China recibe el año nuevo del dragón
Unos 235 millones de personas se desplazan estos días por tren pasar las fiestas con sus familias
La cultura china se despide hoy del Año del Conejo e inicia mañana, lunes, el Año del Dragón, el más esperado y temido de los 12 animales que forman su calendario lunar, ocasión que reúne a la mayoría de las familias en la fiesta más celebrada en Oriente.
La principal manifestación popular para darle la bienvenida a año del dragón serán gigantescos fuegos artificiales durante dos semanas.
En los días previos, los chinos siguieron la costumbre de limpiar sus casas de suciedad y "malos espíritus" y decorarlas con adornos alusivos al animal que honrarán durante todo el año, y que en 2012 será el dragón, símbolo de la figura del emperador que inspira mucho respeto a los chinos.
La fiesta está rodeada de muchos rituales, especialmente en la mesa, donde se recibe el año con una cena que suele ser un banquete de mariscos, jiaozi (raviolis, que representan los buenos deseos), y yuanxiao (bolas dulces de masa de arroz rellenas con sésamo, nueces o frijoles, que simbolizan la reunión familiar).
Al oscurecer, las familias salen espontáneamente a la calle para encender los petardos y fuegos, que sólo se pueden adquirir desde este fin de semana en los quioscos autorizados.
La polémica sobre la manipulación de material pirotécnico, incluso por niños, dio lugar a la prohibición de petardos y fuegos artificiales de 1993 a 2005 en Pekín y otras 300 ciudades, pero desde entonces se reaviva cada año.
Según dijo al oficial "China Daily" un experto de la Academia de Ciencias Sociales de China, los petardos y fuegos artificiales son motivo de entretenimiento pero entrañan el riesgo de originar graves incendios que causen muertos y heridos. El día de la entrada del Año del Conejo en 2011 se registraron 5.945 accidentes y unas pérdidas de unos 2 millones de dólares.
Unos 235 millones de personas, una media diaria de 5,88 millones, se desplazan estos días por tren en China para pasar las fiestas con sus familias, lo que implica el 6,1 por ciento más que en 2011, informó el ministerio de Ferrocarriles.
Millones de trabajadores rurales y estudiantes regresan a casa, lo que origina una gran demanda de billetes que obliga a poner trenes suplementarios. Este año, las dificultades para encontrar un billete, de asiento o de pie, se agravaron porque el ministerio puso en marcha el nuevo sistema de reservas por internet -muy difícil para gente humilde que no tiene ordenador- o por teléfono y han sido numerosas las quejas de que las líneas siempre estaban ocupadas.
Aunque el objetivo oficial era aliviar las largas esperas para adquirir un billete en ventanilla, los fallos en el sistema, reconocidos por el ministerio, y la gran demanda han frustrado las expectativas de muchos viajeros, según los medios oficiales chinos.