Trump impulsa un ambicioso "Consejo de Paz" para Gaza con Argentina, Brasil y Paraguay como invitados
Trump puso en marcha la segunda fase de su plan para la Gaza de posguerra con la creación del "Consejo de Paz", un organismo internacional con aspiraciones de competir con la ONU. Bajo una estructura tripartita presidida por Trump y un equipo de su máxima confianza, busca la reconstrucción integral y la desmilitarización total del enclave palestino.
El presidente Donald Trump oficializó el comienzo de la segunda fase de su "Plan de Paz de 20 Puntos de Gaza", orientada a la reconstrucción y la desmilitarización total, cuya pieza central es la creación del "Consejo de Paz", un ambicioso organismo internacional que el mandatario aspira a convertir en el nuevo referente de la estabilidad global. Bajo una estructura tripartita, el proyecto contempla un Consejo de Pazpresidido por el propio Trump, un comité tecnocrático palestino para la administración provisional del territorio y un consejo ejecutivo con funciones asesoras.
Al proyecto fueron invitados líderes como Vladimir Putin, Javier Milei y Recep Tayyip Erdogan; sin embargo, la permanencia en este foro tiene un precio: según borradores de los estatutos difundidos por Bloomberg, aunque el aporte de fondos no es obligatorio para participar, solo aquellos países dispuestos a desembolsar 1.000 millones de dólares obtendrán un asiento permanente, mientras que el resto de los miembros deberá renovar su mandato cada tres años.
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Cómo será el sistema de administración para Palestina
La administración Trump diseñó un complejo sistema de administración para el enclave palestino, hoy devastado después de dos años de conflicto. Por un lado estará el Consejo de Paz, que según la Casa Blanca abordará cuestiones como "el fortalecimiento de capacidades de gobernanza, las relaciones regionales, la reconstrucción, la atracción de inversiones, la financiación a gran escala y la movilización de capital".
El mismo será presidido por Trump y tendrá un "consejo fundador" conformado por siete figuras de su máxima confianza: el secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, el enviado especial de Trump, Steve Witkoff, el yerno de Trump, Jared Kushner, el ex primer ministro británico, Tony Blair, el magnate financiero estadounidense, Marc Rowan, el presidente del Banco Mundial, Ajay Banga, y el fiel colaborador de Trump en el Consejo de Seguridad Nacional, Robert Gabriel.
Donald Trump 9-1-26- AFP
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Supeditado a este consejo, el Comité Nacional para la Administración de Gaza funcionará como el brazo técnico sobre el terreno. Presidido por Ali Shaath, ex viceministro de la Autoridad Palestina, este comité tecnocrático palestino de 15 miembros tendrá la tarea de restaurar servicios esenciales y reconstruir las instituciones civiles.
Para conectar ambos niveles, Trump ha instalado un "Consejo Ejecutivo" que actuará como cuerpo asesor, donde convergen diplomáticos internacionales, funcionarios de la ONU y figuras como el canciller turco Hakan Fidan y el diplomático qatarí Ali Al-Thawadi. El republicano también designó al mayor general estadounidense Jasper Jeffers para dirigir la Fuerza Internacional de Estabilización en Gaza, que tendrá la tarea de proporcionar seguridad en ese territorio y entrenar a una nueva fuerza policial que suceda a Hamás.
Convocatoria a líderes internacionales
Trump envió cartas de invitación a distintos jefes de Estado para que participen del nuevo Consejo de la Paz. Las invitaciones fueron amplias y diversas. Desde el Cono Sur, las oficinas de Javier Milei de Argentina, Santiago Peña de Paraguay y Luiz Inácio Lula da Silva de Brasil confirmaron que fueron contactados para formar parte del proyecto.
Es un honor para mí haber recibido esta noche la invitación para que la Argentina integre, como Miembro Fundador, el Board of Peace, una organización creada por el Presidente Trump para promover una paz duradera en regiones… pic.twitter.com/ORalzkzhlv
En la esfera europea y de Oriente Medio, la lista de invitados incluye figuras de peso como el mandatario turco Recep Tayyip Erdogan, el Rey Abdalá II de Jordania y el egipcio Abdel Fattah al-Sisi.
A estos nombres se suman aliados estratégicos de la administración Trump como la italiana Giorgia Meloni, el húngaro Viktor Orbán y el canadiense Mark Carney, además de líderes de Albania, Rumania, Chipre y, en un movimiento que generó sorpresa en los círculos diplomáticos, el presidente ruso Vladimir Putin.
El Consejo de la Paz como alternativa a la ONU
La ambición del Consejo de Paz parece trascender los límites del conflicto palestino. Aunque la junta fue concebida originalmente dentro del marco del plan para supervisar Gaza, respaldado por una resolución del Consejo de Seguridad en noviembre de 2025, la llamativa ausencia de menciones específicas al enclave en sus estatutos fundacionales sugiere un mandato mucho más amplio.
Según The New York Times, esta omisión deliberada alimentó especulaciones en Washington y Bruselas sobre la posible intención de Trump de gestar una alternativa al Consejo de Seguridad de la ONU, bajo una estructura de gobernanza dominada directamente por los intereses de Estados Unidos.
Parlamento de Israel recibe a Trump. AFP
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La misión de la junta, según el documento, es buscar "promover la estabilidad, restaurar una gobernanza confiable y legítima, y asegurar una paz duradera en áreas afectadas o amenazadas por conflictos", además de "asumir funciones de consolidación de la paz de conformidad con el derecho internacional".
El preámbulo subraya la necesidad de lo que denomina "un organismo internacional de consolidación de la paz más ágil y eficaz" y lamenta que "demasiados enfoques para la consolidación de la paz fomenten la dependencia perpetua e institucionalicen las crisis en lugar de guiar a los pueblos más allá de ellas".
De acuerdo con los estatutos, la junta se reunirá para votar al menos una vez al año y se financiará principalmente mediante contribuciones voluntarias de los Estados miembros. El documento no entra en detalles sobre los esfuerzos específicos de mantenimiento de la paz.
Cuestionamientos por parte de Israel
En una inusual protesta pública contra la administración Trump, el Primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, cuestionó la elección de miembros del "Consejo Ejecutivo", afirmando que "no fue coordinada con Israel y va en contra de su política".
Donald Trump junto a el primer misnistro de Israeli Benjamin Netanyahu. AFP
Las relaciones entre Tel Aviv y Ankara osciló durante décadas, pero desde la guerra en Gaza, desencadenada por el ataque de Hamás contra Israel en octubre de 2023, se degradó casi por completo. Erdogan comparó repetidamente a Netanyahu con Adolf Hitler, denunció un "genocidio" en Gaza y elogió a Hamás mientras recibía a sus funcionarios. Los funcionarios israelíes ven con ansiedad la posibilidad de que Turquía gane influencia sobre el futuro de Gaza.
Con respecto a Catar, la relación con Doha se deterioró drásticamente tras la operación militar de septiembre de 2025, cuando Israel lanzó un ataque en suelo qatarí en un intento fallido por eliminar a los líderes de Hamás allí reunidos. Pese a que el emirato actuaba como mediador en las negociaciones para un alto el fuego, Netanyahu defendió la incursión y acusó al país de brindar un "refugio seguro" a la organización terrorista.
En tanto, el grupo palestino Yihad Islámica cuestionó también la conformación del Consejo de paz, afirmando que fueron elegidos para servir a los intereses de Israel. "Nos sorprendió la composición del llamado 'Consejo de Paz' y los nombres anunciados, elegidos según criterios israelíes y que sirven a los intereses de la ocupación [israelí]", señaló el movimiento en un comunicado.
Palestinos caminan entre la destrucción causada por la ofensiva aérea y terrestre israelí en la ciudad de Gaza el 23 de octubre de 2025. AP
Franja de Gaza después la ofensiva aérea y terrestre israelí del 23 de octubre de 2025.
AP
Nuevos bombardeos
A pesar del anuncio del comienzo de la segunda fase del plan de paz, la fragilidad del acuerdo sigue dominando el territorio. El viernes el ejército israelí volvió a atacar la Franja de Gaza en respuesta a una "violación flagrante" del alto el fuego declarado en octubre. Por su parte, Hamás denunció una "nueva agresión" por parte de Tel Aviv tras los bombardeos, que según la Defensa Civil de Gaza, organización de primeros auxilios que opera bajo su autoridad, dejaron un saldo de al menos siete muertos.
Para los palestinos, el elemento central aún es la retirada militar completa de Israel de Gaza, un paso incluido en el marco del plan pero para el cual no se anunció un calendario detallado. Por su parte, Isarel reclama la devolución del cuerpo del último secuestrado y el desarme total de Hamás, un compromiso que el grupo extremista se niega a asumir hasta la fecha.