Integrantes de la oposición acusaron en las últimas horas al gobierno de Yamandú Orsi de "saludar con sombrero ajeno" al anunciar una inversión en Rivera que ya estaba en curso, dado que la Junta Departamental ya había aprobado en mayo del año pasado la recategorizacion del padrón de rural a suburbano para que allí se instale una planta de industrialización de madera de pino.
El gobierno de Orsi anunció la inversión de US$ 250 millones que realizará la compañía brasileña Braspine. La ministra de Industria, Fernanda Cardona, destacó esta semana en una rueda de prensa que la concreción del proyecto llegaba luego de meses de negociaciones. Por su parte, el presidente Yamandú Orsi señaló en su cuenta de redes sociales: "Nada es casualidad. El desarrollo, si se piensa desde el interior del país y con visión estratégica, da sus frutos".
Sin embargo, desde la oposición criticaron los anuncios porque no se trata de una inversión nueva, sino un proceso que viene del período pasado. El senador del Partido Colorado y exintendente de Rivera, Tabaré Viera, dijo que era como "saludar con sombrero ajeno" y que "la obra está en pleno desarrollo". Según Viera hay "cuatro empresas" que ya están construyendo y que el proceso empezó previo a la asunción de este gobierno.
"El 8 de enero de 2025 presentaron la primera carta a la Intendencia de Rivera y se formó el expediente, en febrero de 2025 presentó toda la documentación y en mayo se aprobó el PAI en la Junta Departamental", agregó el exintendente.
En mayo de ese año, y por unanimidad de los 22 ediles presentes, se aprobó "la Ordenanza para la recategorización del padrón rural N.° 12.406 a suburbano para la instalación de una planta de industrialización de madera de pino, Empresa Braspine Uruguay SAS".
La propia página web de Braspine documenta que en 2024 se anunció la tercera fábrica de Braspine, esta vez en Uruguay. En junio de ese año la empresa presentó el proyecto de planta industrial en Tacuarembó al intendente Wilson Ezquerra, pero finalmente Braspine desembarcó en Rivera.
En octubre de ese año, El Observador informó que Braspine se iba a instalar por primera vez en Uruguay.
BrasPine tiene una trayectoria de 30 años en la industria forestal brasileña, mientras que el predio en Rivera tiene 50 hectáreas y la estimación es que el área construida sea de 20 hectáreas.
El objetivo es que la producción empiece en el segundo semestre de 2027. La idea de la compañía es que la producción uruguaya tenga destino de exportación para Brasil, Estados Unidos, Europa y Asia.
El senador del Partido Nacional Sebastián Da Silva, calificó de "anuncio trucho" la divulgación de esta inversión por parte del gobierno.