“La educación debe estar vinculada al patrón productivo que queremos”
Para Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la Cepal, la promoción de la ciencia, la innovación y la tecnología son elementos claves para el desarrollo
De la necesidad de estrechar vínculos entre los sistemas de educación y el tipo de economía por el que apueste un país, conversó con El Observador la secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina (Cepal), Alicia Bárcena.
De paso por Montevideo, con motivo de su participación en la Asamblea de Gobernadores del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la funcionaria sugirió que los procesos de enseñanza deben desarrollar en los jóvenes la capacidad de absorber el progreso técnico. En ese sentido, mencionó como factores claves de desarrollo la ciencia, la innovación y la tecnología.Otros puntos de interés en la agenda de Cepal para la región, como la promoción de la inversión, la reducción de la brecha social y el avance de la integración, fueron abordados en la entrevista que sigue a continuación.
Desde la Cepal se insiste en que la región debe aumentar los niveles de inversión, ¿cómo se viabiliza ese objetivo con la reducción de la desigualdad social?
Para ello, la redefinición del rol del Estado es muy importante. Como dijo el ministro Fernando Lorenzo, es un tema en el que en Uruguay se tomó el toro por las astas.
Una de las políticas redistributivas que está en manos del Estado es la fiscal, y en particular, el gasto público. Ahí es donde le damos énfasis a la inversión pública, de forma que contribuya a incrementar los niveles de inversión a 26% o 27% del Producto Bruto Interno (PBI). (NdeR: en 2011, Uruguay tuvo un nivel de 19,4%) Incluido 5% en infraestructura para revertir brechas verticales.
¿Por qué se deben privilegiar las infraestructuras?
Porque esa inversión tiene un impacto positivo inmediato en la productividad. Primero, genera empleo la propia construcción de la infraestructura.
Segundo, porque van a promover otras actividades productivas, van a facilitar el intercambio de bienes y servicios y van a bajar los costos de transacción. Estamos propugnando medidas centrales para abordar brechas, no solo coyunturales sino estructurales, que juegan un papel muy importante. Si existe espacio fiscal, desde la Cepal sugerimos que haya prioridad en algunos temas y uno de ellos es la inversión, que casi siempre ha sido la variable de ajuste en las crisis.
Una mayor inversión pública va de la mano de mayores posibilidades de que el sector privado se sume con más inversiones. La formación bruta de capital fijo siempre tiene un efecto positivo.
Además del papel que se le asigna al gasto para reducir la fuerte brecha social existente en la región, ¿en qué otro instrumento se enfatiza?
Otra medida redistributiva vital es aprovechar las extraordinarias ganancias que generan los recursos naturales de la región por la demanda asiática. Los países deben pensar, como lo hace Chile, en cómo armar un proyecto de inversión tecnológica en el que utilizar parte de esas ganancias. Eso forma parte también de una política fiscal. Va de la mano de un sistema fiscal más equitativo.
Un acuerdo redistributivo mejor entre las empresas que vienen a extraer esos recursos y el país receptor de esa inversión. Hay casos recientes de renegociación de acuerdos con empresas petroleras y mineras en Bolivia, Perú y Ecuador. Chile tiene un sistema de regalías. Esa es un arma redistributiva muy importante, que permite asignar recursos a sectores más dinámicos que significan innovación a largo plazo.
Si no se va en consumo…
En el caso de Brasil, que transfirió ingresos a hogares pobres, les otorgó mayor capacidad de consumo. Eso dinamizó la economía, lo que llamamos igualar para crecer. Fortalecer el consumo de los más ricos, no me parece una buena inversión pública.
Actualmente existe en Uruguay y en el mundo una preocupación especial por la educación.
¿Qué rol le asigna usted a la enseñanza en el sistema productivo?
Entiendo que debe existir una correlación entre educación técnica y el proyecto de país que se tiene. Por eso creemos que los países deben tener políticas industriales o de desarrollo productivo, porque no tener políticas los hace ir en una ruta de navegación sin rumbo. Nadie habla de una planificación centralizada, pero sí de un plan de mediano y largo plazo.
La educación debe estar vinculada al patrón productivo que queremos tener. Un patrón que cierre brechas estructurales, que tenga capacidades de innovación, ciencia y tecnología. Que desarrolle en los jóvenes capacidad de absorber el progreso técnico.
Si queremos tener un país de servicios o de tecnologías informáticas, entonces debemos desarrollar esquemas educativos que se adapten a ello.
Además, creo que la mejor universidad del cobre debería estar en América Latina, porque somos los principales productores mundiales de ese mineral.
Lo mismo pasa con la soja, que el 47% del oleaginoso del mundo se cultiva en la región.
¿La educación también desempeña un papel clave en la inserción laboral y social?
La educación es el factor que hará romper el círculo vicioso de la pobreza. Debe aumentarse la escolaridad. Quien comienza temprano la educación y completa un ciclo de al menos 10 años, está influyendo de forma positiva en los posibles ingresos que percibirá en el futuro. Esa persona estará más capacitada para ocupar empleos en sectores más productivos del mercado laboral.
¿Cómo observa la Cepal el giro proteccionista que están tomando algunos países de la región, en especial Argentina y Brasil?
Estamos monitoreando con mucho cuidado la situación. Hemos visto que algunas de estas medidas entran dentro de los acuerdos internacionales. Pero no hemos completado aún un análisis detallado del asunto. Creo que en general, en los países del G20, se está incrementando el proteccionismo, no solo en la región. La mejor defensa ante el proteccionismo es abrirse al comercio interregional, lo que implica que entre los socios del Mercosur haya mejores encadenamientos y nuevos acuerdos. Hacia allá se está yendo.
¿Pero no se percibe un retroceso en la situación comercial entre los socios del Mercosur?
No estamos en condiciones de afirmar eso. Existe una tendencia a aumentar algunas barreras por medio de licencias y de la duración de las mismas, pero que hay que evaluarlo bien. Entiendo que es lógico que Brasil y Argentina quieran proteger su industria en la actual coyuntura de incertidumbre mundial porque no pueden ir a la primarización de sus estructuras productivas.
“La educación es el factor que hará romper el círculo vicioso de la pobreza”