"Tiene un perfume grato al oído la palabra dandy”, dice Horacio Ferrer con su hablar pausado, su sonrisa, una flor roja enganchada en su camisa color mostaza y un aura de felicidad entre bohemia y refinada. Quizá ese vocablo inglés le resuene tanto porque pocas palabras parecen ajustarse más al propio Ferrer. A sus 80 años, el poeta transmite una energía especial, como si a través de su voz se filtrara el tarareo tanguero de su padre al afeitarse, las tardes recitando junto a su madre, las noches de bohemia junto a Goyeneche y Troilo, las madrugadas en las que los semáforos parecen dar tres luces celestes.
"Escribir es una sinfonía de muchos movimientos"
Horacio Ferrer, autor de Dandy, el príncipe de las murgas, que se presentará desde mañana y hasta el 5 de febrero en el Sodre, conversó con El Observador sobre el tango, la poesía, la vida y el amor