El estreno de la selección plantea tres pilares que alimentan el sueño celeste para realizar un buen Mundial 2026: los gestos de Bielsa, el pacto de los futbolistas y la confianza del hincha.
¿Qué sería un buen Mundial 2026 para Uruguay? Avanzar entre los ocho mejores, como ocurrió en 2010 y 2018, en dos de las tres gestiones de Óscar Washington Tabárez, porque una vez que Uruguay rompe la barrera de cuartos de final puede quedar en carrera para todo.
En las dos experiencias en las que alcanzó esa instancia, fue cuarto en Sudáfrica y quinto en Rusia.
El gesto de Marcelo Bielsa
Bielsa cerró 2025 sin crédito, agotado en sus proyectos para el Mundial y asfixiado futbolísticamente.
Sin embargo, en este 2026 planteó un renacer a partir de decisiones, que vinieron acompañadas de una carga de sensibilidad y gestos, con las que intentó reconstruir tantos puentes rotos.
Volvió Agustín Canobbio al plantel en marzo, después de casi dos años en los que no lo consideró para sus convocatorias, incluso cuando estaba en un gran nivel en Brasil.
Fernando Muslera, quien jugó un gran semestre en el fútbol argentino, decidió volver a la selección y le dio a Bielsa la posibilidad de incorporar a un hilo conductor de la refundación que Tabárez inició en marzo de 2006 en el Complejo de la AUF, y reforzó el plantel con un referente que este grupo no tenía.
Y, finalmente, los dos aspectos más importantes y que son el resultado de Bielsa escuchar el valor del fútbol uruguayo y de las experiencias anteriores:
- la preparación para el Mundial la hicieron en el Complejo de la AUF hasta cinco días antes del debut, y
- el entrenador parece dispuesto a abandonar su 1-4-3-3 para adaptar el juego de Uruguay a un sistema que pueda brindarle otras prestaciones (1-4-1-4-1 o 1-4-4-2).
Tabárez descubrió en 2010 la mejor forma de preparar los Mundiales. Descanso en la preparación para el torneo de FIFA, liberar del estrés y esfuerzo a los futbolistas en el final de la temporada, permitir que durante las dos semanas de preparación en Uruguay los futbolistas puedan descansar y compartir con su familia, y viajar lo más próximo al torneo.
Con Giordano como director de Selecciones, y con el visto bueno de Bielsa, la AUF aprobó para 2026 ese plan: preparación en Montevideo, sin concentraciones y viaje al torneo en el límite permitio por FIFA, en la noche del 9 de marzo.
Esto generó también un bono extra: la cercanía de los futbolistas con los hinchas en los días previos al viaje y una despedida muy emotiva de la selección en el aeropuerto de Carrasco. En caso de viajar directo a realizar la preparación para el Mundial en México o EEUU, nada de eso hubiera ocurrido.
También sumó la elección de la concentración en Playa del Carmen, en donde el plantel permanece aislado de familiares y de hinchas. Están solos.
Federico Valverde selección uruguaya Mundial 2026
Federico Valverde en los entrenamientos de la selección uruguaya en Playa del Carmen, previo al debut con Arabia Saudita
FOTO: @URUGUAY
Para el Mundial 2022, la selección no viajó en Montevideo, se preparó en Arabia Saudita y viajó directo a Qatar, y concentró en un hotel en el que también se alojaba la familia de algunos futbolistas.
El segundo aspecto clave: Bielsa se dio cuenta que su 1-4-3-3 se agotó y que es inútil insistir por ese lugar.
En la preparación en Montevideo, eligió para el debut ante Arabia Saudita jugar con un 1-4-1-4-1, que se transforma en 1-4-4-2.
Ese será un gesto inesperado de Bielsa, una muestra de sensibilidad para cambiar y una apertura hacia una cultura futbolística que tiene mucho para aportar al modelo del entrenador argentino.
Entonces allí está una de las grandes fortalezas de Uruguay para este Mundial.
Bielsa trabajó para este partido del debut con Fernando Muslera; Guillermo Varela, Sebastián Cáceres, Mathías Olivera y Matías Viña; Federico Valverde, Rodrigo Bentancur, Manuel Ugarte, Maximiliano Araújo; Federico Viñas, Darwin Núñez.
20260614 Darwin Núñez viaje de Cancún a Miami, previa del debut con Arabia Saudita, selección de Uruguay uruguaya. Foto: @Uruguay
En esta formación, Valverde irá como extremo derecho con la posibilidad de una mayor incidencia en el juego ofensivo de Uruguay, y que Darwin no estará sino con Viñas como socio en el ataque.
Viñas-Darwin, el doble 9 inesperado en una formación de Bielsa, es un guiño del argentino para salir del atasco en el que estaba futbolísticamente y generar un nuevo escenario.
Valverde por derecha y Araújo por izquierda, dos de los futbolistas uruguayos más destacados en la temporada que termina, le dan la estructura ofensiva capaz de rodear con un caudal de juego suficiente para que la velocidad de Darwin y la potencia de Viñas puedan ser letales en el área.
Ese gesto de Bielsa, que puede tomarse como un detalle, podrá marcar el inicio de un buen Mundial para Uruguay.
El compromiso de los futbolistas de la selección
Todos los jugadores de Uruguay expresaron públicamente sus aspiraciones en el Mundial: van por todo.
Reconocen las grandes figuras que llegan en el pico de producción como futbolistas, a sus 28 años, que es la edad de la mayoría.
En una entrevista con Referí, Ronald Araujo, capitán de Barcelona, habló del sueño de la Copa del Mundo.
En los mismos conceptos coincidió Federico Valverde, el capitán de Real Madrid.
En las dos semanas que entrenaron en Montevideo, los futbolistas se encontraron con fortalezas que habían perdido, y con la confianza de ir en busca de "algo importante" en el torneo de FIFA.
Están convencidos los jugadores de que van a hacer un gran Mundial.
El renacer del hincha
En esta historia del sueño uruguayo en el Mundial 2026 surgió un tercer elemento clave: el hincha vuelve a creer.
En medio del descreimiento impulsado por dos años muy malos para la selección, llegó la esperanza con una despedida que emocionó a los futbolistas.
“Fue tremendo. Queda dar la vida en la cancha por todo nuestro Uruguay. Nos vamos contentos, orgullosos y con fe”, dijo Juan Manuel Sanabria antes de volar a México.
Canobbio confesó que se le “erizó la piel” con la despedida de los hinchas, y Maxi Araújo, el tercer en hablar previo a la partido confesó su emoción por todo lo que vivieron en el aeropuerto de Carrasco.
Entonces, los hinchas le dieron a la selección el combustible que necesitaba Uruguay.
Ahora bien: el Mundial es un asunto para la elite, y esta selección uruguaya puede presumir de algunas grandes figuras mundiales para aspirar a ser protagonista, sumado al último Mundial de Bielsa (y la última oportunidad de ganar algo importante en un torneo de FIFA), el compromiso de los futbolistas y el renacer del hincha para fogonear el sueño del país que quiere imprimir la quinta estrella en la camiseta.