Machado con un rol secundario en la mesa de Trump: estabilidad y petróleo marcan la política hacia Venezuela
La oposición se enfrenta al reto de recuperar la agenda democrática, en un contexto donde Washington ha logrado la cooperación de la presidenta encargada Delcy Rodríguez para tutelar al país.
El régimen, salvo Maduro y su esposa Cilia Flores —trasladados a una cárcel en Nueva York para ser juzgados por narcotráfico—, permanece en pie. Más que remover al chavismo del poder, Washington se concentra en tutelar a Venezuela de la mano de Delcy Rodríguez, quien ha aceptado que la administración Trump asuma el control de la comercialización del petróleo y promueva que el sector quede bajo dominio de empresas estadounidenses. En paralelo, el chavismo ha garantizado el orden interno.
Delcy y Jorge Rodríguez con Diosdado Cabello - 14-1-26 - AFP
En una muestra de que la estabilidad y el petróleo pesan más en la balanza de Washington que la legitimidad de la oposición, obtenida tras las contundentes denuncias de fraude electoral en las últimas elecciones presidenciales, Trump afirmó que María Corina Machado, la principal dirigente opositora, “es una mujer muy agradable, pero no tiene el respeto necesario para ser líder”.
En contraste, esta semana, tras una conversación telefónica con Delcy Rodríguez, el presidente estadounidense destacó que “es una persona estupenda y alguien con quien podemos trabajar muy bien”.
Este jueves, Machado se reunió y almorzó con Trump en la Casa Blanca. No hubo declaraciones. La portavoz Karoline Leavitt sugirió que el presidente mantiene su evaluación de que Machado no cuenta con el apoyo suficiente dentro de Venezuela como para liderar una transición.
“Es una evaluación realista, basada en lo que el presidente estuvo leyendo y escuchando de sus asesores y su equipo de seguridad nacional. En este momento, su opinión sobre ese asunto no ha cambiado”, dijo Leavitt en rueda de prensa. Afirmó que la intención del presidente es que se celebren elecciones en Venezuela, pero no hay un plazo determinado.
Weijia: Is it still the president's assessment that it would be very hard for Ms. Machado to lead Venezuela because he says she lacks the respect and support in that country?
Ante la represión del gobierno, Machado pasó a la clandestinidad en enero del año pasado. Como consecuencia, en la práctica, la posibilidad de un cambio político quedó supeditada a la estrategia de la administración Trump hacia Venezuela.
"No pensábamos que la clandestinidad se refiriera únicamente a ella o a los principales dirigentes de la oposición, sino también a un proceso de coordinación de bases, de las estructuras del antiguo sistema de partidos y de la organización que se dio alrededor de las elecciones, para que existiera cierta actividad, un tejido social que, llegado el momento, pudiera movilizarse”, señala el politólogo Luis Remiro.
Un análisis de Crisis Group advierte que “la decisión de los líderes de la oposición, bajo el liderazgo de Machado, de ceder el control de su estrategia a la administración Trump con el argumento de que solo la presión militar extranjera podría derrocar al gobierno de Maduro parece haber sido un error”.
“Sobreestimaron y exageraron su propia capacidad para administrar una transición provocada por un cambio de régimen, asumiendo que la mayor parte del ejército se alinearía con ellos o que las fuerzas estadounidenses garantizarían su seguridad”, agrega Crisis Group.
En episodios de alta presión, el chavismo ha demostrado capacidad para mantenerse cohesionado y adaptarse a las circunstancias con el fin de conservar el poder. Está por verse si Delcy Rodríguez logrará ceder a las demandas de Washington sin quebrar esa unidad; por ahora, la Fuerza Armada y los sectores radicales encabezados por el ministro de Interior, Diosdado Cabello, permanecen alineados.
Recuperar la agenda
En este entorno, ¿qué opciones tiene a mano la oposición venezolana? Remiro sostiene que la apuesta debe ser por “renacionalizar el conflicto” y precisa que se trata de “empujar una ruta clara hacia la democratización". "La oposición debe hablar de instituciones democráticas, promover mecanismos de participación y propiciar la reducción de la censura y la represión contra los medios de comunicación y la actividad política”, apunta.
El politólogo Jesús Castellanos subraya que “la presión cívica es indispensable en este momento” y destaca que está comenzando a manifestarse con los pronunciamientos de distintos sectores como la Iglesia y las universidades por la libertad de los presos políticos. No obstante, indica que “el reto es ampliar la agenda democrática e incorporar más actores y demandas”.
Venezuela - familiares piden liberación de presos políticos - AFP
Familiares piden la liberación de detenidos en El Helicoide
AFP
Desde su perspectiva, “el frente internacional lo están manejando muy activamente” María Corina Machado y Edmundo González, quien asumió la candidatura opositora en las últimas elecciones tras la inhabilitación de Machado.
Economía y poder
Un elemento clave es que la tutela ejercida por Washington sobre el gobierno de Rodríguez, aunque supone control de la venta de petróleo y del uso de los recursos, busca aumentar la oferta de dólares en el país para contener la devaluación y frenar la aceleración de la inflación, así como garantizar un mayor flujo de recursos para necesidades básicas. En otras palabras, comenzaría a gestarse una percepción de mejoría en lo económico que, de mantenerse y profundizarse, podría tener impacto en el terreno político.
Remiro advierte que, “aunque suene paradigmático, Venezuela podría alcanzar cierta estabilidad económica en los próximos meses o años”, lo que, desde su perspectiva, implicaría sacrificar valores democráticos “para que una nueva élite formada en los últimos años entre el chavismo y la antigua oligarquía se beneficie, junto a empresas extranjeras, en particular de Estados Unidos”.
Agrega que “esto puede llevar a que la gente simplemente se acostumbre a tener al chavismo como gobierno siempre que sus condiciones materiales empiecen a mejorar”.