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Pedro Bordaberry no quiere entrar en más polémicas con el Partido Nacional. La semana pasada se reunió con Luis Lacalle Pou, aseguró que no estableció un pacto de no agresión y dijo que seguirá marcando las diferencias “con respeto”. Se muestra confiado –a pesar de las encuestas–, del repunte del Partido Colorado y explicó la realidad con términos turfísticos, donde hay “un favorito”, que es Tabaré Vázquez, “el enemigo” Luis Lacalle Pou y él es “la sorpresa”, que viene corriendo de atrás. Lo que sigue es parte de la entrevista que El Observador realizó al presidenciable del Partido Colorado.

¿Sirvió a la gente o a los candidatos la presentación de los presidenciables en el Prado?
Sirvió. Para empezar para demostrar que estamos de acuerdo en el 80% de las cosas. El tema ahí, es, vamos a hacerlas.

¿Pero no es lo mismo votarlo a usted que a los otros?
No, seguro que no, porque en el otro 20% no hay coincidencias. También sirve, y no es lo mismo votar a uno u otro, para mostrar la solvencia en el conocimiento de los temas. Estas instancias sirven para ver quien tiene los principios, las ideas, los rumbos y la solvencia como para concretar las cosas.

¿Cómo ve la campaña, parece que subió el tono?
Es claro que como en las carreras (de caballos) hay un favorito, un enemigo y la sorpresa.

¿Favorito es Vázquez?
Si, el enemigo es Lacalle y yo soy la sorpresa. Esos son los tres con posibilidades de llegar al disco, con todo respeto por Mieres, que dijo que aspira no a llegar a la Presidencia, sino al Senado. Obviamente el favorito es el que tiene más chance, el enemigo es quien le puede disputar y la sorpresa viene galopando de atrás y muchas veces gana.

Pero las encuestas le están dando mal al Partido Colorado, 11%
Depende cuál. Bottinelli nos dio 15% y 11% dio Zuasnabar, y 15% de indecisos, y de los indecisos 68% que votarán al Partido Colorado y al Partido Nacional, o sea que debe estar más cerca de la de Bottinelli. Pero más allá de eso, no hay que pelearse con las encuestas. La vez pasada a esta altura nos daban 9% y votamos 17%; al Partido Nacional le daban 36% y votó 28% y al Frente le daban 44% y votó 48%. Así que no hay nada definitivo.

¿Una encuesta afecta el ánimo al candidato?
Afecta si, no al candidato que no se deja afectar por estas cosas, pero sí afecta el ánimo de los militantes y el candidato tiene que salir a decir: vamos a no quedarnos porque la otra vez era peor y votamos mucho mejor.

El senador Amorín Batlle dijo que ganaba el de “la bandera” y el expresidente Sanguinetti opinó que usted es el más preparado pero que tiene una mochila pesada por ser hijo de un dictador.
Sanguinetti dijo que soy el más solvente y el que no le escapa al bulto.

¿Y lo de la mochila?
Depende de cómo lo vea. Si yo estoy corriendo una carrera con algo que el doctor Sanguinetti dice que es una mochila, de repente el que la esté corriendo habla bien de mi. ¿no?
¿La baja de la edad de imputabilidad que impulsa está incidiendo en cómo va el partido?
Recién empezamos a hacer campaña por la reforma hace 15 días. Lo habíamos elegido así.

¿No empezaron tarde?
Es que no se podía empezar en junio. Lo que pasa es que el Frente Amplio, donde se ha encontrado cómodo, es diciéndole que no a algo. Siempre fue así, han sido contra algo. Cuando le dicen no a la baja se sienten cómodos en esa estructura. La baja en la votación es porque bajó el votante frenteamplista porque el Frente salió a decir no la voten, pero todavía hay más 45% de frenteamplistas que votan la baja.

Dijo que se sentía sólo en este tema. ¿El Partido Nacional se corrió?
No voy a entrar en más polémica con el Partido Nacional. Nosotros estamos haciendo campaña notoriamente. Después uno verá quien hace campaña y sacará sus conclusiones. Pero ya está. No quiero entrar en más polémica con el Partido Nacional porque cada vez que marco cosas, incluso cosas que son una realidad como esta, no se interpreta adecuadamente.

En el último tiempo usted salió a marcar diferencias con Lacalle Pou. ¿Se termina eso?
No no. Voy a seguir marcando diferencias con las propuestas de Lacalle Pou. Me parece que hay que hacerlo. Es normal que eso suceda; ¿si no, por qué votarlo a él o a mi, si no están claras las diferencias? Si hay una propuesta que no me parece acertada, con todo respeto, lo voy a marcar.

¿Usted el jueves de noche se reunió con Lacalle Pou. ¿Qué resolvieron?
Resolvimos dejar atrás el tema (de la llamada del candidato blanco al vice colorado), darlo por superado y concentrarnos en lo que está por venir. Los dos coincidimos en que hay que cambiar este gobierno y que la patria está primero. El incidente quedó atrás, sin calificarlo.

¿Es como establecer un pacto de no agresión?
No. Hubo un acontecimiento público con diferencias y resolvimos dejarlo atrás. No hubo pacto de nada.


¿Ustedes son conscientes de que las diferencias públicas entre los partidos tradicionales favorecen al Frente Amplio que mira la pelea desde afuera?
Leí El Observador que llega a esa conclusión. Creo que en una democracia que dos ciudadanos marquen diferencias no es malo. Yo marco diferencias con Tabaré Vázquez y con Sendic también lo hice. Sabemos que lo primero es el país.

¿Los colorados pueden captar votos del Partido Nacional?
Y del Partido Independiente, del Frente Amplio y de cualquiera que pase por la puerta.
¿Si llega a ser presidente se imagina un gobierno con ministros blancos en su gobierno?
Si, y si se puede del Frente, también.


¿Qué frenteamplista le gusta?
No me gusta andar ofreciendo ministerios porque todavía no llegué. Nadie tiene la exclusividad de los capaces. Están en todos lados. A Daniel Martínez le tengo mucho aprecio. Es un hombre muy capaz .

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