1 de mayo de 2026 9:07 hs

Los disparos fueron nuevamente los protagonistas en la noche del sábado pasado, cuando el Servicio Secreto tuvo que evacuar a Donald Trump de la cena anual de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca, tras un nuevo intento de magnicidio. Este episodio se suma a una cadena de atentados que no da tregua en un país marcado por el asesinato de cuatro presidentes y donde, en los últimos años, la violencia política pasó a formar parte del paisaje cotidiano.

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Desde los magnicidios de Abraham Lincoln, James A. Garfield, William McKinley y John F. Kennedy, hasta los atentados contra Martin Luther King Jr., Malcolm X y Robert F. Kennedy, la historia de Estados Unidos estuvo marcada por la violencia política. Sin embargo, con una brecha ideológica cada vez más profunda y una ola de ataques dirigidos tanto a figuras públicas, como a civiles, empresarios o funcionarios, la gran mayoría de los estadounidenses sostiene que el problema no hizo más que aumentar en los últimos años.

Donald Trump recibió un tiro en la oreja.webp

Muchos de los asistentes a la cena del sábado ya habían vivido escenas de violencia parecidas. Entre los presentes se encontraban Erika Kirk, viuda del activista conservador Charlie Kirk, asesinado a tiros el pasado septiembre; el congresista Steve Scalise, quien sobrevivió a un grave atentado en 2017; el secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr., cuya historia familiar está marcada por el asesinato de su padre y su tío; y varios periodistas que presenciaron el tiroteo de 2024 en Butler, Pensilvania, donde una bala rozó la oreja de Trump.

El domingo posterior al atentado contra Trump en la cena de corresponsales, YouGov realizó un sondeo sobre la gravedad de la violencia política en Estados Unidos. Ante la consulta "¿Qué tan grave cree que es el problema de la violencia política en los Estados Unidos hoy en día?", el 34% coincide en que es un problema, mientras que el 51% cree que es un "problema muy grande".

Polarización y violencia

Según el último informe del Pew Research Center sobre violencia política, el 85% de los estadounidenses sostiene que el fenómeno está en aumento pero existe una fuerte polarización sobre las razones del mismo. El think tank con sede en Washington explica que si bien hay un amplio consenso sobre el incremento, "existen profundas diferencias partidistas sobre la gravedad del problema que, según cada partido, representa el extremismo de izquierda o de derecha para el país".

Mientras que el 77% de los republicanos identifica al extremismo de izquierda como un problema mayor para el país, la visión de los demócratas es prácticamente la inversa: el 76% señala al extremismo de derecha como la principal amenaza.

Porte de armas a la vista “open carry”. AP

Al indagar en las causas de la violencia política reciente, el estudio del Pew Research Center revela que la respuesta más frecuente entre los encuestados es señalar directamente al bando opuesto como el principal responsable. El 28% de los demócratas señala específicamente al comportamiento de Trump y el movimiento MAGA como motores de la violencia reciente. Por su parte, el 16% de los republicanos apunta hacia la retórica y el comportamiento de los demócratas o los sectores liberales.

"Culto al odio de la izquierda"

Tras el intento de asesinato en la cena de corresponsales, Trump primero llamó a la unidad y a calmar la retórica política. Sin embargo, al día siguiente volvió a acusar a los demócratas de generar la violencia. Durante una entrevista con el programa 60 Minutes de CBS, Trump fue consultado sobre qué podía hacer como presidente para cambiar la trayectoria de la violencia política en Estados Unidos.

“Si nos remontamos 20, 40, 100, 200, 500 años, siempre ha estado presente. Se asesina a personas, hay personas que resultan heridas y hay personas que sufren daños. Y no estoy seguro de que haya más casos ahora de los que había antes. Lo que sí creo es que el discurso de odio de los demócratas, y esto es mucho más relevante, es muy peligroso para el país", respondió.

Por su parte, la Casa Blanca culpó el lunes al "culto al odio de la izquierda" por el tiroteo ocurrido en una cena de gala de corresponsales. "El culto al odio de la izquierda contra el presidente y todos aquellos que le apoyan y trabajan para él ha provocado que varias personas resultaran heridas y murieran, y este fin de semana estuvo a punto de volver a ocurrir", declaró durante una rueda de prensa la secretaria de prensa, Karoline Leavitt.

Casos pasados

La violencia política adoptó diversas formas en los últimos años, proveniente de diferentes sectores del espectro ideológico. Entre los incidentes más significativos se incluyen el tiroteo al republicano Steve Scalise en 2017, que casi le costó la vida; el asalto al Capitolio el 6 de enero de 2021 por parte de seguidores de Trump; el complot para secuestrar a la gobernadora demócrata de Michigan, Gretchen Whitmer; el ataque a martillazos contra Paul Pelosi, esposo de la entonces presidenta de la Cámara de Representantes, la demócrata Nancy Pelosi; el asesinato del CEO de United Healthcare; los ataques mortales contra los legisladores de Minnesota Melissa Hortman y John Hoffman; el incendio provocado en la casa del gobernador de Pensilvania, Josh Shapiro; y el asesinato de Charlie Kirk.

El ataque del sábado marca la tercera vez en tres años que la vida del mandatario corre peligro. Durante la campaña de 2024, Trump sobrevivió a dos intentos de asesinato: el primero en Pensilvania, donde una bala llegó a rozar su oreja, y el segundo en su campo de golf, cuando detectaron a un hombre armado con un rifle a solo 370 metros de distancia. Estos episodios se suman a una serie de ataques y complots en su contra que se remontan a su primera contienda electoral en 2016.

Acto de Turning Point en homenaje a Charlie Kirk - AP
Acto de Turning Point en homenaje a Charlie Kirk en una universidad de Utah

Acto de Turning Point en homenaje a Charlie Kirk en una universidad de Utah

El pesimismo sobre la violencia política

En este contexto, el pesimismo sobre la violencia política se convirtió en un consenso dentro de una sociedad polarizada. Según una encuesta de Politico y Public First, el 55% de los estadounidenses prevé que la violencia seguirá en aumento. Esta preocupación atraviesa todas las líneas de género, edad, afiliación partidista y nivel educativo, aunque los demócratas y los votantes mayores expresaron una preocupación particular.

Sin embargo, el dato más alarmante es que el 24% cree que hay algunos casos en los que la violencia está justificada. En esta postura hubo poca división partidista, pero sí una fuerte división generacional: más de un tercio de los menores de 45 años considera que la violencia puede ser legítima.

Si bien la violencia política puede tomar muchas formas, más de la mitad de los ciudadanos, incluyendo al 51% de los votantes de Trump y al 53% de los de Kamala Harris, dicen que es muy o algo probable que un candidato político sea asesinado en los próximos cinco años.

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