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Mburuvicha Róga significa “casa del jefe” en guaraní. Es la residencia presidencial, un complejo de una generosa manzana de tamaño donde hay canchas de futbol, un helipuerto, piscina, una iglesia y un par de edificaciones más. A la entrada hay una guardia militar que pide documentos, también al que conduce el coche, que no es otro que el jefe de Comunicación de Presidencia, Javier Sánchez. Lo que pasa es que Sánchez asumió hace apenas seis días y aún no lo conocen, por lo que tiene que llevar el mismo cartel de “visita” que los demás integrantes de la comitiva: quien escribe y dos periodistas jóvenes de un canal de televisión de deportes, con su gorro de visera y pantalones amplios. Es sábado y sl día siguiente se corre la Maratón de Asunción, de ahí que los jóvenes van a entrevistar al presidente, que no podrá correr porque se lesionó jugando al fútbol con la guardia militar de su residencia.

El lugar donde Franco atiende a la prensa es majestuoso. Muebles de estilo, cuadros valiosos, decoración perfecta. Todo limpio y palaciego. En eso aparece María, con pantalón de jogging violeta y campera deportiva turquesa; perfectamente maquillada. Ayuda a los camarógrafos, ofrece un café e informa dónde está el presidente. Es el ama de llaves de Franco, que regresa en helicóptero de una visita al interior del país.

La zona se va poblando de personajes: Paulo Reichardt, coordinador general de la maratón, y Paco Borao, un valenciano que preside la Asociación Internacional de Maratones y Carreras de Distancia. Los de la televisión hacen sus pruebas, el encargado de ceremonial y protocolo acomoda n veces la bandera y María acerca el café con galletitas. En eso, aparece finalmente el presidente, vestido con el equipo oficial de la carrera: championes, equipo deportivo y una camiseta naranja. En la mano lleva el gorro, aun con etiqueta, pero lo deja afuera. Hace gala de su mate de Cerro Porteño (es fanático) y se persigna antes de que enciendan la cámara.

Responde sobre deportes con solidez y en la presencia de todos: los dos periodistas deportivos, el ministro de comunicación, Reichardt y Borao, María, los encargados de prensa y protocolo y el fotógrafo de Presidencia.

Después, cuando se apaga la cámara, le pide al fotógrafo oficial que en la segunda parte no tome imágenes sino que envíe a El Observador una imagen de archivo. Rápidamente cambia el chip y responde sobre política. Con pausa, tomándose su tiempo para elaborar las respuestas.

¿Qué piensa de Uruguay?
El pueblo uruguayo ha tenido siempre con el pueblo paraguayo una gran relación de amistad que se dio en primer lugar -porque este es el país que tiene más experiencia en asilo- cuando el Paraguay recibió a José Gervasio Artigas. Uruguay fue el primer país, con Máximo Santos, en devolver los trofeos de guerra de la guerra del 70 en Paraguay y el Uruguay ha tenido la gentileza dándole lugar al presidente de la República, entonces comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, Mariscal José Félix Estigarribia, cuando fue exiliado. Ahí se dio una suerte de reciprocidad. Con el Uruguay solo tenemos relaciones comunes, somos dos pequeños dentro de dos gigantes, así que hago votos para que pronto volvamos a estar juntos, unidos, peleando por el desarrollo de la región. Tenemos muy buenas relaciones con Uruguay y hago votos para que las relaciones se normalicen en la brevedad posible.

¿Tuvo contacto con alguien del gobierno?
No. Las personas que vinieron inmediatamente fueron el Dr. Luis Alberto Lacalle Herrera -con quien nos une una amistad personal y sobre todo una amistad paraguaya que va más allá de los gobiernos, es un excelente amigo del Paraguay- y Sergio Abreu, que de hecho es hijo de paraguayos. Y, finalmente, recibimos la salutación de expresidentes, como Batlle y Sanguinetti, quienes se manifestaron también adherentes a la causa paraguaya en el sentido de la libre autodeterminación de los pueblos y en el respeto irrestricto al debido proceso que se hizo acá en Paraguay. Y debo felicitar y agradecer al vicepresidente Danilo Astori , que tuvo declaraciones muy atinadas, muy acertadas, y también del canciller Luis Almagro. Pero no tuvimos contacto.

¿Uruguay no responde los llamados o Paraguay no intenta comunicarse?
La decisión que tomamos con el canciller y las recomendaciones son las de no tomar todavía contacto oficial. La cancillería uruguaya tuvo algunas decisiones que nosotros, por supuesto, no compartimos.

¿Se refiere a la orden de que no haya comunicación con la cancillería paraguaya? ¿Cómo se enteraron de eso?
Por los medios, absolutamente. Pero no hemos hecho ningún intento de comunicarnos ni lo vamos a hacer. Hay que esperar, hay que darle tiempo al tiempo. El presidente Mujica tendrá su momento de análisis más sereno, tranquilo y seguramente cuando haga un análisis reflexivo de esta situación, deberá comprender que esto es una libre determinación. Hay cosas que son nuestras y que no están en otros países. Y la constitución es nuestra: nosotros hicimos un cambio de gobierno a través del juicio político porque el gobierno era inviable y eso es una decisión soberana del pueblo paraguayo, en donde, de 125 parlamentarios, cinco respaldaban al gobierno saliente y el resto, por supuesto, le dijo que no. Estamos hablando 93 o 94%, lo cual es casi imposible de obtener.

¿Imaginaron que iban a recibir esta sanción del Mercosur?
La verdad es que en ese momento nadie hizo ningún análisis. Murieron 17 personas, seis oficiales de la policía y 11 campesinos. Y las personas que participaron en esa masacre fueron promocionadas a cargos, lo cual ha creado una gran decepción por parte de la ciudadanía. Todo se desencadenó tan rápido que yo confieso ni tuve tiempo de hacerme traje, con el traje que tenía fui a jurar. No hubo tiempo absolutamente de nada. A nadie se le ocurrió sopesar costo-beneficio. Y, además, este país es un país soberano (…). Nosotros no vamos a aceptar tutelaje de ningún lado, y menos de Venezuela.

Chávez dijo que hubo un quiebre democrático, ¿cómo toma eso?
Lo fuerte de Chávez no son sus declaraciones sino sus actuaciones, y eso es lo que nos preocupa. El hecho de que él reconozca a las FARC como órgano beligerante, sabiendo que las FARC tienen relación con el EPP y que en mi país hacen del secuestro una industria y han matado a personas secuestradas… es un problema diferente. No son las declaraciones de Chávez las que nos hacen daño, son las actuaciones de Chávez las que nos perjudican.

¿Cómo consideran el hecho de que en la cumbre de Mendoza Mujica fue el que propuso que la sanción a Paraguay fuera solo política y no económica?
No sabíamos quién mocionó, no tuvimos participación. Sí sabemos que se tomó la decisión de que sea una sanción política y no económica y nada más. Sin embargo, las relaciones con las bilaterales, con Argentina y con Brasil, con nuestras represas bilaterales, Itaipú y Yaciretá respectivamente, son armónicas y proporcionales. Ahí no hay ningún tipo de problema.

¿Entonces con el Mercosur, la situación es esperar?
Claro, esperar.

¿La pelota está en la cancha de los países del bloque?
La pelota está en el ingreso de Venezuela, que fue un ingreso absolutamente ilegal e ilegítimo. Y tengo que reconocer y felicitar al vicepresidente de la República, al canciller, a todos los opositores al gobierno actual, a la prensa unánime del Uruguay, que ha condenado este hecho de haber permitido el ingreso de Venezuela en forma absolutamente ilegal, ilegítima, sin la participación de Paraguay.

Cuando surgió la discusión entre Almagro y Mujica fue que surgió que Mujica había dicho lo de las sanciones y tuvo que ceder ante Brasil y Argentina.
¡Tantas cosas le hubiera dicho yo! Como yo no puedo entrometerme en los problemas internos del Uruguay, esa misma ética le reclamo a los otros países. ¿Qué autoridad tienen ellos para entrometerse y tomar decisiones respecto a una decisión libre, soberana, constitucional y legal que tomó mi país? Yo, por eso, no hago comentarios, no hago juicios de valor. Hubiera dicho muchas cosas, pero no lo hago por el respeto a la libre autodeterminación de los pueblos. Felizmente las voces disonantes surgen del mismo seno del gobierno.

El juicio político fue muy rápido y al poco tiempo usted ya estaba en el Palacio de Gobierno y había nombrado un par de ministros. ¿Quiso mostrar algo con ese gesto?
El vicepresidente tiene tres funciones: tiene que remplazar al presidente en caso de incapacidad, nacional e internacionalmente en actos oficiales; tiene que asistir al Congreso y el Consejo de ministros como nexo constitucional y, finalmente, sustituir al presidente de la república en cualquier situación –impedimento, muerte, renuncia o juicio político. ¿Le parece que un país puede estar 24 o 48 horas sin ministros? Fue tan rápido el desenlace que lo primero que hicimos fue nombrar lo más urgente: un ministro del Interior que devuelva la seguridad y un ministro del Exterior que administre la crisis que se estaba desatando a nivel internacional. Aquí vinieron cancilleres a patotear y, en el caso de Maduro, a hablar con las Fuerzas Armadas, que no son deliberativas, ni con el canciller ni n con ningún otro sector político del país, y menos con un canciller extranjero. Él vino a arengar, vino a soliviantar, y vino a pedirle a las FFAA que no reconozcan un eventual resultado desfavorable en un juicio político. Lo que ocurrió acá fue patético, dantesco.

¿No es demasiado hacer un juicio político por la matanza? ¿Qué otro castigo se puede aplicar a un presidente que haga algo más grave?
La matanza de estas personas creo que no es responsabilidad del presidente. Nadie le puede reclamar la muerte de estos compatriotas. Pero el tema es lo que ocurre después: al responsable de esta masacre se lo nombra comandante de la policía. Al subcomandante se lo nombra jefe de la cuarta zona policial. Y el Partido Liberal, mi partido, le dijo: “Presidente, absténgase de eso, cambie, renueve o renuncie a estas personas, no pueden estar en el cargo”. Y el presidente les siguió dando su voto de confianza. Y finalmente formó una comisión de notables para que averigüe qué ocurrió, cuando existe un Poder Judicial, cuando hay un ministerio público, que es la institución habilitada para averiguar. El problema del presidente Lugo, del expresidente Lugo, ha sido fundamentalmente la inoperancia en sus decisiones luego de la masacre del 15 de junio.

¿Qué relación tenía con él?
Como vicepresidente tenía una relación respetuosa. Si digo que tenía una relación buena, mentiría.

¿Cuánto tiempo duró el idilio?
Idilio... el idilio… creo que... fue solamente en el momento electoral. Terminadas las elecciones, las relaciones no fueron muy armónicas ni respetuosas.

¿Se lo hacía notar?
Es un poco complicado.

Por ejemplo, cuando hubo este mal manejo después de la matanza, usted habló con Ligo para aconsejarle?
Claro, por supuesto, claro. No una ni dos ni tres, sino varias veces. Y no solo yo, sino que hasta sus propios compañeros de partido, varios simpatizantes de la izquierda, le han dicho al presidente de la República que los cambios que hizo fueron desatinados y sus declaraciones fueron inoportunas e inconvenientes. Lugo tenía un gobierno inviable. Tenía 95%-96% del Congreso en su contra.

¿Cuándo se rompió la alianza entre los liberales y el Frente Guasú?
La alianza tiene solo vigencia hasta las elecciones. No es una concertación como en el caso de Uruguay. La concertación perdura en el tiempo, la alianza es solamente electoral. Cuando el presidente Lugo toma una serie de decisiones, el actual presidente del partido (¿) Blas Llano propone salir de la Alianza Patrótica para el Cambio.

¿Tuvo contacto con Lugo después de todo esto?
No.

¿Y la alianza para el juicio político, con los colorados, cómo se formó? ¿Le costó tejerla?
No tuve ninguna participación. Sería absolutamente deshonesto de mi parte, ni siquiera opinar. El martes fui al Partido Liberal a presentar los documentos que le había entregado a Fernando Lugo el día anterior. El miércoles fui a hacer mi actividad normal al congreso y no había nada. Hasta el mediodía a las tres de la tarde, cuando Fernando Lugo hace su tercera conferencia de prensa y creo que eso determinó el hastío de la gente: miércoles a las tres de la tarde, ahí los hechos se desencadenaron con una rapidez enzimática que no hubo tiempo de prever nada. Los acuerdos se dieron el día jueves a las 7 de la mañana. Inhabitualmente los parlamentarios estuvieron todos presentes en ese horario. Tomaron la decisión, presentaron la nota, se trató en el primer orden del día en la cámara de diputados, se decidió presentar el juicio político y a la tarde ya el senado estaba redactando el reglamento.

¿O sea que no hubo una alianza a largo plazo entre liberales y colorados?
No, no. Yo asumí la presidencia sin que nadie me haya pedido absolutamente un cargo, sin que nadie haya hablado conmigo, sin que ningún partido me haya dicho “te damos los votos a cambio de esto” o “te condicionamos esto a cambio de aquello”. No, nada. Yo estoy libre de manos y pies para hacer exactamente lo que mejor me parece y conviene para los intereses de mi país.

¿Y después de que asumió no se le acercó nadie?
Nosotros tenemos que construir mayoría parlamentaria (…) y es lógico y natural que para poder tener mayoría tenemos que invitar. Es imposible manejar en forma hegemónica, monocromática, un gobierno. Lo lógico y natural es demostrar la amplitud de criterios, es invitar a todos los sectores.

Se comenta que en 2013 ganarían los colorados. ¿Usted también lo ve así?
Yo soy liberal, voy a trabajar para que mi partido gane las elecciones. Se publicaron todas las encuestas y en todas el que está mejor posicionado es el candidato de mi partido. Y le tengo que ser sincero: sería deshonesto si le digo que no voy a hacer el esfuerzo. Voy a hacer el esfuerzo, no voy a permitir que el gobierno sea utilizado poíticamente, pero voy a hacer todo els esfuerzo para que mi partido gfane la elección y que el próximo presidente de la república sea el doctor Efraín Alegre. Con absoluta claridad y sinceridad. Y ojalá que se dé ese resultado. Si no se da y gana el candidato del partido Colorado, por supuesto que vamos a hacer una transición lo más calma, lo más predecible y lo más transparente por el bien del Paraguay.

¿Cómo están las relaciones diplomáticas con otros países, más allá del Mercosur?
Diez puntos. América del Norte sin problema, el Caribe y América Central sin drama excepto Cuba y Nicaragua. En Asia y Europa, sin ningún tipo de inconveniente.

Hace poco la Unión Europea hablaba de la “debilidad de las garantías procesales” en Paraguay. ¿Esto no se refleja en los hechos?
Es que esto no es un proceso, esto es un juicio político y como tal debe ser sumario. En Paraguay en 1999 se le hizo un juicio político al entonces presidente Cubas y murieron nueve personas. ¿Después de haber enterrado 17 personas Paraguay tenía que exponerse de nuevo a un riesgo? Este juicio duró dos, el anterior duró tres y murieron nueve personas. Ese es el motivo, porque hablé con varios parlamentarios, que determinó la decisión unánime de los parlamentarios de darle un trámite como dice su nombre, sumario, breve, corto, bien neto. Que contó incluso con su participación, porque Lugo primero reconoció que se iba a someter a juicio político, luego envió a sus abogados, cuando tenía dos horas de tiempo, usó apenas una hora 45 para hacer uso de su defensa. Cuando finalmente terminó el período de alegatos también participan sus abogados. Y cuando el congreso votó finalmente la destitución de Fernando Lugo, él hizo una conferencia de prensa y decidió retirarse. Luego no sé qué habrá ocurrido, probablemente algunos petrodólares le hicieron cambiar de posición.

La parte sumaria es justo lo que se critica en otros países
Yo entiendo. Y cuando me enviaron la resolución del congreso con el cronograma del juicio yo pedí que trataran de cambiar y de dar un poco más tiempo, porque era muy breve. Y la respuesta fue esa: “No porque muere más gente”. Y nosotros no queremos enterrar más nadie. Y nadie tiene ni la uña del dedo meñique golpeada en Paraguay. Acá el presidente Lugo hace política y de hecho es candidato, tiene absoluta libertad, se instaló acá al lado de Mburuvicha Róga, así que lo estamos cuidando de una manera oficial porque le estamos ofreciendo todo el regimiento escolta para que pueda tener más seguridad. Nadie tiene ningún tipo de inconveniente.
La única prensa que salió en contra del gobierno fue el canal público, el del Estado. ¿Le parece? ¡El canal del Estado hablando mal del gobierno! Y no lo censuramos para que no digan que estamos en contra de la libertad de prensa y aguantamos estoicamente.

¿Y Unasur?
Unasur es un club ideológico que creó Chávez. ¿Cómo reaccionaría si Chávez le arma militarmente la frontera boliviana con el Paraguay? ¿Le parece que puede creer en Unasur? Nada, por Dios.

¿Está comprobado eso de la frontera?
Pongalo: el presidente de la República confirma que militarmente Bolivia fue armada por Hugo Chávez. El ministro de Comunicación, Martín Sannemann le va a dar los datos, los documentos, los recortes periodísticos de la época, con los montos, los montos que recibieron, estamos hablando de mucho dinero, de mucho dinero. ¿Y qué Unasur? Qué podemos esperar de eso?

Hace unos días dijo que quería consultar a la gente por la permanencia en el Mercosur
La decisión de retirarse del Mercosur es muy complicada, muy fundamental, muy importante, muy determinante para la historia y para el futuro del Paraguay. Y si se va a tomar esa decisión, habría que consultar en primer lugar a otros miembros del congreso y partidos políticos, y no descarté la posibilidad de hacer una pregunta en las siguientes elecciones. Es una decisión demasiado determinante para un gobierno tan efímero de 14 meses, ahora ya nos quedan apenas 11 meses y medio. Una decisión de tamaña magnitud, no voy a tomar. Además, no estoy de acuerdo.

¿Algo más?
¡Pedirle que ganen los carboneros!Y decirle que estuve en la tierra de José Gervasio Artigas, que vivió mucgho tiempo en Paraguay. Estuve en Curuguaty y le vamos a hacer un reconocmineto a Artigas. La Escuela Uruguay de Paraguay cumplió hace unos días 118 años de su fundación. Tenemos muy buenas relaciones con Uruguay y hago votos para que las relaciones se normalicen en la brevedad posible.

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