Las legisladoras del Partido Nacional Gloria Rodríguez y Carmen Asiaín presentaron este miércoles en el Senado un proyecto de ley que busca legalizar la adopción prenatal y neonatal hasta la cuarta semana del nacimiento.
Esta propuesta había sido presentada originalmente en el 2023, durante la administración de Luis Lacalle Pou, y había sido archivada tras ser revisada por la Comisión de Población, Desarrollo e Inclusión del Senado.
Tras una resolución de un juez de Familia de la localidad de San Luis (Argentina), que definió permitir que un recién nacido crezca con sus padres adoptivos desde su primer minuto de vida, ambas legisladoras decidieron volver a introducir el proyecto para su abordaje.
Días atrás, en una nota publicada por este medio a finales de febrero sobre la adopción de bebés no natos, la senadora Rodríguez ya había adelantado su idea de desarchivar el proyecto ante el nuevo "ambiente" hay para discutirlo.
"Lo que la Justicia argentina autorizó, previos controles por las instituciones públicas encargadas de verificar la idoneidad de la familia adoptante y su inscripción en el Registro Único de Adoptantes, es exactamente lo que el proyecto presentado en 2023 en Uruguay referido regulaba, con el objetivo de anteponer el interés superior del menor", subrayaron las legisladoras en la exposición de motivos del proyecto de ley al que tuvo acceso El Observador.
Tras esto, destacaron uno de los "fundamentos" del juez del caso, el de evitar la institucionalización del niño, y marcaron que dicho punto es el mismo que las llevó a ellas a presentarlo en 2023 y a "introducirlo nuevamente ahora".
"Evitar la institucionalización innecesaria es un deber ético que se erige en política pública que no conoce fronteras partidarias. Es esta una más de las vías y formas de atender la problemática de la primera infancia", marcaron.
La iniciativa de Rodríguez y Asiaín permite que una mujer, desde el momento en que se entera de que está embarazada, ya pueda, si así lo decide, presentarse en el INAU para manifestar su voluntad de dar al niño en adopción.
Si esta se arrepiente de su decisión, se estipula un plazo de 90 días después del nacimiento del bebé para arrepentirse.
"La idea es fomentar que, en lugar de optar por la negligencia o la decisión tardía o aún el abandono clandestino, la usuaria sepa que tiene derecho a tomar la decisión cuando le resulte oportuno, y tener la tranquilidad de que sus derechos y los de su hijo estarán protegidos", explican las políticas sobre el proyecto en el documento al que accedió este medio.
"Se trata del mejor escenario posible para una situación no tan agraciada. Nadie desea el abandono de un hijo, pero menos se desea la negligencia ni el abandono clandestino. El ingreso al sistema al mes de vida es innecesario cuando puede formularse la solicitud con anterioridad al parto, y vincular a un niño desde su nacimiento con alguna de las familias escogidas por el INAU y la Justicia a esos efectos. Hay que abandonar la visión anticuada de que la madre es obligada a maternar, cuando no se establece lo mismo para el padre, y no es coherente con el resto de la legislación uruguaya", agregaron.