Tras varios días de absoluta incertidumbre, Cristiano Ronaldo reapareció públicamente para aclarar los motivos de su intempestiva salida de la concentración de la selección de Portugal el pasado 30 de setiembre, luego del partido de la Liga de Naciones de la UEFA ante Noruega.
Tal como había prometido días pasados, CR7 iba a contar su verdad y cumplió, y coincidió en la misma jornada en la que Lionel Messi, el otro astro del fútbol mundial, se retira de la selección argentina.
A través de un extenso comunicado, el delantero lusitano expuso una compleja trama de promesas incumplidas, tensiones internas y desacuerdos con el nuevo director técnico del seleccionado, Jorge Jesus.
Lo que contó Cristiano Ronaldo
En su carta, Cristiano Ronaldo reveló que tras su participación en el Mundial 2026 ya tenía redactada una carta de despedida.
Sin embargo, el presidente de la Federación Portuguesa de Fútbol (FPF), Pedro Proença, lo convenció de continuar y le consultó su opinión sobre la llegada de Jorge Jesus, exentrenador suyo en Al-Nassr de Arabia Saudita.
El técnico le garantizó a Ronaldo que sería una pieza "fundamental para su proyecto", ofreciéndole quedarse en Portugal durante la gira para jugar solo el primer y cuarto partido de la ventana internacional.
Sin embargo, el capitán rechazó esa concesión: "Rechacé esta propuesta de inmediato. Me pareció obvio que no podía aceptarla. No era porque al no jugar los partidos en el extranjero fuera a dejar de ser el capitán de nuestra selección. Ese privilegio de quedarme en Portugal no daría un buen ejemplo".
Cristiano Ronaldo en el banco del Portugal contra Noruega el pasado 27 de setiembre, correspondiente a la Liga de Naciones
Foto: EFE
La tensión máxima estalló tras el duelo ante Gales, en el que Cristiano fue titular y reemplazado a los 67 minutos. Para el compromiso del 27 de setiembre ante Noruega, el DT le prometió darle 30 minutos en cancha. Tras realizar el calentamiento, el delantero fue dejado en el banco, lo que detonó su molestia: "El entrenador había roto su palabra conmigo. Al final del partido solo quería que todo terminara con la victoria y estar solo. No fui a saludar a los aficionados. Un fallo que es únicamente mi responsabilidad y que no debió haber ocurrido. Pido disculpas a los portugueses que nos apoyaron intensamente allí, pido disculpas a la afición, y pido disculpas a quienes, sin ser portugueses, hayan viajado hasta allí para verme y a quienes pueda haber decepcionado".
En uno de los puntos de acuerdo, Jorge Jesus tenía que aceptar que había sido un error "poner a calentar a alguien de la estatura de Pelé o Maradona y luego no meterlo en el partido" y también tenía que afirmar "quiero mucho" a Cristiano en la selección nacional.
Posteriormente, ambos pactaron que el entrenador aclararía el malentendido en rueda de prensa, reconociendo el error de poner a calentar a una figura de su dimensión sin darle ingreso. No obstante, Jorge Jesus ofreció una versión completamente distinta ante los medios, mostrando una postura que indignó al atacante: "Escuché expresiones y una agresividad que no creo haber merecido, una actitud de 'quiero, puedo y mando' que nunca me mostró, ni remotamente, en privado el día anterior".
Cristiano Ronaldo en el banco del Portugal contra Noruega el pasado 27 de setiembre, correspondiente a la Liga de Naciones
Foto: EFE
Ante esta nueva ruptura de confianza, el atacante decidió abandonar la delegación.
En el cierre de su descargo, pidió perdón a sus compañeros, rechazó de plano un partido de homenaje y asumió que su acto tendrá repercusiones disciplinarias: "Por lo tanto, si estoy físicamente bien, jugando en mi club, con goles espero, después de cumplir la sanción que se me pueda aplicar, estaré disponible, como siempre lo he estado hasta hoy, para competir y ganar para nuestra selección nacional". De momento, la federación no ha emitido un castigo formal, mientras Jorge Jesus dejó la puerta abierta para una posible convocatoria futura.
Aquí se puede ver su extensa carta: