“La guerrilla se nutre de la profunda pobreza y de la ausencia del Estado”
La dirigente opositora denunciará al gobierno colombiano ante la OEA y la Unasur por “persecusión política”
La exsenadora colombiana Piedad Córdoba ganó notoriedad en los últimos años por haber colaborado en la liberación de rehenes en poder de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Su participación derivó en acusaciones de connivencia con la guerrilla, que terminaron con su destitución del parlamento. La semana pasada, Córdoba estuvo en Uruguay y conversó con El Observador sobre su situación particular y del drama que representa el conflicto colombiano.
Usted va a denunciar al gobierno colombiano por persecución política ante la OEA y la Unasur ¿Cuáles son los motivos que la llevaron a esa desición?
La situación ha llegado a límites insospechados. El hecho de opinar, de estar en contra de las políticas públicas o de querer favorecer a las comunidades más pobres no da lugar a que una la traten como terrorista, de miembro de las FARC. Que sea vocera de la Marcha Patriótica, de Colombianos por la Paz, de la Izquierda Liberal en Marcha, no quiere decir que conformemos una especie de recipiente donde caben todos los movimientos sociales y populares.
¿En qué se fundamentan las acusaciones que la vinculan a los grupos guerrilleros?
No existen pruebas de que pertenzcamos a las FARC o de que estamos financiados por ellos. En un país que han matado cualquier cantidad de dirigentes populares, donde han matado candidatos presidenciales...
Lo que hay es un hostigamiento permanente, todos los días y sin pruebas, de tres o cuatro opinadores que escriben que yo soy esto o que soy aquello. Creo que es hora de parar esto, de construir un instrumento que sirva para probar la acusación.