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“¡Alarmante noticia de última hora! Donald Trump acaba de decir una de las cosas más estúpidas en la historia de la humanidad. Así es, mi gente. Algo tan absurdo que ahora muchos están cuestionando si tiene la capacidad mental para ser presidente o no. Solo escuchen esto…”.

El video dura un minuto y medio. En menos de 10 horas de circulación, en la red social TikTok, superó las 28 mil visitas y los 3.000 comentarios de los usuarios. Su creador —y narrador— es Carlos Eduardo Espina, un uruguayo que hace 20 años —de los 25 que tiene— vive en Estados Unidos y se ha convertido en el mayor influencer a favor del Partido Demócrata en la campaña electoral que atraviesa el país norteño.

La pieza audiovisual, con Espina en un primerísimo primer plano y un Trump en segundo, continúa con el dicho del expresidente Republicano: “Prácticamente el 100% de los nuevos empleos creados en el último año han sido para los inmigrantes. ¿Sabían eso? ¿Qué la mayor parte de los empleos creados se han ido para los inmigrantes? (…) De hecho, más del 100%, el número que he escuchado es mayor”.

Espina se ríe. Deja en claro el absurdo matemático. Y luego lanza un mínimo editorial.

Cada tres horas, en promedio, el influencer publica para sus más de 10.000.000 de seguidores un nuevo video, por lo general con contenido político. Por esa escala, la revista especializada en tecnología Wired lo definió este miércoles como una de las personalidades más influyentes del mundo y la principal voz cantante en las redes a favor de los demócratas.

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Es el Elon Musk de la izquierda estadounidense. Porque si el principal propietario de las red X (otrora Twitter) es el más influyente a favor de Trump, Espina lo es para el hoy oficialismo estadounidense. Con una diferencia: “Musk despotrica contra los periodistas. Les pide a sus seguidores que no les crean a los periodistas y solo le crean a él”. El uruguayo-estadounidense, en cambio, defiende el rol profesional del periodismo —oficio que ejerció su tío— y les solicita a sus fans que “se informen por otras fuentes”.

Así lo dijo a El Observador el joven Espina mientras esperaba el avión que lo llevó a Chicago. Porque los influencer, como él, ahora son testigos en primera fila de las convenciones partidarias. Y este lunes inicia en la Ciudad de los Vientos la reunión clave en que los demócratas oficializarán la fórmula de Kamala Harris y Tim Walz.

¿Influencer con influencia en los votos?

El hombre más rico del mundo, Elon Musk, es uno de los principales donantes del republicano Donald Trump: ya le ha aportado más de 45 millones de dólares en la actual campaña. Pero los analistas se debaten si su real influencia es el dinero o la visibilidad —además de redes de desinformación— que el magnate ha logrado construir a favor del presidenciable en su red X: “Elon hizo de la red una maquinaria a favor de Trump”.

La pregunta que queda sin respuesta —y en las que las elecciones no obligatorias de Estados Unidos del próximo noviembre pueden ser determinantes— es: ¿los influencers logran traducir su liderazgo en votos?

Es la misma duda que tiene el uruguayo Espina. Entonces empieza sus cálculos en voz alta:

—Tengo 10.000.000 de seguidores en TikTok. El 70% de ellos vive en Estados Unidos. Es probable que no todos voten. Pero, a diferencia de otros influencers de videojuegos o entretenimiento puro, mi público es, en promedio, mayor de 25 años. Mis videos son en español, dirigidos a la comunidad latina. Y ese voto es fundamental. Si solo motivo al 1% a que vote una cosa, puede hacer la diferencia.

Las encuestas de opinión pública muestran cierta paridad en la intención de voto. La demócrata Harris sacó una leve ventaja en los últimos sondeos, pero hace apenas dos semanas lideraba Trump. Y el voto latino, el mayor colectivo luego de la comunidad afro, puede inclinar la balanza.

Mucho más en una elección que no es directa. Porque los estadounidenses votan delegados de sus respectivos Estados que son, a la postre, los que eligen al presidente. Espina vuelve a los cálculos:

— Hay varios Estados con población latina donde la elección no está cerrada: Nevada, Arizona o Georgia son ejemplos emblemáticos.

Espina, hijo del escritor y excolumnista de El Observador homónimo, se crió en Texas, un Estado sureño con fuerte influencia republicana y que en los últimos años ha sido tapa de diarios por las políticas antiinmigratorias.

La frontera con México se ha transformado, al menos desde lo discursivo, en un parte-aguas. Incluso entre muchos de los latinos.

—Cuanto más te alejás de la generación que inmigró, más te olvidás de la historia que le tocó vivir a tus familiares. Por eso muchos latinos critican la apertura de fronteras y sienten que los inmigrantes nuevos vienen a quitarles el trabajo. Yo lo veo distinto. No me olvido de mi historia. Me siento un uruguayo, nacido en Uruguay, hijo de padre uruguayo y madre mexicana, que se ha criado en Estados Unidos. Claro que también me siento estadounidense, pero no reniego mi pasado.

El día que Joe Biden quiso anunciar dos nuevas medidas migratorias, convocó a Espina.

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Más allá de haber aprovechado al influencer uruguayo para llegarle a un público que es potencial votante demócrata, en su mayoría afín a la medida de regularizar los matrimonios entre inmigrantes y nativos además de facilitar el ejercicio profesional para los extranjeros que estudian en EE.UU., el presidente Biden compartió con Espina una de las anécdotas que el joven más atesora.

Frente a una estatua de Abraham Lincoln, a un costado del salón oval de la Casa Blanca, Biden señaló al monumento y le comentó a Espina: “Este caballero luchó por la igualdad de todos los que habitan esta nación, él estaría muy contento de verte hoy aquí”.

A Harris, la actual candidata demócrata, la había conocido en aquella instancia y también el Día de la Madre, cuando fue invitado junto a otros creadores de contenidos. "Ella sí que está aprovechando TikTok, como ya lo supo explotar Trump". Espina analiza.

No trabajé directamente para una campaña. Sí he hecho colaboraciones. Y próximamente, si da la agenda, espero hacer algo con Harris.

El último informe Digital News Report del Instituto Reuters reveló que el 53% de quienes se “informan” con TikTok prefieren hacerlo con influencers. Solo el 34% sigue a periodistas.

A su vez, un estudio publicado este año en la revista científica de Política y Prensa demostró que seis de cada diez jóvenes alemanes y belgas son capaces de mencionar algún influencer de redes sociales que sube contenidos políticos. Y a los varones les interesa informarse de política con ellos más que a las mujeres.

Espina insiste:

—Yo no soy periodista. No pretendo ser neutral. No digo que tengan que creerme a mí. Solo digo lo que pienso.

Para la revista especializada Wired, esa misma que colocó a Espina como el máximo influencer del ala liberal e izquierdista, no cabe dudas: “Los influencers nunca han sido más importantes para la política electoral. Son creadores de tendencias, comparten memes, crean videos y organizan; también ejercen un poder significativo cuando se trata de alentar a sus seguidores a votar”.

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