Las semanas previas al balotaje presidencial en Brasilestuvieron marcadas por una disputa ajustada en las encuestas entre el presidente Luiz Inácio Lula da Silva y el senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro. Los sondeos mostraron una reducción progresiva de la distancia entre ambos candidatos y, en los días previos a la votación, llegaron a registrar un empate en la intención de voto.
Sin embargo, las mediciones no habían anticipado la ventaja que Flávio Bolsonaro consiguió en la primera vuelta del 4 de octubre: con el 99,37% de los votos escrutados, el senador había obtenido el 47,15% de los sufragios, frente al 45,02% de Lula.
De una ventaja de cuatro puntos al empate
A comienzos de octubre, Datafolha ubicaba a Flávio Bolsonaro cuatro puntos porcentuales por encima de Lula. En la medición del 8 de octubre, el senador registraba el 49% de la intención de voto, frente al 45% del presidente.
Una semana después, el escenario había cambiado. El sondeo del 15 de octubre mostraba a Bolsonaro con el 47% y a Lula con el 45%, una diferencia de dos puntos.
La tendencia se mantuvo en la medición divulgada el 22 de octubre, cuando Datafolha registró un 47% para el senador y un 46% para el mandatario en intención de voto total. Al considerar los votos válidos, el instituto ubicó a ambos candidatos en el 50%, en un escenario de empate.
La última encuesta de Datafolha, realizada entre el 23 y el 24 de octubre, volvió a mostrar una ventaja para Bolsonaro de 49% frente a 47% de Lula. La diferencia de dos puntos porcentuales se encuentra en el límite del margen de error del estudio, también de dos puntos. Este último relevamiento fue fue encargado por los medios brasileños Globo y Folha de S. Paulo e incluyó entrevistas a 4.050 electores mayores de 16 años en 124 municipios.
Otras consultoras también mostraban una disputa pareja
La consultora Quaest, en una encuesta también encargada por Globo y divulgada el 21 de octubre, también había registrado una diferencia mínima entre los candidatos.
El estudio, realizado entre el 17 y el 20 de octubre, había ubicado a Flávio Bolsonaro con el 45% de la intención de voto y a Lula con el 44%. Como el margen de error era de dos puntos porcentuales, la diferencia configuraba un empate técnico.
En comparación con la medición del 14 de octubre, Bolsonaro había perdido un punto, al pasar del 46% al 45%, mientras que Lula se mantenía en el 44%.
La encuesta también mostró un aumento de la indecisión entre quienes no expresaban espontáneamente una preferencia electoral. En esa modalidad, ambos candidatos obtenían el 40%, pero el porcentaje de indecisos había pasado del 7% al 14% en una semana.
La primera vuelta no había anticipado la ventaja de Bolsonaro
El resultado de la primera vuelta contrastó con buena parte de las previsiones que ubicaban a Lula en una posición competitiva, e incluso por delante, antes de la votación. El 4 de octubre, Flávio Bolsonaro terminó primero con el 47,15% de los votos, mientras que Lula obtuvo el 45,02%, según el escrutinio al 99,37%. La diferencia fue de 2,13 puntos porcentuales.
Con esos resultados, ambos pasaron al balotaje, previsto para este domingo 25 de octubre. Las encuestas de las semanas siguientes reflejaron una competencia más estrecha, aunque sus resultados deben interpretarse teniendo en cuenta los márgenes de error y las diferencias entre la intención de voto medida por los sondeos y los votos efectivamente emitidos.