El presidente de la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP), Pablo Caggiani, detalló que durante el mes de julio, se localizó a los 5.200 niños y adolescentes que no asistían a clases y que ni siquiera estaban registrados en el sistema educativo pese a estar en edad escolar obligatoria.
"Nos tomamos tres semanas de julio para ir a buscar a los gurises", expresó Caggiani, quien aclaró que este grupo no se componía únicamente de estudiantes ausentes, sino de menores que ni siquiera habían sido inscriptos en el sistema formal de educación. Según destacó el presidente de la ANEP, se trata de un problema de “no inscripción a la educación obligatoria”, lo que podría generar consecuencias para las familias de estos menores, ya que en algunos casos podrían perder la asignación económica que reciben por parte del gobierno.
Caggiani explicó que durante este proceso, muchos de los niños y adolescentes contactados informaron a los técnicos que “no iban a clases porque tenían que salir a trabajar”. Esto refleja un desafío adicional en la búsqueda de soluciones que permitan su reintegración al sistema educativo.
De los 5.200 menores encontrados, aproximadamente 3.500 son mayores de 15 años, lo que, según Caggiani, “allí tenemos una luz naranja para hacer otras cosas y que estén dentro del sistema educativo”.