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El ejecutivo despliega la agenda en su Black-berry. Primer jueves de noviembre: fiesta de fin de año de la multinacional donde trabaja desde hace cinco años. Viernes: boda de su mejor amigo. Sábado: otra boda, pero de una amiga de su esposa. Próximo martes: cóctel de una empresa cliente de la suya. La agenda está rebosante de eventos.

Es que durante los meses de noviembre y diciembre, Uruguay vive la zafra de eventos más importante del año con bodas, actividades empresariales y destacados cócteles sociales que se llevan a cabo en salones de alto nivel, que se preparan con tiempo para la avalancha de fiestas que enfrentan cuando termina el año.

Los propietarios y organizadores de este tipo de salones aseguran que ordenar la agenda con tiempo es indispensable para aprovechar al máximo cada semana y dejar satisfechos a todos los clientes.

En los últimos dos años, en Uruguay se inauguraron varios salones de fiestas de alto nivel, entre ellos La Hacienda, Villa Domus y Regency Zonamerica, que se suman a otros clásicos como Punta Cala, Sheraton Montevideo o el Radisson Victoria Plaza.

De esta forma, se pasó de una veintena de salones a más de 50, dijo a Café & Negocios el director del Carrasco Yacht y Punta Cala, Gonzalo Maneiro, quien también preside la Cámara de Empresas de Servicios, Eventos, Fiestas y Afines (Cesefa), organización que nuclea a salones de fiestas.

Los propietarios coinciden en que el nivel de reservas para estos últimos meses de 2011 es muy bueno. Indican que la bonanza económica que vive el país se refleja en una mayor realización de fiestas, una “gran torta” de la que todos quieren llevarse un generoso pedazo.

EXPLOTAR LA ZAFRA

Aunque la gran mayoría de los clientes prefieren los fines de semana, durante la zafra de eventos las empresas suelen contratar el salón jueves y viernes, en algunos casos los miércoles, mientras que los particulares reservan viernes y sábado para sus casamientos.

“Ya estamos preparando bodas para el 2013”, dijo el propietario de La Quinta de Arteaga, el chef Rafael Carriquiry, quien tras varios años de brindar servicio de catering en 2009 abrió su propio salón sobre la ruta 1.

El chef contó que las empresas son las que más se demoran; por eso, suelen llamarlas “para recordarles que reserven su día y no se queden sin lugar”. Las multinacionales tienen como costumbre reservar con 10 meses de antelación, mientras que el resto, en su gran mayoría uruguayas, lo hacen dos o tres meses antes.

Para la gerenta de Operaciones de Regency Zonamerica, Patricia Plá, la temporada fuerte de eventos empresariales es en invierno, al tiempo que el verano concentra eventos sociales, la especialidad de su empresa.

“La agenda social empezó a principios de octubre. El próximo fin de semana tenemos una fiesta para 650 personas y así seguimos hasta diciembre”, agregó. Regency Zonamerica cuenta con tres salones, uno de ellos con capacidad para 500 personas.

Para muchos salones la zafra es a fin de año y también marzo y abril (debido al buen tiempo); sin embargo, otros realizan eventos todo el año, como Punta Cala y Regency Zonamerica.

No obstante, existe preocupación en algunos empresarios dado que la nutrida oferta de lugares está haciendo que los viernes no sean elegidos para realizar eventos, salvo en temporada.

“Durante el año está desapareciendo la reserva de los viernes, que antes era un día clave en el negocio. Con tantos lugares, el cliente siempre encuentra un sábado libre”, explicó Maneiro, de Punta Cala.

CON O SIN CATERING

La Quinta de Arteaga, Punta Cala y el Regency Zonamerica son algunos de los salones que ofrecen servicio de catering.

Los precios varían según la época del año. En temporada alta, el precio base por persona en La Quinta de Arteaga es de $ 1.040 y en Regency Zonamerica $ 900, mientras que el resto del año ronda los $ 750 en ambos sitios.

Punta Cala, en tanto, tiene un costo de entre $ 700 y $ 1.000 que se mantiene todo el año. En todos los casos se trata de un menú básico al cual el cliente puede anexar lo que desee con el costo correspondiente.

El movimiento registrado en la zafra obliga a los salones a contratar más personal. La mayoría se maneja con personal fijo y otro eventual que se incorpora a partir de las necesidades de la agenda. La contratación va desde cocineros y mozos hasta personal de limpieza.

Maneiro reveló que el gran número de salones disponibles en Montevideo está haciendo que en días claves de la zafra sea más difícil encontrar personal calificado. “Hay mucha demanda para un solo día”, analizó.

En otro extremo, otros salones resolvieron prescindir del catering y enfocarse en el diseño y la estética del lugar, como La Hacienda.

Su directora, Alejandra Gonella –que es iluminadora y trabajó varios años en Europa decorando hoteles y restaurantes–, contó a Café & Negocios que decidió abrir La Hacienda en 2010 junto a su marido, que trabaja en el rubro hotelero, porque cuando fueron a casarse detectaron que en Uruguay “había pocos lugares con buen diseño y calidad” y un “público potencial” interesado en pagar por esa propuesta.

Esto los llevó a construir un lugar diferente. “Nos concentramos en la decoración, la iluminación, la música y el mobiliario”, dijo Gonella.

Por otra parte, la empresaria explicó que decidieron no incluir servicio de catering porque, a diferencia de otros países, en Uruguay “es parte de la cultura” contratar un catering externo que goza de gran reputación entre el público. “Habiendo tantas buenas empresas de catering preferimos enfocarnos en el salón”, destacó Gonella.

MODAS QUE SATURAN

Algunos empresarios aseguran que la mayor cantidad de salones puede generar una saturación del mercado.
Maneiro, de Punta Cala, recordó que se pasó de 20 salones a más de 50 “pero el mercado uruguayo no creció”.

Sin embargo, Gonella, de La Hacienda dijo que hay lugar para que el mercado local siga creciendo. “Considero que aún no llegamos a ese nivel de saturación”, advirtió.

Para Patricia Plá, del Regency Zonamerica, en tanto, los salones pasan por modas.

“Hay salones que cumplen un ciclo en los que la gente después de un tiempo no se divierte y allí surgen nuevas propuestas que captan esa demanda insatisfecha”, sintetizó.


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