Un proyecto de ley propone que las personas puedan ser sepultadas de manera voluntaria junto a sus mascotas, con el objetivo de reconocer el vínculo afectivo que las une y el nuevo concepto de “familia multiespecie”.
La iniciativa, presentada por el diputado del Partido Colorado Felipe Schipani, prevé reconocer la “tendencia” a considerar a las mascotas “como integrantes de la familia”.
El texto define como animal de compañía a aquel que convive con un núcleo familiar “con fines de compañía, asistencia o apoyo emocional”.
¿Qué dice el proyecto de ley que busca habilitar la sepultura con mascotas?
En la práctica, el proyecto de ley habilitaría dos opciones de sepultura:
a) El depósito de cenizas del animal de compañía en el mismo féretro, urna o nicho de su dueño.
b) La inhumación de restos del animal en un compartimento separado o en condiciones especialmente previstas por la reglamentación, cuando ello sea sanitaria y técnicamente viable.
Para la redacción, Schipani se basó en la experiencia de São Paulo y contactó a los legisladores detrás de la denominada “Ley Bob Coveiro”, inspirada en el caso de un perro que vivió durante una década en un cementerio de Taboão da Serra y que, al morir, fue enterrado junto a su tutora tras recibir autorización de las autoridades.
“Para mucha gente, quizás ya mayor, que se queda sola porque los hijos se van, la mascota es su gran compañía. Entonces, tener esa posibilidad le genera una gran tranquilidad”, explicó el legislador en diálogo con EFE.
¿Qué países permiten la sepultura con mascotas?
La posibilidad de que una persona sea sepultada junto a su mascota todavía es excepcional y depende de leyes locales o reglamentos específicos de cementerios. Sin embargo, varios países (o regiones dentro de ellos) ya permiten algún tipo de entierro conjunto entre humanos y animales domésticos.
- Brasil: el estado de São Paulo aprobó en 2026 la llamada “Ley Bob Coveiro”, que habilita entierros conjuntos de personas y mascotas en tumbas familiares, siempre bajo normas sanitarias locales.
- Italia: la ciudad de Milán se convirtió en la primera del país en permitir que las cenizas de mascotas descansen junto a sus dueños en cementerios municipales.
- Estados Unidos: algunos estados y cementerios privados autorizan entierros compartidos o la colocación de urnas de mascotas dentro de parcelas humanas, especialmente en Nueva York.
- Canadá: existen cementerios mixtos que aceptan sepulturas humanas con restos o cenizas de mascotas, principalmente en Quebec.
- Japón: crecieron los cementerios “mixtos” humano-animal, sobre todo en Tokio y Osaka, donde algunas empresas funerarias ofrecen tumbas compartidas para familias y mascotas.
También hay antecedentes parciales o permisos limitados en ciudades de Alemania y Francia, aunque generalmente solo se aceptan cenizas cremadas y no entierros completos.