El ministro de Ambiente, Edgardo Ortuño, justificó la cancelación del proyecto Neptuno debido a que en Arazatí (San José) durante el verano se registraron niveles de salinidad "no admisibles para potabilización", dijo durante su interpelación en la Cámara de Representantes.
La instancia transcurre desde la mañana de este martes, cuando inicialmente estaba prevista para el pasado jueve. Tal como informó El Observador, los blancos solicitaron más tiempo para prepararse y separarla de la interpelación al ministro de Ganadería, Alfredo Fratti, sobre la compra de la estancia María Dolores.
El diputado colorado Walter Cervini es el miembro interpelante y al inicio de la sesión planteó un total de 47 preguntas, que abarcan distintos temas, entre ellos información relativa al proyecto de construcción de una represa en Casupá (Florida), la garantía de contar con una segunda fuente de suministro de agua para el área metropolitana (como preveía Neptuno con el Río de la Plata) y si el consorcio encargado de las obras había respondido a las objeciones formuladas.
Por otra parte, el diputado colorado planteó una serie de interrogantes enfocadas en las nuevas obras anunciadas por el gobierno en sustitución de Neptuno: la nueva planta anexa a Aguas Corrientes y una potabilizadora para asegurar el suministro de agua en la Costa de Oro. También apuntó a la construcción de la represa de Casupá.
Sobre Aguas Corrientes, Cervini preguntó, entre otras cosas, dónde se instalará la planta, si estará en una zona inundable y si existe una alternativa prevista en caso de que, durante las obras, se produzca un evento "excepcional" en el río Santa Lucía, que seguirá siendo la fuente principal de abastecimiento para el área metropolitana.
Embed - Cámara de Representantes. Sesión extraordinaria. Martes 19 de agosto de 2025, hora 10:00.
El ministro Ortuño, por su parte, aseguró que su intervención iba a estar basada en fundamentar la posición del gobierno de Yamandú Orsi, que sostiene que la renegociación del contrato es la "mejor solución para el país" y "asegura el abastecimiento de agua potable" con perspectiva a 2045.
"Nos permitirá una vez que estén construidas estas obras asegurar y resguardar el abastecimiento en situaciones de crisis hídrica o de sequía para que no se vuelvan a repetir las situaciones de 2023. Una solución que además significa un ahorro significativo de recursos económicos para el Estado en relación a lo que estaba previsto", defendió Ortuño.
En números, el ministro aseguró que Aguas Corrientes es la "única que tiene capacidad de abastecer" a la demanda de producción de agua potable, que tiene un promedio anual de 600 mil metros cúbicos por día.
Sin embargo, apuntó que ha habido picos en los que la demanda ha superado los 700 mil metros cúbicos por día.
La perspectiva para 2045, según los técnicos, es que la demanda del área metropolitana aumente a 850 mil metros cúbicos diarios.
"Eso nos plantea la necesidad de contar con mayores reservas de agua bruta para asegurar la producción continua de Aguas Corrientes y de esa forma asegurar el abastecimiento de agua de nuestra población", señaló Ortuño.
Detalló que las reservas actuales disponibles en el sistema ascienden a los 85 millones de metros cúbicos de agua bruta dulce, contando los 67 millones de Paso Severino y los 18 millones de Canelón Grande. A eso se le podría sumar otros 2 millones que hay embalsados en Aguas Corrientes.
El compromiso del gobierno es "ampliar significativamente" esas reservas, por lo que decidió avanzar en la construcción de una nueva represa de agua bruta con Casupá, que sumará al sistema la reserva de 118 millones de metros cúbicos. El total, entonces, será de 203 millones de metros cúbicos de reserva.
"Haciendo referencia a la metáfora que usaba el miembro interpelante tengo que decir que si tomamos la metáfora del automóvil, que se insistía que no se concebía no asegurar que tuviera un auxiliar digo que la responsabilidad y el problema central es asegurarle a ese automóvil que tenga combustible. Porque de nada sirve que aseguremos la disponibilidad de un auxiliar en un automóvil que no pueda avanzar siquiera un metro", ejemplificó Ortuño.
Ortuño advirtió que durante "casi todo el verano" se registró "salinidad en niveles no admisibles para potabilización"
El ministro de Ambiente advirtió que durante "casi todo el verano" se registró "salinidad en niveles no admisibles para potabilización", siendo esta época del año cuando más se necesita suministro de agua.
"El Imfia (Instituto de Mecánica de los Fluidos e Ingeniería Ambiental) –que pertenece a la Facultad de Ingeniería de la Universidad de la República– ha realizado por lo menos tres informes en relación a la salinidad en río de la Plata en la zona de Arazatí y todos son concluyentes y están alineados en destacar los niveles altísimos de salinidad registrados", dijo Ortuño durante la interpelación.
En uno de estos informe está "la constatación del evento de salinidad más importante del corto plazo",el cual "tuvo ni más ni menos que 87 días de continuidad en el verano", agregó el ministro.
"¿Vamos a construir una obra millonaria en un lugar donde hace poquito tiempo hubo un evento de salinidad que hubiera significado que cuando más necesitamos la producción de agua potable de la planta de Arazatí, esta planta no podía funcionar?", preguntó Ortuño.
"No nos sobra el dinero, tenemos que invertir el dinero en los proyectos que den solución a sus problemas. Este claramente no lo era", agregó.
"De haber construido la planta, hubiera significado que se gastaría, ya no digo invertido, más de 300 millones de dólares en algo que estaría parado y no pudiéramos usar cuando más lo necesitábamos, que es en verano", sentenció.