El Palacio Salvo, el Palacio Estévez, el edificio Ciudadela, el hotel Victoria Plaza… la Plaza Independencia está rodeada de construcciones históricas, íconos de Montevideo. Pero aún queda un predio —que se ha convertido en una postal habitual por su lugar privilegiado— sin valor patrimonial ni arquitectónico.
Se trata del Parking Juncal, un estacionamiento ubicado entre el Ministerio de Ambiente y un edificio de oficinas, casi frente a la Puerta de la Ciudadela. La estructura del estacionamiento se construyó en 2003, pero ya desde antes funcionaba como parking al aire libre.
Ahora se aproxima su fin. Hace un par de meses cerró sus puertas y desde la semana pasada un enorme cartel adelanta su futuro: “Predio adquirido por Kopel Sánchez”.
En este terreno de casi 2.000 m² -son cinco padrones unificados- se planea construir un edificio, adelantó a El Observador Fabián Kopel, cofundador y CEO de la desarrolladora.
“Lo que nos enamoró a nosotros, y fue parte de la conversación con el grupo inversor que nos acompañó en esta adquisición, es que es un lugar muy emblemático de la ciudad, es el último predio sobre Plaza Independencia. Queremos que sea algo muy especial. Con Sebastián (Sánchez, cofundador y CEO de la empresa) estamos muy ilusionados, sobre todo como arquitectos. Queremos hacer el mejor proyecto del mundo y dejar ese legado en esa zona tan especial para Montevideo”, dijo Kopel.
Por el momento no está definido cómo se verá el edificio ni cuando comenzarán las obras, pero Kopel adelantó que será “principalmente residencial”, aunque “combinado” con algunas oficinas y un parking. Tendrá una altura de 42 metros —la altura "obligatoria" en ese punto de la ciudad— y se buscará que haya "una conexión" entre las plazas Independencia y de la Diversidad, que da hacia la parte trasera, en el callejón Policía Vieja.
“Hoy no están dadas las condiciones para empezarlo ya. Y parte de las condiciones serán habladas con la intendencia", dijo Kopel sobre la obra.
Mientras tanto el predio está en alquiler. La desarrolladora planea arrendarlo para que se instale -posiblemente- otro parking y así "cubrir los gastos durante el proceso que se desarrolla un anteproyecto".
El CEO de Kopel Sánchez confía en que la Ciudad Vieja "tenga un renacer". "Entendemos que el nuevo transporte metropolitano va a mejorar mucho la conexión, porque la terminal en ambos casos (de las líneas de ómnibus BRT que van hasta Zonamerica y El Pinar) son Plaza Independencia. Si se alinean las voluntades nacionales y municipales, vemos que a futuro la Ciudad Vieja va a tener una nueva posibilidad", dijo Kopel.
Patrimonio y arqueología
El predio no cuenta con protección patrimonial. De hecho, en el inventario de Ciudad Vieja que administra la Intendencia de Montevideo, se cuestiona que la construcción actual “no aporta valores hacia el significativo entorno de la Plaza Independencia” y que “el hueco generado por la diferencia de altura con sus linderos se constituye en un elemento muy negativo”.
Sin embargo, el terreno sí cuenta con “cautela arqueológica”. “La información disponible hace presumir que en su subsuelo se encuentren restos de las antiguas fortificaciones de Montevideo, así como de otras construcciones coloniales”, dice el inventario.
Al lado del ingreso hay una prueba de ello. Unas barandas demarcan un pozo enrejado en el piso que deja ver restos de la fortificación colonial montevideana. El espacio está descuidado, con restos de basura, elementos que denotan que al lado viven indigentes y sin una placa que haga mención a valora rqueológico.
Marcel Suárez, presidente de la Comisión de Patrimonio, explicó a El Observador que, como se trata de un “área de protección patrimonial dependiente de la Comisión Especial Permanente de Ciudad Vieja, corresponde que el promotor de la obra realice un estudio previo de impacto arqueológico e informe sus resultados”.
Ahora, ¿qué pasa si durante las obras ocurre un hallazgo arqueológico? “En ese caso, el promotor debe informar a la Comisión de Ciudad Vieja y se activa un protocolo de suspensión de la obra, visita técnica de nuestro Departamento de Arqueología y determinación de si corresponde realizar una intervención de urgencia que implique registro de lo que se encontró y posible rescate de lo que se pueda, para que se reinicie la obra, seguramente con recomendaciones para afectar lo menos posible lo descubierto y registrado”, detalló Suárez.
El presidente de la comisión ejemplificó con lo ocurrido años atrás en el actual Edificio Escollera, en Reconquista y Zabala, donde durante la construcción se encontraron restos de edificaciones del siglo XIX.
Las piezas, cerca de una centena, fueron rescatadas y actualmente están expuestas en el hall del edificio con su respectiva cartelería. El edificio se abre al público el Día del Patrimonio.
Kopel contó que aún no se ha “conversado del tema”, pero que se tendrá “el mayor cuidado”.
"Tenemos muchas dudas de que pueda ocurrir (un hallazgo). No es que partimos de un terreno que está a nivel de tierra, sino que hay un subsuelo que tiene como tres metros de profundidad para abajo y ocupa toda la superficie del predio. Tendremos cuidado y si encontramos algo ojalá podamos hacer, con lo que se encuentre, algo lindo de ver", concluyó.