Llegué a la puerta del juzgado de Crimen Organizado, ubicado en la calle Buenos Aires, a la hora 14. A esa hora, según la información que tenía, declaraba en el juzgado un director de Pluna Ente Autónomo. Me presenté ante los dos policías que custodiaban la puerta, les extendí la mano, pero no recibí el saludo de los agentes. Me dispuse a esperar, al lado de la puerta, a que saliera el declarante.
“Borrate porque te llevo a patadas en el culo para la primera”
Un policía corrió a empujones y amenazas a un periodista de El Observador de la vereda de enfrente del juzgado de Crimen Organizado