Tras el exitoso golpe de Estados Unidos a la cúpula terrorista en Irán y la escalada en su respuesta, el oro se disparó a los US$5.380 por onza, a un 1% del máximo histórico que registró a comienzos de 2026, y bitcoin recuperó los US$70.000 experimentando un crecimiento del casi 5% en un contexto macroeconómico y financiero inestable e incierto.
Si bien el mercado de criptoactivos suele comportarse dentro de las expectativas para los activos de riesgo, fue una sorpresa para los mercados ver cómo se comportaba, horas después de la caída en el mercado bursátil norteamericano, bitcoin, el “oro digital”.
La retirada generalizada de los activos de riesgo a los activos refugio, pareciera haber involucrado esta vez al “oro digital”, junto al oro tradicional o histórico que se alejó un 14% de los mínimos de febrero.
Atentos a la situación del Estrecho de Ormuz, la vía marítima clave para el flujo de crudo que ahora se encuentra prácticamente cerrada, los operadores redujeron su exposición al riesgo y se observó una caída generalizada en los mercados bursátiles alrededor del mundo.
La preocupación central
El oro al contado ganó 2,3% hoy lunes, después de haber alcanzado su nivel más alto en más de cuatro semanas, y los futuros del oro en Estados Unidos subieron 3,1% hasta los 5.411,40 dólares por onza.
El petróleo, por su parte, se disparó alrededor de un 8%, superando los 78 dólares por barril. Antes de equilibrarse y en su pico, el crudo se valuó hasta un 13%.
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El petróleo subió un 13% en sus picos más altos. Fuente: Bloomberg
Los precios registraron su mayor salto desde marzo de 2022, tras la invasión rusa de Ucrania.
Sin embargo, el mercado bursátil alrededor del mundo experimentó una fuerte retracción. Mientras que las acciones asiáticas cayeron 1,6%, los futuros de los índices bursátiles de Estados Unidos retrocedieron más de 1,3%. La más golpeada fue, sin embargo, Europa: los contratos de futuros sobre sus acciones se hundieron 2,3%, lo que anticipó una apertura débil para las bolsas europeas.
El impacto sobre el petróleo y la inflación es una preocupación central en mercados que el mes pasado vieron a las acciones estadounidenses registrar fuertes caídas, según Bloomberg.
Parte de la retracción de parte del mercado bursátil tiene también que ver con nuevas preocupaciones en torno a la inteligencia artificial y posibles grietas en el crédito; los mercados bursátiles ahora deben enfrentar la escalada de la acción militar en Irán y en la región en general, lo que amenaza con desestabilizar el transporte marítimo global y limitar los viajes.
“El hecho de que la mayoría de los mercados estén operando relativamente bien, tras el pánico inicial de la apertura, no significa que ya hayamos visto lo peor de la caída hasta ahora. Es probable que, en lugar de tratarse de un evento de shock aislado, el impacto negativo de este conflicto se filtre en los mercados durante toda la semana”, sentenció Mark Cudmore, editor ejecutivo de Bloomberg.
Fundamentos sólidos
En este contexto, el comportamiento del mercado de criptomonedas manifestó rasgos novedosos.
Si bien el conflicto en Medio Oriente, así como cualquier evento geopolítico de alto impacto, produjo un shock inicial en todos los mercados, el mercado cripto mostró una resiliencia y un fortalecimiento llamativo.
Apenas horas después de la apertura de los mercados bursátiles en caída, bitcoin recuperó los US$70.000 y se mantiene ahora alrededor de los US$69.000, experimentando una subida de casi 5%.
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Bitcoin tocó los US$70.000 y se mantiene estable alreedor de los US$69.000. Fuente: Tradingview
“Frente al inicio de una escalada, es habitual ver episodios de volatilidad, ventas rápidas y cierto ‘mini pánico’, con inversores que deciden liquidar posiciones para refugiarse en dólares”, compartió Patricio Mesri, CEO de Bybit para América Latina, a El Observador, y agregó: “Sin embargo, nuestra lectura es que se trata, muy probablemente, de un evento de carácter temporal”.
Grandes fondos internacionales e incluso bancos de inversión como JP Morgan han señalado que no hay fundamentosestructurales que justifiquen una salida masiva hacia liquidez, según el ejecutivo.
“Los fundamentos macro y la dinámica propia del ecosistema cripto permanecen sólidos”, aseguró.
Mesri subrayó que cada vez que el conflicto mostró señales de desaceleración o contención, el mercado de criptoactivos comenzó a normalizarse rápidamente. “Lo estamos viendo en la recuperación del precio de Bitcoin, que volvió a ubicarse por encima de los 69.000 dólares, reflejando que la demanda estructural sigue presente”, añadió.
Si bien, estos episodios de alto impacto geopolítico generan volatilidad de corto plazo, no necesariamente alteran la tendencia de fondo.