“La única manera de resolver las tensiones comerciales es con el diálogo”
El presidente del BID, Luis Alberto Moreno, dijo que todavía persisten riesgos en la economía global
Para Luis Alberto Moreno siempre existirán “tensiones comerciales” entre los países, que sólo podrán resolverse por la vía de la negociación y del diálogo. Horas después de su llegada a Uruguay, luego de una escala en Buenos Aires donde se reunió con la presidenta argentina Cristina Fernández, recibió a El Observador en su rol de anfitrión en el marco de la Asamblea Anual de Gobernadores del BID que se celebra en Montevideo. Moreno prefirió no inmiscuirse en los temas bilaterales, pero dijo que la integración de cadenas de valor regionales es la forma para mejorar la competitividad. Además remarcó que persisten riesgos en la economía global, y que hoy más que nunca América Latina es parte de la solución, y no del problema.
Es muy difícil llegar a una conclusión definitiva de en qué capítulo de la crisis estamos. Lo de Grecia que se resolvió hace pocos días, el hecho de que por primera vez se hacía un recorte sustancial sobre la deuda, es una decisión importante del punto de vista de poder aliviar un poco la carga de deuda que tiene un país como Grecia. Pero de todos modos todavía tiene un reto por delante que es el de volver a crecer. Y en general en Europa mientras esto no pase, va a ser muy difícil salir de la crisis porque uno no puede simplemente reducir y reducir por la vía fiscal los gastos y sin embargo no estar creciendo.
El caso de Estados Unidos se ve mejor ahora, pero hay que hacer una salvedad y es que el año entrante una vez pasen las elecciones presidenciales va seguramente a venir una gran discusión acerca de cuál debe ser el ajuste fiscal que debe hacerse. Allí habrá una negociación y una discusión. De todas maneras eso todavía demuestra que hay riesgos para la economía mundial.
Creo que lo que tenemos mirar en el tiempo es lo que tantas veces aprendimos en las crisis de Latinoamérica –Uruguay no es una excepción–, y es que estos ajustes estructurales que vienen con al reducción del gasto público y medidas para inducir el crecimiento, después toman tiempo en volver a tomar la senda de crecimiento. Debemos asumir en América Latina, para planear hacia delante, que vamos a tener una situación de dificultad en Europa por un tiempo largo.
¿Cuál es el rol que van a jugar los países latinoamericanos y los mercados emergentes en la recuperación económica global?
Yo creo que es mucho más que un titular hablar de que somos parte de la solución. Yo realmente creo que esta es nuestra gran coyuntura, nuestra oportunidad para hacer una cantidad de cosas que en el pasado no las hicimos por muchas de las situaciones de crisis que tuvimos. Me refiero al conjunto de reformas que hay que seguir haciendo en muchos de nuestros países y no detenernos en ese proceso de reformas, si hay quizá alguna lección en Europa es que el Estado de bienestar tiene que estar sustentado en realidades económicas en los países.
Creo por otra parte que hoy por hoy los mercados emergentes representan casi el 50% de la economía mundial, pero más importante –si usted proyecta en los próximos 20 o 30 años– el 60% del crecimiento de la economía mundial va a venir de los llamados mercados emergentes.
¿Y los riesgos cuáles pueden ser o de donde pueden venir?
Siempre hablamos de los riesgos de creer que esto nos va a durar toda la vida, de ser complacientes y no atender tantas necesidades que tenemos. Las necesidades son distintas para cada uno de los países. Pero en términos generales las deficiencias de infraestructura es muy importante atacarlas y hacer esas inversiones en infraestructuras. Aquí en Uruguay se ha hecho una muy buena ley de alianzas público privadas. La inversión en infraestructura es necesaria porque si algo nos pasó en la crisis era que el factor de ajuste era dejar de invertir en infraestructura. La otra es la educación. Toda la literatura demuestra, y eso lo saben los uruguayos, que la educación es uno de los principales factores, sino el principal, por el cual la gente logra salir de la pobreza. Del otro lado está todo lo que tiene que ver con la inversión en ciencia y tecnología. Somos una región que invierte muy poco en ciencia y tecnología.
En la región se nota un avance de medidas proteccionistas en mercados relevantes para Uruguay, como son los casos de Brasil y Argentina. ¿Qué puede hacer un país chico como Uruguay que depende de la apertura comercial frente a esta situación?
No hay duda que una parte de la apertura de los mercados, de la globalización, en estos últimos años ha sido un factor positivo para todos los países de América Latina. Yo no voy a entrar a discutir las tensiones comerciales entre los países porque esas siempre van a existir. Y la única manera de resolverlas es por la vía del diálogo. Creo que esos diálogos poco a poco se van a ir dando y es importante que se den.
Hoy justamente tenemos un seminario en México que habla de lo que se han dado en llamar las cadenas globales de producción. Este teléfono (muestra un Blackberry), tiene muchísismos componentes que han sido producidos en distintos países. Se diseñó en Canadá, tiene cosas hechas en la China, cosas hechas en Corea. Y eso es lo que tenemos que aprender a desarrollar en América Latina para tener cadenas de valor mucho más integradas en nuestros países y eso nos va a hacer además de competitivos, nos va a permitir un crecimiento importante.
Y cuando las cadenas de valor tienen interrupciones por esas medidas que se toman desde algunos países, ¿cómo se hace para compatibilizar esos sectores?
La única manera es con la conversación, con el diálogo. Y creo que eso es lo que es necesario. Siempre habrá tensiones comerciales entre nuestros países.
¿Cómo percibe la economía uruguaya y cuáles pueden ser sus principales virtudes y sus principales riesgos?
La economía ha progresado muchísimo, si usted revisa lo que ha sido el crecimiento de los últimos años es verdaderamente espectacular. Por supuesto que la economía uruguaya depende mucho de lo que pase con sus vecinos y el éxito luego de las economías de sus vecinos repercute en Uruguay. De tal manera que por eso toda la diversificación sobre todo en el área de servicio que se ha empezado a hacer creo que es algo importante, las nuevas inversiones en tecnología, y sin duda la capacidad de seguir atrayendo inversión va a ser un factor de crecimiento muy importante para el Uruguay, y creo que este es un país que es un gran destino para la inversión.
¿Cómo percibe el BID la situación económica en Argentina y qué es lo que puede entrañar esa situación para la región?
Argentina es un país inmensamente rico y con una gran capacidad. Le ha ayudado mucho en eso su potencial agrícola industrial, y lo que nosotros observamos que todos los años hacemos una evaluación macro de los países para con esa evaluación seguir o no aumentando nuestra exposición a los países, lo que nos indica nuestra evaluación macro es que están dadas las condiciones para seguir prestando a la Argentina cosa que estamos haciendo.