“Con el letrero del juicio se hizo una barbaridad con la democracia”
El líder desplazado cree que no es responsable de lo que le achacan y aprueba la sanción del Mercosur
"Siempre doy siete minutos. Porque siete es el número perfecto de la Biblia y siempre me enseñaron que uno tiene que predicar siete minutos, porque en ese tiempo uno puede decir todo”. Con esas palabras empezó la entrevista a Fernando Lugo el lunes de tarde en la sede de su partido, el Frente Guasú. El encuentro se concretó de tarde, después de que en la mañana el expresidente, que renunció al cargo el 22 de junio después de un juicio político en su contra, se retirara antes de que llegara la hora del encuentro, obligando a reagendarlo.
Desde hace unos dos meses la agrupación de 13 partidos y siete movimientos sindicales que conforman el Frente Guasú tiene su sede cerca del barrio Villa Morra, uno de los más lindos de Asunción. El líder llega en una camioneta blanca sin chapa. Lleva pantalón de pana blanco, un buzo de lana y una campera con el escudo de su país. Mientras comenta que hace frío, le toma la mando a la periodista y no se la suelta por unos cinco o diez segundos en que se queda mirándola. “Usted tiene frío. Hace frío”, dice, con los ojos fijos.
Entran, él toma un café y come galletas, y finalmente se ubican para conversar.
¿Qué le parece la resolución del Mercosur contra Paraguay?
Aquí, realmente, el 21 y 22 de junio hubo una ruptura del orden democrático, una ruptura del proceso democrático con este golpe exprés parlamentario. Los otros países del Mercosur se vieron obligados a la aplicación de la carta democrática de Ushuaia I, en la que expresa claramente que cualquier país en contra de la democracia no tiene lugar dentro del bloque.