La tensión en la cúpula del fútbol internacional alcanzó su punto más crítico. La Unión de Asociaciones Europeas de Fútbol (UEFA) confirmó que seguirá adelante con la amenaza de boicotear y no participar en las competiciones organizadas por la FIFA, reafirmando que perdió toda la confianza en la gestión de su presidente, Gianni Infantino. La postura europea se mantiene inflexible a pesar de que la casa madre del fútbol dio un paso atrás y retiró el controvertido proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE).
El origen del conflicto: decisiones unilaterales y privatización
El detonante de la crisis fue la propuesta impulsada por Gianni Infantino para vender participaciones comerciales y abrir las principales competiciones mundiales a inversores privados.
La iniciativa desató un rechazo unánime por parte de la UEFA y de la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol), que denunciaron la falta de transparencia, gobernanza y el atropello a los canales institucionales.
Ante la amenaza inicial de las 55 federaciones europeas de ausentarse de los torneos de la FIFA, el proyecto FFE fue descartado. Sin embargo, la UEFA señaló que las condiciones de reparación y garantías de no reincidencia no se cumplieron, ratificando su distancia con la presidencia.
El contexto político y el rumbo a las elecciones de 2027
La escalada sumó un nuevo capítulo tras una reunión de emergencia celebrada en Rabat (Marruecos). Reportes de la prensa británica indicaron que Infantino habría ofrecido albergar la final del Mundial 2030 a Marruecos a cambio de apoyo político, de cara a los comicios presidenciales de la FIFA previstos para el 18 de marzo de 2027 (cuyo plazo de inscripción de candidaturas vence el 18 de noviembre de 2026).
Aunque la FIFA desmintió categóricamente cualquier promesa, la ausencia de importantes directivos durante el cónclave dejó al descubierto una grieta interna en la entidad.
Por su parte, la Conmebol celebró el retiro del proyecto comercial, pero coincidió en rechazar las actuaciones unilaterales e hizo un llamado urgente a respetar los procesos democráticos de las 211 asociaciones miembro.
Impacto inminente
Con la postura de la UEFA firme, la incertidumbre sobrevuela torneos de impacto inmediato, como el Mundial sub 20 femenino en Polonia, donde deben competir potencias europeas como España, Francia e Inglaterra.
A pocos meses del cierre de candidaturas, el fútbol global afronta un escenario de confrontación institucional que pone en jaque la continuidad de Infantino al frente de la FIFA.