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Estados Unidos lanzó hace ya un par de meses una ofensiva militar contra el narcotráfico en el Caribe, cerca de las costas de Venezuela. Con la llegada a la región del portaaviones USS Gerald R. Ford, el más grande del mundo, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, rebautizó la avanzada contra los que califica de "narcoterroristas" como Operación Lanza del Sur. La campaña de la administración Donald Trump ya ha dejado unos 80 muertos y suma presión sobre el régimen venezolano de Nicolás Maduro.

"Esta misión defiende nuestra patria, elimina a los narcoterroristas de nuestro hemisferio y protege a nuestra patria de las drogas que matan a nuestra gente", anunció Hegseth el jueves en la red X."El Hemisferio Occidental es el vecindario de Estados Unidos - y lo protegeremos", indicó.

El jefe del Pentágono dijo que la operación estará dirigida por una nueva fuerza operativa conjunta antinarcóticos, que se formó en octubre, y el Comando Sur de los Estados Unidos (Southcom).

El gobierno de EEUU compartió el viernes las primeras imágenes del USS Gerald R. Ford en el Caribe. El portaaviones transporta más de 4.000 efectivos y decenas de aviones tácticos. La llegada del buque de guerra, el más grande del mundo, "reforzará la capacidad de EEUU para detectar, monitorear e interrumpir a los actores y actividades ilícitas que perturban la seguridad y la prosperidad del país", aseguró el portavoz del Pentágono, Sean Parnell.

La administración Trump insiste en que el aumento de buques de guerra en la región tiene como objetivo detener el flujo de drogas hacia Estados Unidos. Decenas de embarcaciones fueron bombardeadas desde el comienzo del operativo militar, en ataques que dejaron al menos 80 muertos. La mayoría se registraron en el Caribe, pero también hubo algunos en el Pacífico, donde se trafica gran parte de la cocaína de los mayores productores del mundo.

La presión sobre Venezuela

Los ataques contra los carteles del narcotráfico, a los que Estados Unidos cataloga como grupos terroristas, son considerados a su vez una manera de ejercer presión sobre Maduro. El gobierno de EEUU considera a Maduro como líder del Cartel de los Soles, una organización que cataloga como narcoterrorista.

Trump aseguró el mes pasado que autorizó a la CIA a realizar operaciones encubiertas, incluidas acciones letales, dentro de Venezuela, con lo que abrió la puerta a operaciones terrestres en el país sudamericano.

Donald Trump en el programa de CBS “60 Minutes”.

Donald Trump en el programa de CBS “60 Minutes”.

En una entrevista reciente con la cadena CBS, el mandatario sugirió que el tiempo en el poder de Maduro está llegando a su fin, pero se negó a decir si Estados Unidos prepara una acción militar en tierra. Sin embargo, al ser presionado sobre un posible ataque dentro de Venezuela, se negó sistemáticamente a confirmar o desmentir la acción. "Quiero decir, no estoy diciendo que sea verdad o mentira", dijo Trump, y luego reforzó su negativa a revelar la estrategia militar: "No voy a decirles qué voy a hacer con Venezuela, si lo voy a hacer o si no lo voy a hacer".

Este viernes, reconoció que ya decidió cuáles serán los siguientes pasos, aunque no dio más detalles. "En cierto modo he tomado una decisión", dijo Trump a los periodistas en el avión presidencial Air Force One mientras viajaba a su residencia en Florida. "No puedo decirles qué es, pero hemos avanzado mucho con Venezuela en lo que respecta a detener el flujo de drogas", añadió, según recogió la agencia AFP.

Un funcionario de la administración Trump reveló a The Washington Post que el presidente revisó "una serie de opciones" presentadas por Hegseth y que las fuerzas desplegadas en el Caribe "se preparan para la orden de ataque".

La reacción de Venezuela

Por su parte, Maduro dijo que el gobierno de Estados Unidos está "fabricando" una guerra contra él. El gobierno de Venezuela promocionó esta semana una movilización "masiva" de tropas y civiles para defenderse de posibles ataques estadounidenses.

En paralelo, el Parlamento, controlado por el chavismo, aprobó la Ley del Comando para la Defensa Integral de la Nación, que establece, entre otras disposiciones, que estructuras a nivel nacional, estadal, municipal, comunal y parroquial recopilen información para "identificar patrones, tendencias y potenciales riesgos que permitan determinar la gravedad e impacto de las amenazas contra la seguridad de la nación".

Vladimir Padrino durante ejercicio militar - AFP

El ministro de Defensa venezolano, Vladimir Padrino, durante un ejercicio militar

Para reforzar el mensaje de que, en caso de ser derrocado, el país se tornaría ingobernable, Maduro señaló recientemente que en esa eventualidad "todo el pueblo, la clase obrera, decretaría una huelga general insurreccional y en este país no se movería un alfiler hasta tanto llegara el 13 de abril, el 13 y el 14 otra vez", dijo en alusión al 13 de abril de 2002, cuando Hugo Chávez retornó al poder tras ser derrocado por un fugaz golpe de Estado.

La mayoría de los analistas coincide en que, si Estados Unidos llegara a intervenir militarmente en Venezuela, lo haría bajo uno de tres posibles escenarios. El primero contemplaría ataques puntuales con misiles o drones contra objetivos militares vinculados al narcotráfico. El segundo consistiría en una operación relámpago para capturar a Maduro o a altos funcionarios de su entorno. El tercero, considerado muy poco probable, implicaría una invasión a gran escala similar a la que en 1989 derrocó a Manuel Noriega en Panamá.

Las Fuerzas Armadas venezolanas consideran real la posibilidad de un ataque militar por parte de Estados Unidos. El general Orlando Romero, jefe de la Milicia Bolivariana, enumeró el despliegue de buques, destructores, fuerzas especiales en Trinidad y Tobago, aviones F-35 y bombarderos estratégicos B-1 y B-52 como evidencia de una amenaza concreta: "Ellos tienen desplegado aquí un potencial bélico suficiente para hacernos daño, para agredirnos". Al mismo tiempo, cuestionó la narrativa oficial estadounidense al preguntar: "¿Eso es lucha contra el narcotráfico?".

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