Uruguay recibirá US$ 6,5 millones de Estados Unidos para desarrollar una estrategia de combate al crimen organizado, en el marco de un nuevo acuerdo bilateral de cooperación en seguridad pública, según informó Búsqueda y confirmó El Observador con fuentes de la Embajada de Estados Unidos en Uruguay.
El convenio prevé la entrega de los fondos durante un año y podrá extenderse posteriormente, aunque para ello será necesaria la aprobación del Congreso estadounidense.
Según informó el consignado medio, se trata del primer acuerdo estrictamente bilateral de este tipo entre Uruguay y Estados Unidos. Hasta el momento, buena parte de la asistencia estadounidense en seguridad llegaba al país mediante programas regionales o iniciativas puntuales.
Los recursos provendrán de la Oficina de Asuntos Antinarcóticos y Aplicación de la Ley del Departamento de Estado (INL, por sus siglas en inglés), que desarrolla programas de cooperación vinculados al combate al narcotráfico y el crimen transnacional, el fortalecimiento de las fuerzas de seguridad y los sistemas de justicia.
Estados Unidos mantiene desde hace años programas de cooperación antinarcóticos con Uruguay a través de INL y la DEA. Documentos históricos del Departamento de Estado registran asistencia para investigación, intercambio de información y fortalecimiento de capacidades locales.
Un pedido de Orsi y una estrategia a largo plazo
El nuevo acuerdo comenzó a gestarse a principios de 2026 a partir de conversaciones entre el presidente Yamandú Orsi, jerarcas del Poder Ejecutivo y funcionarios de la Embajada de Estados Unidos, encabezados por el embajador Lou Rinaldi.
Según informó el semanario, Orsi pidió a Estados Unidos una mayor colaboración en materia de seguridad pública. A partir de ese planteo, ambos gobiernos comenzaron a trabajar formalmente sobre los recursos que Uruguay necesitaría para implementar distintas acciones.
“Desde su arribo al país, el embajador Lou Rinaldi aprovechó el muy buen vínculo que estableció con el presidente Yamandú Orsi para destacar la importancia de ayudar a un socio como Uruguay en estos enormes desafíos”, habían señalado fuentes de la embajada a Búsqueda.
El encargado de Negocios de Estados Unidos en Uruguay, Chris Andino, planteó que Washington considera que existe una ventana de oportunidad para actuar frente al avance del crimen organizado.
“Uruguay tiene hoy la posibilidad de enfrentar ciertos desafíos de crimen organizado. Es clave hacerlo ahora, antes de que haya mayores problemas aquí o en los países vecinos”, afirmó. “Nuestra intención es que sea un compromiso a largo plazo, una estrategia nacional a largo plazo”, agregó Andino.
Agentes de la DEA viajarán a Uruguay
Una vez definido el monto de la cooperación, el siguiente paso será establecer en qué áreas se utilizarán los US$ 6,5 millones y cuáles serán las prioridades de la estrategia.
Para eso, durante las próximas semanas viajarán a Montevideo agentes de organismos de seguridad estadounidenses, entre ellos la Administración para el Control de Drogas (DEA).
Los agentes mantendrán reuniones con funcionarios de la embajada y representantes del gobierno uruguayo para delinear el programa.
Actualmente, los funcionarios estadounidenses que supervisan acciones vinculadas a Uruguay trabajan desde oficinas ubicadas en las embajadas de Buenos Aires y Brasilia.
Puerto de Montevideo, Hidrovía y PCC
El plan pretende involucrar no solo a la Policía Nacional y el Ministerio del Interior, sino también a otras instituciones uruguayas vinculadas a la seguridad y al control del crimen organizado.
Entre ellas aparecen la Dirección Nacional de Aduanas, la Prefectura Nacional Naval, el Ejército Nacional, la Junta Nacional de Drogas y la Secretaría Nacional para la Lucha contra el Lavado de Activos y el Financiamiento del Terrorismo (Senaclaft).
Algunos de los componentes que se analizan son la revisión de las herramientas jurídicas disponibles en Uruguay, el desarrollo de investigaciones y el fortalecimiento de las capacidades para gestionar e intercambiar información tanto dentro del país como a escala internacional.
Entre los asuntos que ya estuvieron sobre la mesa aparece el narcotráfico por vía marítima y el Puerto de Montevideo, así como el papel de la Hidrovía Paraná-Paraguay en las rutas regionales del tráfico de drogas.
La vulnerabilidad del Puerto de Montevideo frente al tráfico internacional de drogas es una preocupación de larga data en la cooperación bilateral: documentos del Departamento de Estado estadounidense ya identificaban el movimiento de contenedores y las capacidades de inspección portuaria como áreas sensibles.
Otro de los asuntos abordados es la expansión internacional del Primer Comando Capital (PCC), organización criminal brasileña con presencia en distintos países de la región y también en Uruguay.
“Son organizaciones que tienen tentáculos por todos lados”
La estrategia no estará concentrada únicamente en la incautación de drogas. Uno de los objetivos será actuar sobre las estructuras logísticas y financieras que permiten funcionar a las organizaciones criminales.
“Hoy ha cambiado mucho cómo enfrentamos al comercio de drogas y a las organizaciones cuyo negocio no es solo vender drogas, sino lavar el lucro de esa venta. Son organizaciones que tienen tentáculos por todos lados: tráfico de drogas, de armas, de personas... Por eso, pensamos que, si nos enfocamos en los nodos logísticos y financieros, esto va a dar mucho fruto”, afirmó Andino.
El diseño definitivo del programa se realizará ahora entre ambos gobiernos y determinará cómo se distribuirán los US$ 6,5 millones y qué capacidades concretas buscarán fortalecer Uruguay y Estados Unidos en la lucha contra el crimen organizado.