La isla de Jark, la "joya de la corona" petrolera de Irán que quedó en el centro de las amenazas de Trump
Donald Trump anunció que EEUU bombardeó objetivos militares en la isla de Jark, un pequeño pero estratégico territorio iraní que alberga la mayor terminal de petróleo. Cuál es la importancia de la isla y por qué está en la mira del presidente estadounidense.
La guerra lanzada por Estados Unidos e Israel contra Iránno sólo generó una escalada en Medio Oriente, sino que alteró al mercado energético global. La respuesta iraní prácticamente paralizó el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz, por donde pasa alrededor del 20% del crudo y gas natural licuado del mundo, y afectó la infraestructura petrolera de otros países del Golfo Pérsico. En ese contexto, la isla de Jark quedó en el centro de atención de Donald Trump, en medio de sus intentos para frenar la disparada del precio del petróleo.
El presidente estadounidense anunció el viernes por la noche que EEUU "llevó a cabo uno de los bombardeos más poderosos en la historia de Medio Oriente, y aniquiló por completo todos los objetivos MILITARES en la joya de la corona de Irán, la isla de Jark". "He decidido NO demoler la infraestructura petrolera de la isla. Sin embargo, si Irán, o cualquier otro, hace algo para interferir con el paso libre y seguro de barcos por el estrecho de Ormuz, reconsideraré mi decisión de inmediato", advirtió en una publicación en redes sociales.
Trump dijo además que la Marina estadounidense empezaría a escoltar petroleros por el estrecho "muy pronto" para restablecer las exportaciones de petróleo, en medio de sus esfuerzos para contener el fuerte aumento de los precios de la gasolina en Estados Unidos. El impacto que esto podría tener en la inflación preocupa a la Casa Blanca, sobre todo ante las elecciones de mitad de mandato previstas para noviembre, en las que los republicanos se juegan la mayoría en ambas cámaras del Congreso.
El Mando Central de Estados Unidos (Centcom) confirmó el "ataque de precisión a gran escala" en la isla. "El ataque destruyó instalaciones de almacenamiento de minas navales, búnkeres de misiles y otros emplazamientos militares. Las fuerzas estadounidenses lograron atacar con éxito más de 90 objetivos militares iraníes en la isla de Jark, preservando al mismo tiempo la infraestructura petrolera", indicó en una publicación en la red social X, en la que compartió imágenes del ataque.
Last night, U.S. forces executed a large-scale precision strike on Kharg Island, Iran. The strike destroyed naval mine storage facilities, missile storage bunkers, and multiple other military sites. U.S. forces successfully struck more than 90 Iranian military targets on Kharg… pic.twitter.com/2X1glD4Flt
La agencia oficial iraní de noticias Fars informó este sábado que ninguna instalación petrolera resultó dañada en los ataques a la isla.
De todas formas, el mando militar conjunto de Irán reiteró su amenaza de que atacará las instalaciones petroleras y energéticas vinculadas a Estados Unidos en la región si se golpea la infraestructura petrolera de la república islámica. "Todas las instalaciones petroleras, económicas y energéticas pertenecientes a empresas petroleras de la región que sean en parte propiedad de Estados Unidos o que cooperen con Estados Unidos serán inmediatamente destruidas y reducidas a cenizas", afirmó un portavoz, según recogió la agencia AFP.
La importancia de la isla de Jark
Jark (Kharg en inglés) es una pequeña pero estratégica isla ubicada a unos 30 kilómetros de la costa de Irán en el Golfo Pérsico y alberga la mayor terminal de crudo del país, desde la que se gestiona alrededor del 90% de las exportaciones. Además, es el mayor punto de carga de crudo para buques petroleros y cuenta con capacidades militares, incluyendo defensas aéreas y minas terrestres.
La isla experimentó importantes desarrollos durante la expansión petrolera de Irán en las décadas de 1960 y 1970, ya que gran parte de la costa del país es demasiado poco profunda para los grandes superpetroleros.
Isla de Jark - EFE
Isla de Jark
EFE
"La isla funciona como el centro neurálgico que permite las exportaciones de crudo iraní y la principal puerta de entrada para los ingresos petroleros", afirmó Petras Katinas, investigador de Clima, Energía y Defensa del Royal United Services Institute, a NBC News. A la vez, permite que Irán mantenga la exportación de petróleo pese a las sanciones de EEUU, lo cual "socava una herramienta clave de la política exterior estadounidense", explicó el especialista.
Tras los ataques iniciados por EEUU e Israel el 28 de febrero, Irán continuó exportando crudo a un ritmo de entre 1,1 y 1,5 millones de barriles diarios, de acuerdo con los datos de TankerTracker.com y Kpler. Gran parte del petróleo enviado desde Irán a través de la isla de Jark tiene como destino China, el principal importador mundial de crudo, consignó Reuters.
Cualquier movimiento en este pequeño territorio, tendría repercusiones inmediatas. "Un ataque directo detendría de inmediato la mayor parte de las exportaciones de crudo de Irán, lo que probablemente desencadenaría una dura represalia en el estrecho de Ormuz o contra la infraestructura energética regional", afirmó JP Morgan.
Neil Quilliam, experto en temas de Medio Oriente del centro de análisis Chatham House de Reino Unido, dijo esta semana que esta isla "es un punto vital para la supervivencia de Irán". "Pero creo que tanto EEUU como Israel saben que, si lo atacan o causan algún daño allí, el perjuicio en términos energéticos sería irreversible", señaló Quilliam a BBC antes de los bombardeos del viernes.
"Irán es el cuarto productor de petróleo en el mundo. Ya los precios del petróleo están alcanzando niveles récord, un resultado inesperado para Washington cuando comenzó con este conflicto", añadió el analista.
El interés de Trump en la isla de Jark
Estados Unidos e Israel se han movido con cautela en torno a la isla, pero funcionarios de la administración Trump dijeron a Axios que se discutió la posibilidad de una operación militar para tomar Jark.
Donald Trump. AP
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"Si los estadounidenses la tomaran, les permitiría ejercer una enorme presión sobre cualquier régimen iraní sin necesidad de enviar tropas a Teherán, sin necesidad de controlar el próximo gobierno, fuese cual fuese", dijo el analista Ian Bremmer, presidente de Eurasiagroup y Gzeromedia, a la cadena Deutsche Welle.
De todas formas, la toma no sería una tarea sencilla. "Implicaría el despliegue de un número considerable de tropas de combate en la región. Calculo que se necesitarían unas 5.000 para tomar y mantener el control de la isla", apuntó Francis Galgano, profesor asociado y especialista en geografía militar y seguridad medioambiental de la Universidad de Villanova, en Pensilvania, a CNBC.
"Todo esto, obviamente, afectaría a los mercados globales de petróleo, aunque ya están siendo afectados", apuntó.
Por su parte, el especialista Petras Katinas afirmó que la toma de la isla "cortaría el suministro vital de petróleo de Irán", pero requeriría el despliegue de tropas terrestres, "algo que este gobierno parece reacio a llevar a cabo".
Trump parece haber tenido en la mira a la isla desde hace años. En una entrevista en 1988 con The Guardian, en la que había expresado su deseo de convertirse en presidente algún día, dijo que sería "duro con Irán" y amenazó a la isla. "Si dispararan una sola bala contra uno de nuestros hombres o nuestros barcos, les daría una buena lección en la isla de Jark", dijo.
En una entrevista con Fox Radio este viernes en la que se le preguntó si tomaría la isla en base a sus comentarios anteriores, el mandatario respondió que no estaba entre sus prioridades. "Digamos que iba a hacerlo, digamos que no iba a hacerlo", dijo Trump. "Es una pregunta un poco tonta", aseguró.