El Directorio de la Administración de Servicios de Salud del Estado (ASSE) resolvió el pasado 23 de julio presentar una denuncia penal contra el exdirector del Hemocentro de Maldonado Jorge Curbelo, además de decidir iniciarle un sumario con suspensión preventiva y retención de la mitad de sus haberes.
Por otra parte, se resolvió ampliar la investigación sobre otros funcionarios del centro, bajo la sospecha de que omitieron denunciar las irregularidades.
Curbelo fue cesado a fines de abril de este año, luego de dirigir el hemocentro desde octubre de 2009.
En mayo, las autoridades de ASSE —encabezada por Álvaro Danza— iniciaron una investigación administrativa sobre Curbelo ante la presunción de que existieron irregularidades vinculadas a los procedimientos previos a la donación de plaquetas (plaquetoaféresis) y al atraso en la realización de consejerías en casos de donantes cuya sangre hubiera arrojado un resultado serológico reactivo a algunas enfermedades transmisibles.
Aunque la investigación administrativa concluyó que era recomendable iniciar el sumario y presentar la denuncia penal —algo que informó Búsqueda en primera instancia—, advirtió que no se constataron riesgos transfusionales, porque la sangre que no era apta para ser donada era descartada y no fue transfundida.
Irregularidades con donantes de plaquetas
Respecto al primer punto investigado, un documento de la Dirección de Investigaciones y Sumarios de ASSE, con fecha del 21 de julio, explica que la plaquetoaféresis consiste en separar las plaquetas de los restantes componentes sanguíneos, que son reinfundidos a los donantes. Pero para llevar adelante este procedimiento la normativa vigente establece que se deben realizar previamente una serie de estudios para determinar si el donante es apto.
En el caso del Hemocentro de Maldonado, según surge de las conclusiones de la investigación administrativa, no se cumplió con los pasos previos en un grupo de "donantes habituales", en quienes se había "instaurado una modalidad operativa consistente en conectarlos al equipo de aféresis y obtener las muestras destinadas a los estudios pre donación al momento de iniciar el procedimiento, difiriéndose su procesamiento para una etapa posterior".
Si bien no era una práctica habitual con todos los donantes, la investigación determinó que supuso un "impacto económico para la administración" por el uso indaecuado de los recursos "humanos, materiales y económicos", además de que se sometió a los donantes a un "procedimiento invasivo antes de haber verificado íntegramente los requisitos técnicos".
Esta práctica, señala uno de los documentos de ASSE, fue reconocida por Curbelo, quien respondió que respondía a "criterios asistenciales y organizativos", y que "lo relevante era que los resultados estuvieran disponibles antes de la utilización transfusional del componente, aun cuando ello implicara apartarse de la secuencia prevista en los procedimientos internos".
Atrasos en las consejerías
Además de las irregularidades en los estudios previos a algunos donantes de plaquetas, la investigación de ASSE se centró en el atraso de las consejerías que deben ser realizadas a donantes con presunción de portar una enfermedad transmisible.
Una de las cosas que se hacen cuando una persona dona sangre son los estudios serológicos, que consisten en detectar la "presencia de marcadores biológicos compatibles con enfermedades transmisibles, que puedan comprometer la seguridad de la donación".
Entre los marcadores que se investigan están el VIH, la hepatitis B, la C, la enfermedad de Chagas o el sífilis.
Lo que corresponde cuando se da un resultado reactivo es descartar la sangre de ese donante, pero también coordinar una consejería para comunicarle a la persona los resultados, que son presuntivos y requieren de estudios confirmatorios.
De esta manera, la consejería, según afirma la investigación de ASSE, es una "prestación asistencial dirigida al donante cuya finalidad trasciende la mera comunicación de un resultado de laboratorio".
En esa instancia a la persona se le informa sobre los resultados, se la orienta respecto a estudios confirmatorios y se la deriva a su prestador de salud. Además, se le otorga información sobre medidas preventivas que puedan disminuir el riesgo de transmisión de las enfermedades infecciosas.
De la investigación surge que "existió un importante atraso en la realización de las consejerías médicas correspondientes, principalmente, respecto a donantes provenientes de jornadas externas de donación realizadas mediante el Hemobus" (un ómnibus que circula el país para captar donantes).
"Asimismo, quedó acreditado que la existencia de dicho atraso era conocida por la Dirección Técnica", señala la investigación en relación a la figura de Curbelo.
Como con la plaquetoaféresis, la investigación aclara que los atrasos en las consejerías no implicaron "la utilización transfusional de hemocomponentes potencialmente contaminados", porque la sangre que daba resultado reactivo positivo era descartada.
Sin perjuicio de esto, la investigación concluye que la omisión en comunicar a los donantes de resultados presuntivos de enfermedades transmisibles "pudo retrasar la adopción de medidas preventivas dirigidas a disminuir el riesgo de transmisión de enfermedades infecciosas a parejas, convivientes o hijos, frustrando una de las principales finalidades sanitarias del sistema de hemoterapia".
Esto constituyó, entonces, un "apartamiento de las obligaciones asistenciales y preventivas" que se extendió durante un "largo período", algo que fue advertido a la Dirección Técnica.
En agosto de 2022, al ser informado sobre la cantidad de atrasos, surge de la investigación que Curbelo instruyó a los funcionarios a realizar únicamente las de 2022 que quedaban pendientes, porque para el resto ya no tenía sentido, salvo que se tratara de casos de HIV o de hepatitis.
"Hacemos las de 2022 María. El resto archívenla... ya no sentido tiene... Salvo que sea Hepatitis o HIV que supongo que no (sic)", transmitió Curbelo a una funcionaria, según surge de la documentación.
Para julio de 2026 se constató que existían 1.015 consejerías pendientes de donaciones realizadas entre 2017 y 2026.