"El uruguayo se anima a invertir cada vez más en diseño"
La directora de Via Sono habló sobre su formación y el desafío de trabajar en familia
Desarrolló su veta comercial desde muy joven, al trabajar en la empresa de su padre de venta de colchones y sommiers. Cuando el negocio familiar cerró, en plena crisis de 2002, Noelia Copiz abrió Via Sono en Punta del Este. Fue en un local prestado y con colchones que conseguía a crédito.
Al finalizar la temporada estival 2003-2004 pudo pagar los compromisos asumidos y a mitad de año abrió el primer local en la capital, frente al
Montevideo Shopping. Lo hizo en una casa que necesitaba ser reformada. En una de las visitas al local, escuchó que el agente inmobiliario le decía al arquitecto: "esta chiquita no va a hacer esta reforma". La frase le quedó resonando como un desafío.
Hacia 2009, cuando abrió el local frente al Punta Carretas Shopping -en una esquina de la calle Ellauri-, se produjo lo que Copiz considera "el despegue" porque "se hizo conocer" al estar ubicado en "un puntazo muy visible". Para ese entonces al negocio se había incorporado su madre, y su hermana y, más adelante, lo haría su esposo, para encargarse de la parte de mobiliario.
Noelia Copiz empezó su negocio en una temporada puntaesteña y con un local prestado. Hoy cuenta con cinco establecimientos, se apresta a inaugurar el sexto y piensa en la internacionalización de Via Sono
Después vino un local en Carrasco, sobre avenida Italia. La gran dimensión les permitió hacer crecer el negocio incorporando muebles de diseño. La incursión en el interiorismo hizo que abrieran un nuevo local en Punta Carretas, a pocos metros del que ya funcionaba.
Hace unas semanas, Copiz recibió la distinción de la comunidad Alumni del MBA de la Universidad ORT, al ser la más votada por los graduados.
¿Los uruguayos se animan a invertir cada vez más en diseño?
Sí, porque se valora el hogar como algo fundamental. Como ese lugar al que querés llegar después de trabajar mucho, de estar muchas horas fuera, y tiene que estar bueno llegar. Lo mismo para el descanso, necesitás descansar bien y recuperar energía.
¿Qué le dio su formación de abogada?
Me dio la base de todo. Siempre digo que el título profesional es como el primer logro tangible que uno tiene en la vida porque eso lo lográs por vos mismo.
¿Qué aporta una maestría?
Te da mucho foco. Siempre dicen que los
emprendedores tienen la empresa en su cabeza. Como que tenés todo y crees que podés manejar todo, pero cuando la empresa empieza a crecer, hay que saber delegar y hacerlo bien. Y hay un montón de herramientas para la toma de decisiones que siempre fueron basadas, en mi caso, en la intuición. El MBA me dio herramientas para dar un marco mucho más profesional a la toma de decisiones. Igualmente, la intuición es básica.
Y cursando la maestría quedó embarazada...
Sí. Entré en abril y en junio me entero que estoy embarazada, y en julio supe que eran dos bebes. Y dije "igual voy a poder" y lo hice. Fue realmente un sacrificio. Llegué a diciembre con una panza gigante, me costaba hasta caminar, pero no faltaba. Y el segundo año vino el desafío de dividirlo y tuve el apoyo de dos amigas que se ajustaron a mis tiempos y los seguimos juntas, y así lo hicimos en tres años.
Via Sono es una empresa familiar.
Cuando abrí en Punta del Este hacía todo yo, y al año siguiente, en Montevideo, la que estuvo a cargo fue mi mamá. Con los años se incorporó mi hermana. Siempre digo que eso le da el toque especial a la empresa, de familiaridad. Son más personas para transmitir la importancia de amar lo que hacemos.
¿Es fácil trabajar en familia?
No. Cero. El desafío es que no se mezclen las cosas, que en la mesa de los domingos no hablemos de temas de la empresa. Y con mi esposo no es solamente los domingos, sino en el día a día. Pero una vez a la semana nos reunimos con las diferentes áreas de la empresa y siempre trato de concentrar todo lo que tengamos para hablar en esa reunión y que los temas queden ahí. Es difícil hablar profesionalmente sin que se toque la relación madre-hija, hermana-hermana. Lo hemos ido trabajando con el pasar de los años y ahora está más aceitado.
Con 40 empleados, ¿cuales son los próximos planes?
Vamos a abrir un nuevo local de 1.500 metros en la Rambla y plaza Gomensoro. Además, la internacionalización de la empresa es el próximo gran desafío.