San Lorenzo de Almagro también homenajeó a su figura histórica.
"A sus 91 años se fue de este plano José Francisco Sanfilippo. Una leyenda imborrable de San Lorenzo y del fútbol argentino que, por siempre, descansará en nuestro corazones. Gracias por tanto, Nene".
Nacido en Buenos Aires el 4 de mayo de 1935, Sanfilippo realizó la mayor parte de su carrera en San Lorenzo, donde jugó entre 1953 y 1962, con un regreso para su retiro en 1972.
Cursó las inferiores del club, con el que debutó en primera división el 15 de noviembre de 1953, con apenas 18 años.
A la semana siguiente convertiría un doblete en una goleada del Ciclón a Banfield. Sería el inicio de un romance con el gol que acabó con un balance de 205 tantos en 263 encuentros en dos etapas en el club, según datos oficiales.
Con el equipo de Boedo consiguió el título de 1959 y el bicampeonato del Nacional y el Metropolitano de 1972.
Luego, pasó a Boca Juniors en 1963, con el que llegó a la final de la Copa Libertadores y cayó ante Santos de Pelé, marcando un gol en cada una de las finales, lo que no le alcanzó a los de La Bombonera.
La fractura en Nacional, su "segunda casa"
Desde los xeneizes pasó a Nacional en mayo de 1964 para jugar hasta 1965, pero tuvo la mala fortuna de fracturarse la tibia y peroné en un amistoso ante Vasco Da Gama.
"Más allá de que jugué en otros equipos como Boca Juniors, Banfield y en Brasil, yo siempre digo que Nacional es mi segunda casa. La primera es San Lorenzo. Es muy fuerte el cariño que siento acá, la forma en la que me reconoce la gente, me hace sentir muy bien", comentó en 2022 a la web oficial de los albos.
Su dura lesión se sintió especialmente en la campaña que los tricolores realizaron en la Copa Libertadores de 1964, en la que fueron finalistas y cayeron ante Independiente.
Sanfilippo en un homenaje de Nacional en el Estadio Centenario
Sanfilippo en un homenaje de Nacional en el Estadio Centenario
Sanfilippo fue gran responsable de la presencia de Nacional en las finales. El Nene marcó dos goles en el contundente 4-2 de los albos en la visita a Colo Colo por las semifinales, luego de sortear la fase de grupos de forma invicta.
Pero la fractura de tibia y peroné, de parte del jugador Fontana en un amistoso ante Vasco Da Gama, dejó al astro argentino fuera de ambas finales ante el rojo de Avellaneda.
"Vine a quedarme. Lamentablemente, así se dieron las cosas. Me molestó mucho la maldad de ese brasileño que me quebró a propósito, Fontana. Cuando yo reaparezco después de casi un año, porque la quebradura de tibia y peroné me causó varios problemas, jugamos contra Olimpia de Paraguay, que andaba una barbaridad, y ganamos 3 a 1, yo hice los tres goles. Ese tipo de cosas para un hincha son muy importantes", recordó.
Su llegada a Nacional fue "una revolución", señaló en la nota de 2022. "Cómo la gente me esperó, cuando llegué con mi valijita, las presentaciones y ese primer partido para que los hinchas me conozcan cuando le ganamos a Colón. Después, el cariño de la gente era permanente, no había partido en que yo no hiciera goles".
Además, recordó su gol clásico ante Ladislao Mazurkiewicz, leyenda de Peñarol y Uruguay: "Antes de aquel partido clásico de 1965, la semana anterior, le hicieron un reportaje a (Ladislao) Mazurkiewicz. “Vas a tener que enfrentar a Sanfilippo, que le está haciendo goles a todo el mundo. ¿Cómo vas a hacer?”, le preguntaron. Y él dijo: “No, a mi Sanfilippo no me hace un gol ni loco. Si me hace un gol, me hago cura”. Y en menos de 7 minutos de partido ya ganábamos 1-0 con un gol mío. En todos los diarios salió después: “Para Mazurkiewicz, se informa que en esta dirección se venden sotanas”.
En los tricolores jugó 41 partidos y marcó 32 goles.
Su carrera continuó luego en Banfield, Bangu y Bahía de Brasil, hasta su regreso a los cuervos.
Además, fue figura de la selección argentina, siendo oro en los Juegos Panamericanos de 1955, campeón de América de 1957 en Perú y mundialista en Suecia 1958 y Chile 1962, con un gol ante Inglaterra.
Tras colgar los botines, fue entrenador y entrenador de delanteros.
Polémico panelista
Tras concluir una carrera en la que marcó 344 goles en 484 partidos, siguió ligado al fútbol y cultivó un perfil de polemista en los medios de comunicación, en los que se vanagloriaba de sus registros y aseguraba que había sido "perfecto" como delantero.
Fue panelista en programas de TV, destacándose por sus acaloradas discusiones y duros conceptos.
Es recordado su cara a cara con el arquero Sergio Goycoechea a quien lo criticó sin tapujos tras el 5-0 de Colombia ante Argentina en las Eliminatorias para el Mundial 1994, lo que generó la reacción de Carlos Bilardo, quien ya no estaba en el seleccionado y fue al programa en vivo, y hasta de Diego Maradona, que tampoco estaba en el equipo.
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Luego, años después, tuvo un cruce con Oscar Ruggeri, a quien le dijo que le tenía "lástima" luego de que el "Cabezón" le dijera "piedra". A lo que Maradona, que también estaba en la mesa de debate, le dijo: "Lástima a nadie, maestro", una de las frases del 10 que se popularizó.
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