El nuevo buque de patrullaje que mete presión a las potencias militares del mundo
La unidad, construida íntegramente en el Arsenal Naval de Río de Janeiro, representa un hito en la modernización militar de la región.
La Marina de Brasil confirmó la inminente botadura del NPa Mangaratiba (P-73), una embarcación de patrullaje costero de la Clase Macaé.
La unidad, construida íntegramente en el Arsenal Naval de Río de Janeiro, representa un hito en la modernización militar de la región y será lanzada al mar a fin de mes.
El proyecto forma parte del Programa de Adquisición de Patrulleras (PRONAPA), el cual busca dotar a las fuerzas armadas de plataformas autónomas y eficientes. La incorporación de este navío responde a la necesidad estratégica de proteger la denominada "Amazonía Azul", un área marítima rica en recursos naturales y de vital importancia económica.
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NPa Mangaratiba
¿Cómo es el nuevo buque de patrullaje NPa Mangaratiba?
El diseño de la embarcación NPa Mangaratiba incorpora tecnología de vanguardia, incluyendo un modelado 3D previo a su ensamblaje que minimiza interferencias y optimiza el mantenimiento futuro. A nivel operativo, destaca por su versatilidad para misiones de vigilancia, apoyo logístico y operaciones especiales.
Desplazamiento y dimensiones: Posee un peso de 500 toneladas, una eslora de 54,2 metros y un calado máximo de 2,48 metros.
Armamento principal: Está equipado con un moderno cañón naval Bofors de 40 mm Mk4, lo que supone una mejora sustancial en autodefensa respecto a diseños anteriores, además de dos ametralladoras de 20 mm,.
Capacidad y autonomía: Puede albergar una tripulación de hasta 43 militares. Su autonomía alcanza los seis días en alta mar, con un radio de acción de 2.500 millas náuticas (más de 4.000 kilómetros),.
Propulsión y velocidad: Alcanza una velocidad máxima de 21 nudos, impulsado por motores de alta eficiencia que garantizan un despliegue rápido ante cualquier eventualidad.
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NPa Mangaratiba
La finalización de la plataforma naval permite a Brasil consolidar su presencia disuasoria en aguas jurisdiccionales. El control del tráfico marítimo y la prevención de actividades ilícitas en la extensa costa exigen unidades de respuesta sostenida y alta fiabilidad técnica.
El NPa Mangaratiba operará como un centro de comando avanzado en el mar. Su capacidad para integrar sistemas de navegación electrónicos y radares de última generación facilita la detección temprana de amenazas, asegurando la soberanía en un contexto geopolítico donde la protección oceánica es prioritaria.