Yeremy Pino, futbolista de la selección española, sufrió ante Uruguay un esguince acromioclavicular en un choque con Rodrigo Bentancur que comparó como si le pasara “un camión por delante” y explicó que fue “el instinto” lo que le hizo aguantar los últimos minutos del partido, que ganó España 0-1.
“No me esperaba que fuera tan agresivo el golpe. Él da un paso más fuerte para chocar y yo pienso en poner la mano y si hay ‘faltita’ me tiro, pero me pasó un camión por delante. En el suelo sentí que no podía más, sentía que algo dentro de mí estaba yendo mal. El doctor me dijo si podía aguantar, el míster también me lo pidió y el instinto me dijo: ‘aguanto’”, aseguró en un vídeo difundido por la Real Federación Española de Fútbol (RFEF).
En este, Yeremy ve las imágenes de un golpe tras el que se temió una rotura de clavícula que le hubiera hecho perderse lo que resta del Mundial. Sin embargo, las pruebas médicas 24 horas después del partido detectaron un esguince acromioclavicular -una lesión de los ligamentos que unen la clavícula con la parte superior del omóplato, en la zona del hombro- que le mantiene con esperanzas de poder volver a participar, dependiendo de las eliminatorias que avance España.
Una decisión de Yeremy Pino de continuar en el campo que Unai Simón aseguró que supuso “una motivación” para el resto de futbolistas sobre el terreno de juego al ver “cómo peleaba como uno más” para llevarse la victoria.
Marc Cucurella y Yeremy Pino con su brazo afectado en el partido ante Uruguay
Foto: AFP
“Estábamos en un momento de tanta tensión que me volví loco, le digo que se levante, que le tienen que matar para quedarse fuera. Pero cuando vi la cara del doctor, Claudio, de Yeremy… que aguantase el final del partido haciendo una presión o ganar cuatro balones habla de su motivación por querer formar parte de este grupo y por querer llegar a la final que todos deseamos”, apuntó el guardameta.
EFE