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¿Qué balance hace de su gestión al frente de la Sociedad de Criadores de Hereford?

El balance es positivo. Más que hablar de mi gestión debemos hablar del trabajo de un grupo. Siempre destaco la actividad gremial como un acto de generosidad, donde se pone el bien común por encima de lo individual. Esto implica ceder tiempo personal para un trabajo honorario. Dejar de estar con la familia o dejar de ganar dinero en la actividad laboral propia. Para esto se necesita vocación de servicio y la Sociedad de Criadores de Hereford del Uruguay (SCHU) tiene un grupo de gente que es un ejemplo cabal de ello. También es importante el trabajo silencioso de todo el equipo, sin su esfuerzo y dedicación de todos los días los logros serían imposibles de alcanzar. Fueron dos años muy intensos y en todo momento sentí un gran apoyo, que fue fundamental para seguir.

¿Cuáles fueron los principales objetivos alcanzados?

Alcanzamos varios de los objetivos que nos planteamos. Uno de los principales era actualizar la prueba de Kiyú con animales de mejor calidad en todos los aspectos. Eso se logró y el mercado lo reconoció. Ahora tenemos una prueba mucho más homogénea, con animales más estandarizados, de mejor conformación y con datos de EPD más balanceados, con mayor mérito genético.

En materia de investigación, el lanzamiento de los índices de selección para la cría vacuna fue un punto relevante. Esto es fruto de la gran sintonía de trabajo con el equipo del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA). Ahora contamos con un dato muy poderoso, que es capaz de reducir todo el mérito genético de un reproductor a un solo número. Tenemos que trabajar mucho en la difusión con los productores para interpretar este dato de forma acertada.

Incorporamos un segundo inspector por un pronunciado aumento de la demanda en el programa MH, lo que nos permitió crecer de forma exponencial en el material de selección, sobre todo a nivel de hembras. La MH es la herramienta más potente que tiene la raza para llegarle al productor comercial.

En lo que se refiere a los remates por pantalla, la SCHU tiene consolidadas las dos subastas anuales (en otoño y primavera) Ganadera Hereford, con Pantalla Uruguay, con un relacionamiento de más de 12 años. Ahora le sumamos dos Plaza Hereford con otro consorcio de renombre como lo es Plazarural. También ahora estará la posibilidad de certificar ganados para todos los remates del año en ambas pantallas, una gran posibilidad que tendrán los productores de agregarle valor a sus rodeos Hereford y cruzas. Pero quizá lo más relevante de este período haya sido la designación de Uruguay como sede del próximo Congreso Mundial Hereford en 2016. Es un gran desafío en el que debemos trabajar muy duro junto a todas las instituciones involucradas. También quiero destacar el cambio de imagen institucional, que implicó más de seis meses de trabajo grupal, porque era necesario actualizarnos. También se realizaron una serie de convenios con diferentes empresas e instituciones como la Universidad de la Empresa, barraca Erro y Whrightson Pas. Además, es una prioridad para la SCHU el trabajo que estamos realizando con jóvenes de todo el país, ya que en ellos está el futuro del sector.

¿En qué cosas tendrá que seguir trabajando la nueva directiva?

Uno de los puntos altos será la organización del Congreso Mundial. Se tendrá que designar un comité organizador, con su presidente. El congreso será una gran vidriera para Uruguay, un momento para vendernos al mundo, un verdadero desafío.

Otro punto importante es el proyecto de eficiencia de conversión y calidad de la canal que falta ser aprobado por la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII). Se trata del proyecto más revolucionario en la historia de la ganadería uruguaya. Permitirá integrar los sistemas de trazabilidad individual y cajas negras, poniéndolos a disposición del mejoramiento genético. Esto permitirá, a través de la genómica, detectar qué líneas de sangre o qué individuos son más eficientes en convertir alimentos en carne, y qué animales tendrán mayor frecuencia de cortes valiosos. Esto traerá beneficios directos para toda la cadena cárnica, reducción de costos de producción y ayudará a mitigar los impactos ambientales por una menor emisión de gases de efecto invernadero.

¿Cómo ve el futuro del sector agropecuario y de la producción de carne en Uruguay?

Desde afuera las señales son positivas, pero internamente el sector recibe señales negativas desde el gobierno, precisamente en un momento de costos muy elevados y escaso margen del negocio. Hay dirigentes que hablan de impuestos “castigo” lo que es muy triste. Si se reinstala el Impuesto al Patrimonio tal como está planteado, estaremos retrocediendo más de una década en materia impositiva, cambiando drásticamente el rumbo de la política tributaria del sector. En algunos casos la carga fiscal se verá triplicada y quedarán márgenes casi nulos, afectando a la mitad de las vacas de cría de Uruguay, involucrando a los productores de los campos más frágiles, quienes están obligados a trabajar con economías de escala para subsistir. Esto afectará a la producción de futuros novillos para la industria y al rubro ovino. Con ataques ideológicos de este tipo comenzó Argentina hace 10 años y hoy tiene una ganadería aniquilada. Pasó de ser uno de los principales exportadores de carne del mundo a ser importador. Perdió 12 millones de cabezas de ganado, cerraron más de 100 plantas frigoríficas y se perdieron 10.000 puestos de trabajo. Parece poco inteligente que nosotros hayamos construido confianza en épocas de crisis, generando inversión y desarrollo, y estemos por trancar al país en épocas de bonanza.

¿Piensa seguir en gremialismo?

Admito que me gusta. De hecho integro la actual directiva de SCHU como suplente y la directiva de la Asociación Rural del Uruguay, pero de momento espero tomarme un tiempo de descanso, dedicarme a mi trabajo y actividades personales.

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