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El Gobierno británico confirmó este jueves el despliegue de 3.500 soldados adicionales, hasta un total de 17.000, para proteger los Juegos Olímpicos de Londres, después de que este miércoles, la empresa privada encargada de la seguridad admitiera que no está preparada.

La ministra del Interior, Theresa May, aseguró que el cambio de planes no afectará a la seguridad del evento, que se disputará del 27 de julio al 12 de agosto.

May dijo que, tras consultar con el ministerio de Defensa y los organizadores de los JJOO, se había considerado prudente incrementar el número de militares para compensar la falta de guardas privados.

La multinacional G4S -una de las mayores empresas de seguridad del mundo, con 650.000 empleados- confesó este miércoles que "había tenido problemas" para reclutar el personal suficiente y formarlo en el calendario previsto.

"GAS ha dejado tirado al país y por ello hemos tenido que, literalmente, enviar al Ejército", criticó el presidente de la comisión parlamentaria de Interior, el laborista Keith Vaz.

Vaz llamó a declarar dentro de unos días ante esa comisión al presidente, Alf Duch-Pedersen, y el consejero delegado, Nick Buckles, de la compañía, que es líder en el sector en el Reino Unido.

Ante la proximidad de los Juegos, el Gobierno decició movilizar al personal militar, lo que implicará que muchos soldados no puedan coger sus vacaciones cuando tenían previsto, en un momento además de amplios recortes en las Fuerzas Armadas.

El ministro de Defensa, Philip Hammond, aseguró que se reembolsará a los soldados las pérdidas por cancelación de sus vacaciones y se les darán además entradas gratuitas para algunos eventos de las Olimpiadas.

Por su parte, Theresa May insistió en que el despliegue adicional de soldados, que se encargarán de tareas de control, logística y vigilancia, podrá hacerse sin sobrepasar el presupuesto de 553 millones de libras (685 millones de euros).

G4S había firmado un contrato por 300 millones de libras (380 millones de euros) para ocuparse de garantizar la seguridad durante la Olimpiada con un total de 10.000 guardias privados.

En total, el operativo de seguridad en torno a los Juegos involucrará a unas 42.000 personas, con un coste cercano a los 1.200 millones de euros.

Durante los Juegos, un portaaviones militar navegará por el Támesis, numerosos cazas del Ejército estarán listos para despegar en bases cercanas a la ciudad y seis plataformas de misiles tierra-aire quedarán instaladas en diversos puntos de Londres para evitar posibles ataques.

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