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¿Cómo aprecia al mercado de maquinaria para la agricultura?
Lo veo bien y estable, en un volumen normal para lo que se está sembrando, similar al del año anterior. Lo que mueve más al mercado de maquinaria es el área agrícola y este año lo comenzamos mal, con un cultivo de invierno que implico una pérdida para los productores, pero si tenemos un poco de suerte se va a levantar una cosecha de verano muy buena y se podrá redondear un año agrícola bueno.

En la Expoactiva dijo sentirse orgulloso por la actitud que ha asumido el productor…
Al productor empresario uruguayo hay que felicitarlo porque lucha reinvirtiendo y abriéndose al aporte tecnológico, aplicando la tecnología. Uruguay siempre fue un país ganadero y ese sector se ha ido intensificando, tiene un potencial enorme y oportunidades tremendas, sobre todo integrando al grano en los sistemas productivos. La lechería es otra cadena ejemplar. Que Uruguay sea un país agrícola es un fenómeno relativamente nuevo, dejando a un costado al arroz que es un sector modelo que está igual en área hace 10 o 15 años pero ha aumentado la productividad con una actividad empresarial también muy positiva en los productores. Y en la agricultura el productor tiene muchos desafíos, como el clima, que es el principal riesgo, porque no hay veranos lluviosos y este fue una excepción, tenemos un clima muy irregular y puede llover mucho o nada con ventanas de siembra muy cortas. Además, si bien hay campos muy agrícolas, en la mayoría de la superficie no hay en calidad los mismos campos que hay en las zonas agrícolas tradicionales de Argentina, Paraguay y Brasil. A ese riesgo se le suma otro, el costo país o como se le quiera llamar, y hablo de la inflación, del atraso cambiario, los impuestos, el precio del combustible, el precio de la energía, las tarifas públicas, la dificultad para encontrar mano de obra productiva y lo que cuesta, el costo logístico que se refleja en el precio de chacra del grano que produce el productor… por eso elogio al productor empresario.

El desafío parece ser aportarle herramientas que le permitan estar mejor preparado.
Nuestra misión, con John Deere, es asumir la responsabilidad de ser proveedores y el soporte de una tecnología que le permita a ese productor que reinvierte ser más eficiente en su actividad. El productor está abierto a incorporar tecnología vía reinversión de sus utilidades, reinvierte para aumentar la productividad y sobreponerse a los riesgos y costos que tiene la agricultura en Uruguay. De la mano de inversiones extranjeras, sobre todo argentinas, la agricultura fue aumentando y hoy estamos en dos millones de hectáreas y seis millones de toneladas, incluso más, y entendemos que eso va a seguir creciendo, hay más potencial agrícola, pero con la necesidad de trabajar en tierras marginales y en el marco de una Ley de Suelos que es algo que tenemos que tener, porque bien aplicado eso lo necesitamos, pero es un desafío más.

¿Ven como una sana presión la demanda desde las chacras de equipos más eficientes?
Sin duda, así lo entendemos, lo vemos muy bien eso. El productor, con ese sentido empresarial que hoy tiene y esa vocación de reinvertir y arriesgar que es lo que más queremos verle, nos obliga a reinventarnos, a poner disponible de inmediato en Uruguay las últimas tecnologías que salen al mercado en todo el mundo con una marca que es una leyenda. Ahora, por ejemplo, podemos hablar de las plantadoras con la tecnología de siembra de precisión, ya no de guiado y piloto automático que era algo impuesto, sino con la habilidad de poder ejecutar prescripciones con aplicación variable y la habilidad de las máquinas de hacer el corte por sección para no tener sobre siembras en las cabeceras, por ejemplo. Todo eso mejora la calidad de la plantación y ahorra semillas, y le permite al productor usar semillas de más calidad, permite que la biotecnología entre más fácil.

¿Cómo evalúa a la empresa y qué desafíos se trazó Interagrovial?
En la empresa hemos hecho un esfuerzo grande en los últimos años en algo que no se nota hacia afuera, que es profesionalizarnos internamente. Somos una empresa familiar, pero con un directorio que funciona, un gobierno corporativo, gerencias profesionales y un organigrama con responsabilidades y procesos que se cumplen según los programas de certificación y calidad. Estamos a punto de lograr nuevamente la clasificación Clase Mundial con John Deere, como en 2011. Aparte de eso hay una inversión en locales, en infraestructura, en identificación, tenemos una empresa con 20 puntos de venta y una muy buena cobertura de país, hicimos una fuerte inversión en repuestos, instalamos bases de cobertura RTK, invertimos en SAP y en herramientas especiales de diagnósticos de equipos y capacitamos al personal con los planes de John Deere University. Hay grandes desafíos en la gestión, en el desarrollo de nuestros mandos medios y de las personas. Vamos a tener un mix de productos mayor y además de la unidad de negocios John Deere Agrícola tenemos otra, la de Construcción y Forestal. En los equipos de construcción entramos en el negocio de alquiler y nos está yendo muy bien. En el negocio forestal estamos en los principales proyectos forestales con mucha exigencia posventa y full service, y muy contentos con esa nueva rama del negocio. Y tenemos planes para trabajar fuerte en el tema del agua.
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