El invierno de 2026 probablemente sea más cálido de lo habitual en Uruguay, de acuerdo con el último informe de Tendencias Climáticas Estacionales elaborado por el Instituto Uruguayo de Meteorología (Inumet).
Las perspectivas para el trimestre junio-julio-agosto indican temperaturas superiores a los valores históricos normales en todo el territorio nacional. En cambio, las lluvias presentan un escenario de incertidumbre, sin elementos suficientes para anticipar una estación más seca o más húmeda que el promedio.
El informe fue elaborado a partir de la situación climática actual, antecedentes estadísticos y modelos de predicción desarrollados por distintos centros internacionales de investigación meteorológica.
Un invierno con temperaturas por encima de lo habitual
Según Inumet, existe un 50% de probabilidad de que las temperaturas promedio del trimestre se ubiquen por encima de los valores normales para la época del año.
A su vez, el organismo asigna un 30% de probabilidad a temperaturas cercanas al promedio histórico y un 20% a registros inferiores a lo normal.
Esto significa que el escenario más probable para los próximos meses es el de un invierno relativamente más templado que el promedio climático del país. Sin embargo, Inumet aclara que esta tendencia no impide la ocurrencia de jornadas frías, heladas o ingresos de masas de aire polar durante la estación.
Qué se espera para las lluvias
A diferencia de lo que ocurre con las temperaturas, el pronóstico para las precipitaciones no muestra una señal predominante.
El informe asigna la misma probabilidad —33,3%— a los tres escenarios posibles: lluvias por debajo de lo normal, dentro de los valores habituales o por encima del promedio.
Según explicó Inumet, esta falta de una tendencia definida responde, en parte, a que durante el invierno existe una menor capacidad de predicción para las precipitaciones en comparación con otras épocas del año.
Un pronóstico con más certezas para la temperatura que para las precipitaciones
De esta manera, mientras las temperaturas muestran una inclinación estadística hacia un invierno más cálido que el promedio, el comportamiento de las lluvias permanecerá dentro de los márgenes habituales de incertidumbre.
Por el momento, los modelos climáticos no detectan señales suficientemente significativas que permitan anticipar si la estación será más seca o más lluviosa de lo normal, por lo que el seguimiento de las condiciones atmosféricas continuará siendo clave durante los próximos meses.