…al país le va mejor
El ministro de Ganadería repasó logros y agradeció apoyo de las gremiales
Era el último discurso del ministro de Ganadería, Tabaré Aguerre, en la Rural del Prado a seis meses de terminar el actual gobierno. Y lo empezó con una reseña histórica que remarcó la importancia del sector agropecuario en la vida nacional y la dicotomía campo-ciudad.
Aguerre dijo que “tal vez debamos hacernos la autocrítica como sociedad de cuánto de esa dicotomía se debe a posturas reactivas de todas las partes en la construcción de nuestra sociedad” y agregó que “quiero poner como énfasis en el mensaje la construcción de conciencia agropecuaria en un país que tuvo, tiene y tendrá un futuro vinculado fuertemente al éxito o al fracaso de la actividad agropecuaria”.
En su alocución, el ministro rechazó por simplista el término “viento de cola” para referirse al buen momento que vivió el agro en la última década y remarcó que “lo importante es tomar la decisión política y mantener las reglas de juego como se mantuvieron”.
Y reseñó aspecto que “no son viento de cola”, como el crecimiento de la inversión, el acceso a los mercados con la palanca de la sanidad, la inocuidad y la certificación de productos y procesos.
Aguerre agradeció a José Mujica por la salida al endeudamiento, cuando el presidente era ministro, y a la ARU y el resto de las gremiales ruralistas por el apoyo al plan de suelos.
Luego destacó la promoción de los seguros y el riego en la agricultura y hortifruticultura, y el apoyo a la agricultura familiar.
Y finalmente habló de los desafíos de “Uruguay como proveedor de confiable de alimentos de calidad, que vende caro, muy caro, la producción para generar riqueza”.
Aguerre concluyó que “la base de la competitividad” de Uruguay será el Sistema Nacional de Información Agropecuaria (SNIA) que está en construcción.