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La pastera UPM está analizando nuevos proyectos industriales en Uruguay como los biocombustibles con desechos de madera. Además, aguarda por las gestiones del gobierno con Argentina para poder ampliar la producción de celulosa en Fray Bentos. Lo que sigue es un resumen de una entrevista con el vicepresidente y gerente general de UPM Uruguay, Ronald Beare, tras cinco años de funcionamiento de la primera pastera del país.

¿Qué balance hace tras estos cincos años de actividad Uruguay?

Es muy positivo, no solo para la empresa sino para el país en general. Completamos cinco años de funcionamiento, a pesar de muchos temores que existían en un principio respecto a las operaciones de una planta de celulosa. Ahora, con todos los datos mensuales de la producción y los resultados medioambientales quedó demostrado que la planta tiene un funcionamiento óptimo que está dentro de las mejores del mundo.


La planta no escapó al conflicto que generó con Argentina el montaje de la misma. ¿Qué evaluación hace del rol del gobierno uruguayo a lo largo este proceso?
En todos los países donde se instala una industria nueva, y de envergadura como una planta de celulosa, siempre hay que cumplir etapas. Creo que el desempeño ha sido muy bueno. El gobierno tuvo la capacidad desde el principio para poder atraer la inversión y luego para poder desarrollarla y controlarla. Ahora está en el país poder asegurar las condiciones para que el sector forestal pueda en el futuro seguir ampliándose. No hay que olvidarse que es un sector muy joven donde las plantaciones forestales se han ido desarrollando pero todavía esto es muy incipiente si se lo compara con otros países.

UPM tiene pendiente desde hace bastante tiempo una autorización por parte de la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU) para ampliar el nivel de producción ¿En qué etapa se encuentra este proceso?
En esta iniciativa es que estamos concentrando todo el esfuerzo. Consiste en lograr que en la misma operación industrial que tenemos logremos producir con una mayor capacidad. Eso es lo que tiene sentido en el proceso natural de una planta de celulosa. Todas las plantas de celulosa en el mundo siempre tienen un incremento marginal de producción.

¿En qué etapa está esa autorización?
Eso está en manos de las autoridades uruguayas. El proceso está corriendo y estamos esperando que ese tema avance. Los plazos no han sido especificados. La solicitud está hecha, esperemos que tenga una rápida resolución.

¿Qué avances hay sobre la intensión de montar una nueva planta de celulosa en Uruguay?
El proyecto donde estamos focalizados es en Fray Bentos. Eso no quiere decir que Uruguay no sea una plataforma de negocios importante para el crecimiento de UPM. Si bien hoy no tenemos ningún proyecto en concreto, Uruguay tiene potencial para crecer en inversión forestal. Hay que recordar que ya tenemos un acuerdo con UTE para analizar un proyecto de biomasa de entre 30 y 50 megawatts. Estamos analizando también la posibilidad de invertir en biocombustibles a futuro. Estamos analizando constantemente líneas de negocio a futuro que se aliñen con la estrategia de UPM a nivel global. Hoy UPM está construyendo en Finlandia la primera planta de biocombustible a escala para producir biodiesel.

En 2009 fue quitado el subsidio para el desarrollo de la forestación. ¿Cree que esto fue una señal equivocada para alcanzar la expansión que requiere la industria?
Eso no está tan ligado. El instrumento del subsidio sirvió en una etapa muy inicial del desarrollo forestal en Uruguay como lo fue en Argentina y Chile. Una vez que el sector forestal desarrolla cierto tamaño, tiene un tamaño suficiente para seguir expandiéndose y no precisa subsidios. Por lo tanto, esa segunda etapa de crecimiento que arrancó va a depender en un futuro de que el negocio sea rentable en sí mismo y que las empresas quieran seguir plantando en Uruguay.

¿Cómo se asimiló desde la compañía el Impuesto a la Concentración de Inmuebles Rurales (ICIR)? ¿Significó un cambio en las reglas de juego?
Es una política del gobierno que rige a nivel nacional y, que como empresa que está en el país y tiene tierras, debe asumir. Aunque es importante para el futuro poder lograr previsibilidad en la política impositiva porque las inversiones forestales, a diferencias de otras, son a largo plazo. Otro elemento que es importante es que el objetivo de este impuesto es para una mejora de la infraestructura, por lo tanto, es positivo que este tema se tome como un tema importante para el país, porque a medida que aumenta la producción nacional esto se transforma en un cuello de botella.

La forestación asegura negocio al trenLogística

En entrevista con El Observador el gerente general de UPM, Ronald Beare, destacó la importancia de contar con un ferrocarril para viabilizar el negocio de la madera en los próximos años. De todas formas, aclaró que hoy no esta sobre la mesa que la empresa participe de una sociedad con el Estado para invertir en la readecuación del servicio.
“En todos los países donde se dio un desarrollo de la industria forestal elevado, el desarrollo del ferrocarril ocupa un eslabón relevante. En Uruguay el ferrocarril es una oportunidad para poder descongestionar las carreteras. Es un país que ya tiene un trazado de vías que es bastante adecuado”, destacó el empresario. Por otro lado, explicó que su empresa “como potencial cliente” le asegura al ferrocarril cargas de envergadura a largo plazo que, además, no son zafrales. En tanto, consultado sobre la posibilidad de participar como socio de AFE en una futura reactivación del tren, Beare recordó que “hoy día no existe esa posibilidad”.
“Hoy el modelo escogido (por el gobierno) es distinto. Pero la carga existe y las necesidades no desaparecen. Lo bueno que tienen las cargas forestales es que permiten proyectar cargas y destinos a largo plazo”, reafirmó Beare.

Industria golpeada
La crisis internacional de EEUU y de Europa “están golpeando” a la industria de la celulosa, hecho que repercute en una menor demanda de papel, informó Beare. “En este momento estamos pasando por un bajón, al igual que en otros productos de la industria. En las áreas más industrializadas del mundo como Europa y EEUU se dio una baja importante del consumo de celulosa y, por tanto, merma la demanda de papel”, explicó. Sin embargo, el vicepresidente de UPM afirmó que la pastera de Fray Bentos puede soportar estos “vaivenes de la industria” porque es una de las “más competitivas del mundo”. Por ese motivo, es que la planta no detiene sus actividades cuando se dan bajas de precios como ocurre en otros países.

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