Un grupo de economistas del Federal Reserve Bank of Kansas City ha publicado esta semana un informe denominado El efecto riqueza de la agricultura norteamericana, que por cierto es sumamente interesante porque bucea en el futuro de la rentabilidad del agro en los Estados Unidos, que por rebote necesariamente nos tocará, y bien de cerca.
El informe toma varios indicadores como claves para entender, a partir de la experiencia histórica, en qué momentos puede sobrevenir una crisis y con ella la caída de los precios de la tierra.
Por un lado, y clave en todo el análisis, es el ingreso y la rentabilidad del agro, que depende obviamente de los precios de los insumos, y los precios de los granos y del ganado.
¿Qué están viendo ? Casi con certeza están pronosticando una caída de los precios de los granos por la normalización del clima y el consecuente aumento de la producción.
La caída podría acelerarse y ser más “dramática” durante el año 2014. El USDA (Departamento de Agricultura de EEUU, por su sigla en inglés) pronostica una caída del ingreso de los productores para 2014 del orden del 25%, respecto a los valores del año 2013, que serían los máximos de la serie y que ya habrían pasado. Los costos de los insumos siguen subiendo y esto achica también los ingresos.
Por otro lado está la deuda del campo: si bien en este momento está en términos históricos muy baja, hay una experiencia que cuando los ingresos del campo aumentan, también aumenta la deuda.
Los miembros de la Reserva Federal estiman que para 2015 la tasa de interés habrá pasado del 1% actual al 3%.
La clave de todo será la capacidad del productor de no aumentar su deuda para evitar que se pinche la burbuja de la bonanza.