Por Luis Eduardo Inzaurralde, enviado especial a Beijing
Por Luis Eduardo Inzaurralde, enviado especial a Beijing
-¿Qué le dijo su padre, que también participó en los Juegos Olímpicos, antes de partir hacia Beijing?
-Que disfrute lo más posible porque será una experiencia increíble. Y de alguna forma se está transformando en eso.
-Cuándo ve a los mejores nadadores del mundo entrenando junto a usted, ¿qué sensaciones le quedan?
-Ni me hables… nunca me había imaginado algo así, es impresionante. Son enormes. Y tuve la oportunidad de nadar con Phelps, él en el cubo siete y yo en el seis, me pasé mirándolo.
-¿Los Juegos son lo que le contó su padre?
-Me contó muchas veces las cosas que tenían las Villa Olímpica y cómo eran los estadios, me decía que teníamos cine, comida gratis y yo no lo podía creer, pero ahora veo todo esto y mucho más. El que pregunta ahora es mi padre y el que se va a prender a la televisión para seguir mi carrera es él.
-¿Qué le pareció el Cubo de agua, el estadio de natación?
-Es espectacular por donde se mire. Tenemos todo para entrenar en las mejores condiciones. Si algo faltaba para motivarme aquí encontré todo lo necesario.