El enojo de Trump con Canadá: por qué quiere paralizar la inauguración de un puente que une ambos países
En un nuevo punto de discordia con el país vecino, Trump se quejó porque dijo que Estados Unidos no iba a obtener nada del puente. Cómo fue el acuerdo para su construcción.
Desde que asumió su segundo mandato el año pasado, Donald Trump se enfrentó varias veces con Canadá. Impuso aranceles al vecino del norte, dijo que debía ser el estado 51 de EEUU y se enojó por la visita del primer ministro Mark Carney a China. El republicano amenazó ahora con bloquear la inauguración de un puente en el río Detroit que une ambos países y reclamó que Estados Unidos debe recibir lo que "merece" por su construcción.
"Comenzaremos las negociaciones DE INMEDIATO. Con todo lo que les hemos dado, deberíamos ser propietarios, tal vez, de al menos la mitad de este activo", escribió Trump en una extensa publicación en su red Truth Social, en la que se quejó de que Estados Unidos no iba a obtener nada del puente y que Canadá no había usado acero estadounidense para construirlo.
"No permitiré que este puente se abra hasta que Estados Unidos reciba una compensación completa por todo lo que le hemos dado y, además, y lo que es más importante, hasta que Canadá trate a Estados Unidos con la justicia y el respeto que merecemos", aseguró.
En principio no estaba claro cómo podría bloquear Trump su inauguración y la Casa Blanca no respondió a comentarios al respecto de los medios locales.
Cómo es el proyecto del puente
El puente, que comenzó a construirse en 2018, lleva el nombre de la leyenda canadiense del hockey sobre hielo Gordie Howe. Se espera que la estructura, de 2,4 kilómetros y que une la ciudad estadounidense de Detroit con la canadiense de Windsor, en Ontario, sea inaugurada este año, después de diversas pruebas. La obra tuvo un costo estimado de 4.700 millones de dólares.
El proyecto fue negociado por el ex gobernador de Michigan Rick Snyder, un republicano, y financiado por el gobierno canadiense, que quería aliviar la congestión que se produce en el puente Ambassador y en el túnel Detroit-Windsor. El acuerdo alcanzado en 2012 establece que el puente será propiedad conjunta del gobierno de Canadá y del estado de Michigan.
El acuerdo también establece que todo el hierro y el acero utilizados en su construcción deben producirse en Estados Unidos o Canadá, y no se debe favorecer a ningún país sobre el otro, indicó CNN.
Puente Gordie Howe - AP
Puente Gordie Howe en construcción
AP
"Es una locura", dijo el alcalde de Windsor, Drew Dilkens, sobre el mensaje de Trump. "De verdad no puedo creer lo que estoy leyendo", manifestó a CBS News, y explicó que en el lado de Michigan se utilizó acero estadounidense.
Por su parte, la portavoz de la gobernadora de Michigan, la demócrata Gretchen Whitmer, consideró que el puente era bueno para la industria automotriz del estado, además de un buen ejemplo de cooperación bipartidista e internacional. "Este es el cruce comercial más transitado de Norteamérica", apuntó Stacey LaRouche, secretaria de Prensa de Whitmer, según recogió la agencia AP.
La tensión de Trump con Canadá
La guerra comercial lanzada por Trump desde su vuelta a la Casa Blanca tensionó la relación con Canadá, para el que Estados Unidos es su principal socio comercial.
Ante las idas y vueltas del republicano, Carney ha intentado diversificar el comercio de Canadá. El jefe de gobierno canadiense no logró alcanzar un acuerdo con el mandatario estadounidense para que reduzca algunos aranceles que están golpeando a sectores clave de la economía de su país. En el medio, Trump amenazó además con convertir a Canadá en el estado 51 de EEUU.
En ese marco, el mes pasado hizo una visita a China en la que selló un "acuerdo histórico" de asociación estratégica, que contempla la reducción de aranceles, después de varios años de desconfianza y tensión en el vínculo bilateral. "China y Canadá han alcanzado un acuerdo comercial preliminar pero histórico para eliminar barreras comerciales y reducir aranceles", dijo Carney en una conferencia de prensa en Pekín, tras reunirse con el presidente chino, Xi Jinping.
Mark Carney en China - 16-1-26 - AP
Carney durante su visita a China
AP
Según Carney, las nuevas medidas contempladas en el acuerdo con China podrían generar casi 3.000 millones de dólares en nuevos pedidos de exportación para agricultores, pescadores y procesadores canadienses.
En respuesta a este acercamiento con Pekín, la administración Trump amenazó con imponer aranceles del 100% a Canadá.
"Las potencias medianas deben actuar conjuntamente porque si no estamos en la mesa de negociaciones, seremos el plato principal", declaró Carney, quien añadió que creía que las naciones poderosas están utilizando la coerción económica para conseguir sus objetivos. "Las grandes potencias han comenzado a utilizar la integración económica como arma, los aranceles como herramienta de presión, la infraestructura financiera como medio de coerción y las cadenas de suministro como vulnerabilidades que deben explotarse", declaró Carney.