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Cuando, pasada la hora 20.30, el politólogo Oscar Botinelli anunció en canal 4 que Unidad Popular (UP) habría alcanzado un diputado en el Parlamento, los candidatos y políticos que esperaban en el local de la calle Vázquez lo celebraron como si se tratara de un gol.

El candidato a presidente por UP, Gonzalo Abella, dijo a El Observador que el suyo es un proyecto “de gobierno que entra en colisión directa con los grandes entendimientos que tienen los cuatro grandes partidos que hoy tienen representación partidaria”, motivo por el cual ve imposible un acuerdo con cualquiera de ellos de cara a las elecciones de noviembre.

Consultado acerca de qué postura adoptaría el partido frente al balotaje, Abella dijo que resta decidir si se llamará a sus votantes a votar en blanco o “dejar en libertad de acción”.

“Eso lo decidiremos en los próximos días. Yo soy partidario de votar en blanco”, especificó el presidenciable.

Abella señaló que, de llegar al Parlamento, el objetivo de UP es “instalar una serie de preocupaciones, de propuestas que queremos hacer”.

El candidato sostuvo que entienden “como principal victoria de la UP el haber construido un programa y haberlo chequeado departamento por departamento con gente, con productores, con embajadores, y haber descubierto que era cierta la hipótesis inicial de que la UP construye un proyecto artiguista de salvación de la patria ante los grandes problemas que se vienen”.

Por su parte, y más tarde, en la sede del 26 de Marzo sobre la calle Durazno, el candidato a diputado por la lista 326, Eduardo Rubio –el principal pretendiente a entrar al Palacio Legislativo–, señaló que la meta es “tener una voz distinta dentro del Parlamento, la recuperación del proyecto popular y democrático”.

Rubio, al igual que Abella, dijo que en la segunda vuelta votará en blanco. “Sería muy incoherente que fuéramos a dar un voto a un proyecto continuista”, argumentó.

Asimismo, sostuvo que no es de interés del partido “negociar cargos” con otras fuerzas políticas.

El posible diputado de UP dijo que, como señala Abella: “‘Somos hombre libres, esclavos de un programa y de un compromiso con la gente’. De ese programa no nos movemos. Es nuestra base de negociación”, aseguró.

Abella, en tanto, fue categórico: “Nosotros somos kamikazes de nuestro proyecto”.

Al cierre de esta edición, UP obtenía al menos un lugar en la Cámara de Diputados.

La empresa Factum manejaba la posbilidad de que consiguiera un segundo lugar en la Cámara Baja.

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Decisión 2014

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