La selección uruguaya de Marcelo Bielsa fue eliminada en la fase de grupos del Mundial 2026 este viernes a la noche tras perder 1-0 ante España en el Estadio Akron de Guadalajara. El técnico argentino, quien es muy respetado a nivel global por sus conceptos tácticos, su honestidad y su capacidad para revalorizar planteles, no lo consiguió con Uruguay y arrastra, un llamativo y doloroso contraste cuando se encienden las luces del escenario más importante del planeta: la Copa del Mundo.
La reciente e inesperada eliminación de la celeste en la fase de grupos del Mundial 2026 expuso nuevamente una estadística que incomoda a los bielsistas más fieles.
El periplo de Uruguay en el torneo más importante del fútbol, concluyó de forma prematura tras rescatar apenas 2 unidades -gracias a los empates ante Arabia Saudita y Cabo Verde, y la posterior derrota con España-. De esta manera, el técnico sumó un nuevo revés en su historial personal, firmando la producción más baja de su carrera en una cita máxima.
El récord que Marcelo Bielsa nunca hubiera buscado
Al analizar la trayectoria de Marcelo Bielsa en los Mundiales, los números generales resultan esquivos para un estratega de su calibre.
A lo largo de sus tres experiencias mundialistas -con Argentina en 2002, Chile en 2010 y Uruguay en 2026-, el técnico estuvo al frente en 10 compromisos oficiales. Solo en uno de ellos, y por más que su idea es la de atacar siempre, consiguió que su equipo anotara dos tantos en un partido. Fue el pasado domingo ante Cabo Verde y con los celestes.
El desglose es demoledoramente regular pero insuficiente: acumuló un tercio de victorias (3), un tercio de empates (3) y cuatro derrotas. Esta efectividad en triunfos evidencia lo mucho que le cuesta sostener rachas positivas en torneos de formato corto.
Su capítulo más doloroso se remonta a Corea-Japón 2002. Tras unas Eliminatorias históricas y arrasadoras con la selección argentina, su equipo llegó como el gran candidato al título y se despidió sorpresivamente en primera ronda. Ocho años más tarde, con Chile, logró clasificar a octavos de final en Sudáfrica 2010 tras vencer a Honduras y Suiza, pero cayó sin atenuantes ante Brasil (3-0), marcando el que hasta hoy es su techo en el torneo.
Pero lo más trascendente es el récord negativo y doloroso que consiguió en el Mundial 2026: se transformó en el primer técnico eliminado dos veces en fase de grupos con dos selecciones campeonas del mundo: Argentina en 2002 y Uruguay en 2026.