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El dólar alto no llegó para quedarse. Muy por el contrario, una vez que la aversión al riesgo se disipe, las condiciones de fondo siguen forzando la moneda estadounidense a la baja, tanto en Brasil –principal mercado de referencia para la cotización en la plaza local– como en Uruguay.

Así lo señaló el economista sénior brasileño Caio Megale de Itaú Unibanco Holding, que viajó a Uruguay para realizar una conferencia sobre la economía regional y sus perspectivas frente a la crisis europea para clientes corporativos del banco brasileño.

“En los últimos meses, el peso uruguayo se depreció 10%, al igual que el promedio de las monedas en el mundo. Pero en ese mismo tiempo, en Brasil se depreció 20%, interviniendo proactivamente en el tipo de cambio”, explicó el economista en diálogo exclusivo con El Observador. El desfasaje entre ambas monedas generó una pérdida de competitividad para Uruguay. Pero Megale entiende que esa brecha va zanjarse en la segunda mitad del año, cuando las monedas desanden buena parte de la suba de los últimos meses.

Según las proyecciones de Itaú Unibanco, el dólar al cierre del año va a pasar en Brasil de los actuales 2,078 reales, a 1,9, con una baja de 8,6%. En Uruguay, la caída esperada es de $ 22,099 a $ 21,5 en el mismo período, con una baja de 2,7%. “El exceso de devaluación se va a tener que corregir”, aseguró el experto.

El magro crecimiento de la economía estadounidense y el inminente ajuste fiscal que pondrán en marcha las autoridades asegurarán un billete verde todavía débil en el mediano plazo, “a menos que asistamos a un aterrizaje forzoso de China”. Pero sostuvo que las probabilidades aún “son muy escasas”.

Un nuevo impulso
El economista brasileño descartó que la desaceleración económica del vecino país sea un problema para Uruguay: se trata de un enfriamiento producido por un exceso de producción en 2011 que todavía no pudo ser colocado.

Aseguró que la rápida reacción de las autoridades del vecino país, con una fuerte baja de las tasas de referencia y la aplicación “prácticamente todas las semanas” de importantes programas de reactivación de la producción y el consumo, permitirá que el crecimiento se retome en la segunda mitad del año.

Itaú aguarda un crecimiento de la actividad de 2,5% en el vecino país durante el año. Si bien en la primera mitad de 2012 la expansión se acerca a 0%, las perspectivas para el segundo semestre son de 5% interanual. Ese empuje va a llevar a que “las ventas de Uruguay a Brasil cobren un nuevo impulso”, según Megale.

Eso no quiere decir que la economía uruguaya esté exenta de desafíos. “Si hay que buscar dónde están los principales problemas de Uruguay en el corto plazo, yo diría que van a estar más por el lado de Argentina que de Brasil”, enfatizó.

Los expertos de la institución en San Pablo evalúan como “insostenible” la situación actual de la economía argentina, que atraviesa una crisis de balanza de pagos. “Es una situación muy similar a la de muchas economías de la región en la década de 1990”, sostuvo Megale. A la crisis de confianza desatada por las medidas estatistas y proteccionistas del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner se sumarán nuevas prohibiciones, que terminarán por afectar la actividad.

“Algunos indicadores de actividad ya están en terreno negativo y las medidas pueden incluso intensificar más la contracción”, sostuvo.

Pero aun así, “Uruguay está en una muy buena posición” debido a que logró “desarrollar la demanda doméstica” y junto a Brasil “se encuentra en una posición excepcional para hacer frente a la crisis”, debido a una tasa de desempleo en mínimos históricos y un crecimiento del crédito a empresas y el consumo “vigoroso y saludable”. Sin embargo, sostuvo que “el mercado no estará exento de volatilidades”.

Lo dijo

“En la carrera global, los países de América Latina van mejor que Estados Unidos y eso significa un tipo de cambio más bajo”

“En 2008 íbamos en un auto a 100 km/h que se estrelló contra un muro. Hoy el auto va a 40. Va a haber un impacto pero no será tan grave”

Caio Megale, economista sénior, Banco Itaú

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