El abogado Rafael Silva, defensor de Luis Alberto "Betito" Suárez, aseguró que el acuerdo alcanzado con la Fiscalía, por el que su cliente fue condenado a tres años y ocho meses de penitenciaría, tuvo un resultado adicional a la pena impuesta: dejó cerrada la investigación por lavado de activos sobre los hechos comprendidos entre 2019 y 2026, por lo que, aseguró, no podrá volver a ser investigado por esos mismos hechos.
El defensor había señalado este jueves, a la salida de la audiencia judicial, que Suárez había quedado "saneado" hasta 2019, una afirmación que posteriormente explicó en diálogo con El Observador.
"Lo de blindado es con relación al delito de lavado de activos", aclaró Silva, quien detalló que el alcance temporal del acuerdo estuvo determinado por los bienes que la Fiscalía incluyó en la investigación.
Según explicó, los investigadores retrocedieron varios años para analizar el patrimonio de Suárez y situaron en 2019 el primer bien que fue objeto de investigación. "En esta investigación la Fiscalía quiso ir tanto para atrás que se fue hasta 2019", sostuvo el abogado.
En ese contexto, la defensa buscó que el acuerdo comprendiera todo el período investigado, desde el primer bien identificado por Fiscalía hasta la fecha en que se alcanzó la condena.
"Entonces, cuando cerramos el acuerdo, dijimos que esta investigación abarca, obviamente, el día de la fecha que se cerró el acuerdo para atrás hasta 2019, que fue el año en el que la Fiscalía puso el primer bien que investigó", explicó Silva.
De acuerdo con el defensor, esa delimitación temporal impide que Suárez vuelva a ser investigado por los hechos de lavado de activos comprendidos en la causa durante esos siete años. "Entonces, desde ese punto de vista, a Suárez, desde el 2026 hasta 2019, no se lo puede volver a investigar por este delito de lavado de activos", afirmó.
¿Qué significa que el "Betito" haya quedado "blindado" desde 2019?
La explicación de Silva apunta a uno de los aspectos centrales del acuerdo: no solo se estableció una pena por los delitos investigados, sino que, según la defensa, también quedó delimitado el período de hechos de lavado de activos que fueron resueltos judicialmente.
En Uruguay rige el principio jurídico de non bis in idem, que establece que una persona no puede ser perseguida penalmente dos veces por los mismos hechos cuando existe una sentencia firme.
En términos prácticos esto significa que, si una persona fue condenada por determinados hechos de lavado de activos, la Fiscalía no puede iniciar una nueva persecución penal por esos mismos hechos, aunque pretenda darles una calificación jurídica diferente.
La distinción es importante: el acuerdo no implica que Suárez haya quedado exonerado de cualquier delito cometido entre 2019 y 2026, ni que exista una prohibición general de investigar otros hechos de lavado de activos que no hayan sido comprendidos en la causa. Lo que sostiene su abogado es que la investigación patrimonial que dio lugar a esta condena quedó cerrada para el período comprendido entre 2019 y octubre de 2026, de modo que no podrían volver a investigarse los mismos hechos que fueron objeto del acuerdo.
Una condena que el abogado considera "muy beneficiosa"
La Justicia condenó este jueves al "Betito" Suárez por posesión de drogas, lavado de activos, uso de un documento o certificado falso y estafa, según el fallo al que accedió El Observador.
La pena acordada fue de tres años y ocho meses de penitenciaría, a la que deberá descontarse el tiempo que ya lleva en prisión preventiva. Silva explicó que su cliente aceptó el acuerdo con Fiscalía después de "varios meses de negociación", porque entendió que las condiciones eran favorables.
"Yo creo que lo más importante es la condena, que es una condena muy beneficiosa para nuestro cliente de tres años y ocho meses", sostuvo. Además de la pena de prisión, la Justicia dispuso el decomiso de una suma de dinero inferior a $10.000 y de al menos un vehículo.
El abogado también hizo referencia a la cantidad de drogas que le habían incautado a su defendido. "Los delitos, la posesión, que se le incautaron 10 o 12 gramos de sustancia estupefaciente, más o menos, no mucho más", señaló.
En declaraciones anteriores, Silva había indicado que Suárez es consumidor de drogas. "Nuestro cliente está contento, tranquilo y va a cumplir la condena", aseguró.
El defensor también adelantó que, cuando corresponda, realizará las gestiones para que Suárez pueda acceder a los beneficios previstos por la legislación penitenciaria.
Suárez había sido detenido en noviembre de 2025 en el marco de la Operación Iro, un operativo mediante el cual el Ministerio del Interior buscó desarticular el clan familiar que lidera en el barrio Cerro de Montevideo.
A fines de abril de 2026, la Justicia lo había imputado por lavado de activos y dispuesto que continuara en prisión preventiva durante otros seis meses.