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La ética y la innovación fueron fueron premisas fundamentales para que, después de 35 años, Arye siga posicionada como una de las empresas de impermeables y artículos de camping más importantes de Uruguay. Eduardo Goldberg se abrió del negocio familiar para formar su propia empresa. y se convirtió en el creador de la marca Portter y Portter+.
Hoy el mismo Goldberg es quien negocia con los empresarios chinos - va dos veces al año a a China y discute los detalles con cada proveedor-, maneja la fan page de Facebook, y si es necesario cargar cajas o pasar la escoba, no lo duda un segundo.
Además tiene tiempo para su otra pasión: es parte de la asamblea representativa de Peñarol.

¿Cómo surge Arye?
De las cenizas de un negocio de mi familia que se quemó (literalmente). El seguro pagó una partecita y, con eso y cinco máquinas, nació el taller de mi padre, que era sastre. Años después empecé a trabajar con él. Llegamos a tener 50 empleados. De un día para el otro el principal cliente no nos da más trabajo.
Tuvimos que replantear el negocio y empezar a confeccionar ropa de lluvia por nuestra propia cuenta.
En los años 90 por divergencias entre los socios sobre fabricar o no nuestros productos, la empresa se divide en dos. Yo veía que China nos iba a comer crudos y me separo, ahí es cuando surge Arye Camping.

¿Se considera emprendedor?
Inventé la funda para la tabla de dibujo. En Uruguay no existía. Mi novia estudiaba arquitectura, y andaba con una tabla abajo del brazo. Con mi padre le hicimos una funda, y un día se la mostré a un librero.
Le gustó tanto la idea que me pidió 24 para el día siguiente.
Todos los demás me la copiaron; no la patenté porque no sabía cómo hacer las cosas en esa época.

¿Cómo se mantiene una marca tantos años?
El secreto es estar arriba del negocio constantemente, dar la cara; cuando hay problemas tratar de solucionarlos sin perjudicar al cliente y haciendo las cosas bien. Ser líder es muy difícil en este país. Tenés que tener ética, ser franco y directo.
Construí la marca con un esfuerzo tremendo; con publicidad, pero sobre todo mi desafío es la innovación, porque hay mucha gente en el rubro. Tratamos de marcar la diferencia.
Obviamente después de tantos años, ver al nene crecer y que empiece a caminar solo a uno le da satisfacción.
Tengo muchas horas, sangre, sudor y lágrimas (lágrimas de verdad) metidas acá dentro.
Miras para atrás y sabes que hiciste las cosas bien, porque sino no estarías acá.

¿Son únicamente importadores?
Nosotros no compramos productos hechos como hacen algunos colegas; los mandamos a hacer. La marca es lo que hace la diferencia, por eso los mandamos a fabricar. Desarrollar una línea de productos me lleva seis meses; ir a ferias, ver colores, tendencias.
Yo voy a China una o dos veces por año, personalmente, hace 20 años y discuto cada producto con cada proveedor de acuerdo a los estándares uruguayos. Tiene que tener la marca Arye grabada. Hoy por hoy no tenes ninguna marca en Uruguay que tenga la diversidad de marcas que tenemos en nuestro catálogo. No hay nadie que tenga 10 modelos distintos de botas de lluvia.

¿Cómo se compite con los hipermercados?
Con la marca. Hoy por hoy los principales competidores nuestros son los supermercados. Vendemos bien porque la marca defiende la diferencia de precio.
No muchas empresas de este tipo están hace 35 años en el mismo lugar y se llaman igual. Hay muchas empresas que cambian de nombre, se mudan, evaden impuestos, nosotros estamos acá sentados desde el 19 de mayo de 1980, eso no te lo saca nadie.

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