El destino suele ser esquivo en el fútbol, incluso para aquellos futbolistas quienes tocan el cielo con las manos en el ámbito de clubes. El caso de Ronald Araujo con la selección uruguaya en las citas mundialistas roza lo dramático.
Consagrado como uno de los mejores defensores del planeta y portando la cinta de capitán en Barcelona de España, el zaguero nacido en Rivera vive una auténtica paradoja: estuvo presente en dos Copas del Mundo consecutivas, pero una alarmante racha de lesiones le impidió disputar un solo minuto en el torneo más importante del mundo, sumando además la frustración de ver a Uruguay armar las valijas de forma prematura en ambas ocasiones.
El historial de Ronald Araujo con Uruguay en los Mundiales
La pesadilla comenzó en la antesala del Mundial Qatar 2022. El 23 de setiembre de ese año, durante un amistoso internacional ante Irán disputado en Austria, Ronald Araujo sufrió a los pocos instantes del partido una avulsión del tendón del aductor largo del muslo derecho.
Cinco días más tarde pasó por el quirófano en una carrera contra el tiempo. Aunque logró integrar la lista de convocados, el propio futbolista reconoció el calvario en diálogo con ESPN en 2023: “El Mundial fue muy duro para mí, no lo pasé muy bien, sobre todo desde el día de la lesión que había que intentar recuperarme rápido para llegar; los tiempos eran muy cortos, le metí, hice de todo para poder estar”.
Aquel viaje a Qatar estuvo rodeado de polémica y un estricto control médico, al punto de que viajó acompañado en todo momento por un fisioterapeuta de Barcelona que supervisaba cada entrenamiento.
Araujo fue sincero sobre las facilidades de aquella citación: “Se me dio la oportunidad (de ir al Mundial) porque eran 26 jugadores. Creo que si fueran 23 no hubiera ido”. Pese al esfuerzo mutuo, no estuvo a la orden en ninguno de los tres partidos del Grupo H, donde la celeste quedó eliminada y se volvió tras quedar fuera en la llave.
La historia pareció repetirse de forma cruel de cara al Mundial 2026. A las órdenes de Marcelo Bielsa, la mala fortuna volvió a golpear a las puertas del Complejo Uruguay Celeste en los primeros días de junio, cuando sufrió un micro desgarro en plena preparación.
Araujo viajó con lo justo desde lo físico. Su presencia en el banco de suplentes solo en este último partido ante España, se debió exclusivamente a un pedido personal que le realizó al director técnico argentino, dado que, según la consideración del propio Marcelo Bielsa, el zaguero no se encontraba en condiciones futbolísticas ni físicas para saltar al terreno de juego.
A sus 27 años, la estadística es demoledora y dolorosa para un futbolista de su calibre. Ronald Araujo formó parte de dos delegaciones mundialistas en las que Uruguay disputó un total de seis partidos de fase de grupos, sufriendo el mismo desenlace de eliminación temprana.
Lo más increíble es que, siendo el líder indiscutido de la defensa de Barcelona, el jugador aún no pudo hacer su debut absoluto en una Copa del Mundo, dejando una espina gigante en su carrera internacional.