El astillero español Cardama declinó a través de una carta participar de forma presencial en la comisión investigadora que indaga en el caso en la Cámara de Diputados, aunque dijo estar dispuesto a recibir y responder consultas de forma escrita.
La misiva enviada a los legisladores que integran la comisión —y a la que accedió El Observdor— argumenta que resulta "muy complejo armonizar" el "genuino y sincero interés" en colaborar con la comisión y las "limitaciones derivadas" tanto del contrato firmado con el Estado uruguayo como con el "actual marco de disputa".
"Y con las disculpas del caso por la digresión, es imposible no mencionar que resultará también muy difícil que toda esta situación pueda encauzarse adecuadamente sin la existencia de un diálogo con su gobierno, por el cual a la fecha no se ha exhibido interés alguno por su parte", señala la carta en relación a la postura de la administración de Yamandú Orsi, que resolvió rescindir el acuerdo firmado en el gobierno pasado por más de 80 millones de euros para la construcción de dos patrulleras oceánicas.
A raíz de esta rescisión, el gobierno de Orsi presentó una denuncia penal contra Cardama por irregularidades en las garantías presentadas, mientras que Cardama inició un arbitraje internacional contra el Estado uruguayo ante la Cámara Internacional de Comercio.
"Por nuestra parte hemos mantenido desde el principio y mantenemos plena disposición para alcanzar una solución acordada", aseguró Cardama en la carta.
A raíz de los argumentos anteriores, el astillero pidió que se le hagan preguntas por escrito y se comprometió a responderlas "de la misma forma".
Al final de la carta, en tanto, la empresa deslindó a otras dos personas que habían sido invitadas a participar en la comisión en representación de la empresa: Pedro Álvarez (director de Proyectos) y Gerardo Moreira (excapitán de fragata que intermedió para acercar la propuesta del astillero a la Armada Nacional).
En el caso de Álvarez, la empresa señaló en la carta que no es un "representante", sino un "trabajador" y que, como tal, había declinado la invitación.
En el caso de Moreira, aseguraron que tampoco es "representante" del astillero, sino "asesor independiente".