El expresidente del INAU Pablo Abdala, que estuvo al frente de ese organismo entre 2020 y 2023, se refirió al proceso de adopción de un niño por parte del empresario italiano Giuseppe Cipriani y su pareja Nicole Minetti en Maldonado.
La adopción hoy es parte de análisis, luego de que una investigación periodística en Italia sembrara dudas sobre el proceso de adopción y lo vinculara al indulto que recibió Minetti en su país, donde había sido condenada a casi tres años de prisión por inducir a la prostitución a otras personas en las fiestas del ex primer ministro Silvio Berlusconi. El cuidado de este niño —que padece un tipo de espina bífida— fue uno de los argumentos que esgrimió Minetti para solicitar el indulto.
Abdala señaló este jueves en rueda de prensa que, en realidad, el origen del proceso se remonta a 2018, cuando él todavía no estaba a cargo del organismo.
Pese a que consideró "muy bien" que se revise esta adopción, dijo creer que estaba ante un "proceso de adopción que se cumplió de acuerdo a la ley", dado que lo decretó la Justicia e intervinieron "varios magistrados".
"Lo que yo tengo presente —fui presidente del INAU a partir de abril de 2020 (hasta 2023)— es que esta situación se empieza a generar en 2018 cuando el niño es declarado en adoptabilidad y es institucionalizado en el INAU. Y, sobre todo, a lo largo del año 2019 que se produce el vínculo entre el niño y la familia adoptiva, y se producen lazos de afecto", dijo en relación al vínculo que forjaron Cipriani y Minetti con el niño desde antes que fuera adoptado.
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El MEF accedió a darle una nueva prórroga a Cipriani para firmar el contrato de explotación de un casino en exhotel San Rafael.
Leonardo Carreño
Esto se debe, según explicó Abdala y publicó Búsqueda este jueves, a que la pareja italiana frecuentaba el hogar infantil del INAU y permitía que los niños usaran una piscina de su propiedad en el marco de "paseos".
"En ese tiempo visitaban la chacra de estos padres adoptivos (por Cipriani y Minetti). Pasaban una tarde, de pronto en la piscina, naturalmente, en el marco de un paseo, acompañados de educadores y los equipos del propio hogar infantil, como habitualmente lo hacen los niños que están a cargo del INAU en los más diversos proyectos", explicó el expresidente del INAU.
E insistió en que "todo eso" fue generando "lazos de integración" con el niño.
"Por eso, en principio y objetivamente, creo que estamos ante una adopción exitosa en cuanto a la suerte del niño. Acá no tenemos que perder el foco, porque siempre decimos que lo que cuenta es el interés superior del niño. Y aquí estamos hablando de un niño que tenía características muy especiales por razones de salud, porque incluso tenía un problema de espina bífida, que implica una enfermedad muy compleja que afecta las posibilidades de un crecimiento sano y en función de eso era un niño que tenía 5 años y que no salía en adopción, no era adoptable y que, por lo tanto, prácticamente estaba —entre comillas— condenado a crecer y vivir en un hogar del INAU de ahí en adelante y por siempre", sostuvo.
Según la información publicada por Búsqueda, la situación de este niño fue catalogada de excepcional por el INAU, dada la enfermedad que padece, denominada lipomielomeningocele. Esto permitió que no fuera necesario seguir el orden de prelación del Registro Único de Aspirantes.